miércoles, 19 de septiembre de 2018

ENCUESTA SOBRE NUEVA CONSTITUCIÓN CUBANA

viernes, 7 de septiembre de 2018

CONVOCATORIA DE CUBA DECIDE CONTRA LA FARSA CONSTITUCIONAL




Cuba Decide convoca a la desobediencia civil ante la Reforma Constitucional del Partido Comunista de Cuba
Propuesta de desobediencia civil ante la Reforma Constitucional del PCC
Imprime y lleva la siguiente propuesta a la Asamblea sobre la Reforma Constitucional. Puedes leerla en la reunión del barrio o del centro de trabajo o de estudios y entregarla para que se anexe al acta. Avísanos por Facebook o info@cubadecide.org o directamente a los teléfonos +5322695367 y +17867176334. Si puedes, publica en las redes y envíanos el video de tu participación.

Si vives en el exterior, puedes copiar y pegar el texto que aparece a continuación en la casilla de “opinión” en la página web de la Reforma Constitucional (https://constitucion.minrex.gob.cu/). Y envíanos a info@cubadecide.org la foto de la pantalla de confirmación de envío de tu opinión en la web de la Reforma Constitucional y tus datos.
La Propuesta
(Anexar al Acta)
En la República de Cuba la soberanía reside en el pueblo, del cual dimana todo el poder del Estado. Por eso, el pueblo debe ejercer el poder constituyente sin atadura a los postulados de un partido único. A tal efecto, propongo:
1. Eliminar todos los artículos y disposiciones del Proyecto de Constitución en consulta, junto con su preámbulo y glosario;
2. Convocar una consulta popular vinculante para que, en ejercicio de su soberanía y en las demarcaciones electorales del país y aquellas que se organicen en el exterior, el pueblo de Cuba decida si quiere darse una nueva Constitución con Asamblea Constituyente integrada por delegados que elijan los propios ciudadanos en comicios libres y plurales, bajo condiciones plenas de libertad de expresión y prensa, iguales posibilidades de hacer campaña, fiscalización ciudadana independiente y observación internacional a fin de garantizar la legitimidad y transparencia del proceso.
En esta consulta vinculante, todos los cubanos con capacidad para ello deben responder libremente la siguiente pregunta:
¿Quiere usted que la nueva Constitución de la República de Cuba se acuerde por Asamblea Constituyente de delegados elegidos en comicios libres, justos y plurales, al amparo de una ley electoral temporal y en ambiente de seguridad democrática, que permita a todos los cubanos la posibilidad de ser nominado y elegido sin otra condición para participar que la nacionalidad cubana?

Sobre Cuba Decide

Somos un movimiento de más de 60 organizaciones disidentes con miles de activistas que movilizan al pueblo cubano para convertirse en agentes de cambio, desafiar el plan de sucesión del régimen y ejercer el derecho a elegir un nuevo futuro democrático.
Nuestra herramienta para empoderar al pueblo cubano: convocar un plebiscito independiente, vinculante y supervisado internacionalmente para invalidar la constitución comunista y comenzar una transición a la democracia. Juntos, recuperaremos nuestros derechos humanos y nuestra autodeterminación, y convertiremos a Cuba en una sociedad libre y democrática donde todos los cubanos puedan prosperar.
Durante casi 60 años, la dictadura ha plagado al pueblo cubano con pobreza, miseria, violencia, represión y exilio. Pero en 2018, es más vulnerable que nunca. Ahora es el momento de tomar el Camino a la Democracia.
Cuba Decide es una organización sin fines de lucro 501 (c) (3). Obtenga más información y únase a nuestro movimiento en cubadecide.org.

About Cuba Decide

We are a movement of 60+ dissident organizations with thousands of activists mobilizing the Cuban People to become agents of change, defy the regime's succession plan, and exercise the right to choose a new democratic future.
Our tool to empower the Cuban People: Convene an independent, binding, and internationally-monitored plebiscite to invalidate the communist constitution and begin a transition to democracy. Together, we will take back our God-given human rights and self determination, and make Cuba a free and democratic society where all Cubans can thrive.
For almost 60 years the dictatorship has plagued the Cuban People with poverty, misery, violence, repression, and exile. But in 2018, it is more vulnerable than ever. Now is the time to take the Path to Democracy.
Cuba Decide is a 501(c)(3) nonprofit organization. Learn more and join our movement at cubadecide.org.
Facebook
Twitter
Instagram
Website
Copyright © 2018 Cuba Decide, All rights reserved.
Inscribe en nuestra pagina de web
Cuba Decide
PO Box 441716
Miami, FL 33144-1716

Add us to your address book

Email Marketing Powered by MailChimp

jueves, 30 de agosto de 2018

Todos los pocos de patria

Todos los pocos de patria
Orlando Luis Pardo Lazo

Cuando vino mi abuela
trajo un poco de tierra española.
Cuando se fue mi madre
llevó un poco de tierra cubana.
Yo no guardaré conmigo ningún poco de patria:
la quiero toda
sobre mi tumba.
CARILDA OLIVER LABRA (1926-2018)


Cuando parecía que nunca iba a morir, ha muerto Carilda Oliver Labra. Tenía 96 años.
Para ser una poeta cubaba, había vivido demasiado.
Vio mundos enteros hacerse añicos en su natal Matanzas, gracias al frenesí energúmeno de la Revolución, capaz de desbaratarlo todo. Incluida la eternidad.
Asistió al holocausto geriátrico de más de una generación. Al final, ya todos sus contemporáneos eran cadáveres. Éramos cadáveres.
Amó como una perra, como una caballa. También, como una libélula. Porque fue hembra como ella sola. Mujer a matarse, mujer de amarrar. Y tardará siglos para parir en la Isla a otra hembra así.
Carilda Oliver Labra, yo te quería.
        Con tus versitos del Ché y Fidel y todo, no me importa. Pero el amor es más grande. Pero el amor es más grande.
Con tu sonrisa de estrella porno profesional, de diva provinciana.
Con tu condescendencia para los cubanos que te singaron a la burdajá, porque el castrismo los convirtió en seres solos y desesperados. Sin Dios y sin Estado. Hombres sin alma, abandonados a sus delirios solipsistas de semen y solidaridad.
Con tu orfandad de hijos. Sé por fin ahora mi madre. Y ámame desde la muerte, mamá. Mira, que ya te extraño.
Con tu bahía de azul coagulada en cada uno de tus ojazos. Una bahía tan abierta como tus patas, aortas abiertazas al estilo de la bahía no tan geográfica como espiritual de Matanzas.
        Yo te quería, Carilda del corazón anacrónico con que exilio ergo existo, con todos los pocos de patria que por fin ya están completos sobre tu tumba.
        Mientras los desconocidos cubanos esperábamos aspaventosamente el fin de la Revolución, tú te estabas muriendo en un silencio hecho de vida y verdad. Y este miércoles de las madrugadas con manantiales de Matanzas, nadie mejor que tú lo sabía.
        Descansa en poema, mi amor.
Mi novia de la otra vida.

lunes, 20 de agosto de 2018

Frank Calzón, el Fernando de ABBA, y mi corazón contrarrevolucionario




NARRATIVA

Nada de Frank: Fernando     

Orlando Luis Pardo Lazo. (ALCHETRON)

En la Cuba de Castro, ese invento del que en 2018 nadie habla ya en Cuba, lo llamaban "el agente número 2 de la CIA", superado únicamente por el benemérito Carlos Alberto Montaner, que era el súper enemigo público Number 1, empatado con nuestro ángel de la guarda San Luis Posada Carriles.
Su nombre no es Frank, sino Fernando. Y su apellido tampoco es Calzón, pero eso me lo reservo. Por modestia, por no hablar de mí mismo.
Sus siglas FC coinciden con las de Fidel Castro. Pero nuestro FC en Washington es un niño cubano bueno, un hombre que nunca se animó a envejecer mientras veía a Cuba alejarse en el horizonte de la historia como una nave de los locos. Como una carabela cargada de criminales.
Siempre zozobrando. Pero insumergible siempre, como el Titanic.
O, mejor, como un antiguo acorazado Potemkin de la post-patria, del que hoy solo los nacidos antes de 1959 se acuerdan con cariño en lugar de roña. Cuba, carroña.
Conocí a FC en una conferencia que di junto a Yoani Sánchez en Nueva York, en marzo de 2013.
La estrella era ella por entonces. Yo solo le cargaba las maletas y le hacía la traducción instantánea. Secretamente, además de amarla, y sin que se lo haya confesado aún a nadie, yo le iba poniendo en su boca de bloguera otras palabras sobre sus palabras.
Fui el ventrílocuo de Yoani Sánchez.
Generación YOLPL.
FC vino hasta el podio y se autopresentó:
—Soy Frank Calzón ―sonrió, mafioso―, en Cuba los castristas me han dicho que soy agente de la CIA.
Cincuenta años después del triunfo de la Revolución, sus enemigos más enconados aún dependían de las calumnias castristas para tener una biografía habitable.
Enseguida simpaticé con FC. Me recordaba a mi padre. Españoles del sur, cubanos septentrionales. Animales de islas y exilios.
Pobre papá, el asturiano de Regla y Lawton.
Pobre FC, el apátrida del Río Almendares que nunca aceptó ver su foto y firma en un pasaporte norteamericano.
FC una vez se fajó a los gritos en televisión con Joe García.
Nuestro FC en DC se ponía de pie durante el debate (para escándalo de la futura congresista republicana María Elvira Salazar), se quitaba los micrófonos, y se iba manoteando del estudio.
Pero al rato FC volvía, se encasquetaba los micrófonos a lo comoquiera, se sentaba de nuevo en su curul de hardliner, mandaba callar a Joe García sobre la cuestión del embargo a Cuba, y muy pronto se volvía a poner de pie.
Ciclos maravillosos que las nuevas generaciones por suerte pueden consultar en YouTube, por los Castros de los Castros hasta el fin del castrismo.
FC es también el hombre de los radiecitos. Ha mandado millones de radiecitos a Cuba, a través de la embajada norteamericana del Cabo Cason, para que así las audiencias cautivas del castrismo se entretuviesen escuchando al menos a Radio Martí.
A la pobre Rukmini, por ejemplo, la voz del horóscopo que hipnotizaba la vejez cancerígena de mi papá.
A FC la Seguridad del Estado intentó involucrarlo en un fraude fiscal de medio millón de dólares, pero él solito los desenmascaró. Le habían plantado en su ONG Center for a Free Cuba a un alto oficial del G-2. Un cubano, por supuesto, experto en estafas de cuello blanco, y cuyo alias operativo es Félix Sixto y cuyo nombre real todavía hoy se ignora, incluso por la supuesta CIA que había reclutado a FC en la flor de su juventud.
Gracias a FC pude obtener mi residencia permanente en USA, a lo largo y estrecho del 2014. Pues el más confiado de los contrarrevolucionarios cubanos me prestó el apartamento de lujo de un amigo y encima me autorizó a declarar en la planilla I-485 su dirección postal.
I-485 siempre me ha sonado a expressway. Carreteras para escapar del castrismo. De ser posible, a la cubanía. Si bien FC todavía me remite no a FC, sino a Fidel Castro. Hay siglas donde sedimentan todos los sigilos de nuestro siglo, que de pronto ya no es el XX ni el XXI. El siglo de los cubanos torna a ser ahora el XIX de nuevo: hay que refundar a la nación desde el exilio, por el exilio y para el exilio.
Como FC durante décadas no se cansaba de combatir al FC original, Cuba no tuvo más remedio que romperle la crisma en persona. Y así lo intentaron sus agentes con trajes de diplomáticos, en plena convención sobre los derechos humanos en Ginebra, Suiza.
Después de una votación donde el mundo libre condenó a los Castros, los Castros le metieron un tanganazo en su cabeza calva, tan impactante que FC perdió el conocimiento durante horas.
Eso fue en el 2004, pero todavía hoy FC sufre no pocas consecuencias cerebrales, incluido su carácter volátil que va de la negación a la nostalgia, de la ira a la ironía, y de la parálisis a la provocación. Por supuesto, Republicano siempre, como buen Boy Scout de la Era Batistozoica.
Sin embargo, su anticastrismo militante milagrosamente se ha mantenido intacto hasta el día de hoy. Al parecer, ese órgano reside en una zona oculta de su masa encefálica.
En cualquier caso, por aquel atentado contra la vida del FC exiliado, los matones del FC de La Habana no pagaron consecuencia ninguna, salvo ser promovidos a mejores embajadas del capitalismo desarrollado por los mandamás de La Habana.
La democracia es ansí.
Un último detalle: una vez le salvé la vida a Frank Calzón.
Estábamos en el Center for a Free Cuba, de madrugada. Washington DC corría silenciosa al otro lado de los paneles de vidrio. La oficina de FC se parecía un poco a la eternidad.
Yo pensaba en mi padre enterrado en Cuba, que de niño tanto me habló sin saber ni un carajo sobre las grandes ciudades norteamericanas.
Yo pensaba en Rosa María Payá y en su padre enterrado en la misma pobre Cuba de mi padre. No nos unía el amor, sino el espanto.
Y yo pensaba, por supuesto, en ti. Que soy yo y somos todos y no es ninguno de los cubanos.
Entonces me viré para decirle a FC que ya me iba a dormir, que estaba molido de beatitud y belleza, que quería recuperar las ráfagas de mi cuerpo al tocármelo en soledad.
Y entonces vi que un librero lleno de archivos de la USAID, la NED, el FBI, la CIA, y hasta la NSA, se le venía encima a FC. Directico a su nuca. Un golpe a lo Trotski. Con todos y para el mal de todos.
No sé si por piedad o por instinto de conservación (ya me veía acusado de homicidio en primer grado), salté como un tigre herido sobre el cuerpo aún no cadáver de Frank Calzón. En ese intenso instante fui su escolta de elite, su Juan Reinaldo Sánchez. Y lo cubrí con mi cuerpo de bloguero sin generación para recibir yo en mi espalda el impacto.
Los pulmones se me hicieron tierra, tabula rasa.
Hubo un ruido del recontracoño de su madre. Aquello sonó como una bomba, en la solemnidad de la oficina y lo marmóreo de aquel edificio federal.
Los libros caían y caían a nuestro alrededor. Lluvia de lomos, tormenta de tomos antitotalitarios. La muerte viene de la mano menos pensada.
FC estaba vivo, yo también.
Y entonces los dos comenzamos a llorar.
Parecíamos dos pésimos personajes de Leonardo Padura, lo sé. Y lo siento. Tampoco les voy a decir ahora una cosa por otra.
Patéticos, perdidos, pequeños.
Lejos de todo lo que cada cual había imaginado a su manera que serían nuestras vidas vividas en un mismo país.
Lejos de Cuba.
Lejos de Fidel Castro.
Sin habeas corpus cubano. Desaparecidos de remate. O, peor, aparecidos a perpetuidad.
Imagino las caras de satisfacción de los oficiales del Ministerio del Interior cubano si nos hubieran grabado a Frank Calzón y a Orlando Luis Pardo Lazo llorando. Pero por más qué trato no logro imaginar la cara de Yoani Sánchez al respecto. Por eso mismo lo cuento ahora. Porque hasta el más anónimo de los cubanos se merece al menos una escena de misericordia.
Rukmini de Radio Martí, la novia de la vejez de mi padre: ¿qué habrá sido de tus pronósticos sin patria y de tu seudónimo seductor?
Can you hear the drums, Fernando Calzón?
Yo recuerdo long ago another starry night like Cuba.
Éramos jovenes y full of life and none of nosotros prepared to die.
And I´m not ashamed to say that the roar of libros and lágrimas almost made me cry.
Gritarle en la cara a Joe García.
Gritar en la carota de Donald J. Trump.
Gritar que la guerra se perdió antes de perderla. Porque los cubanos estamos solos, incluso abrazados bajo un cementerio de letras y archivos confidenciales de la amnesia anti-Castro.
—Frank, vámonos en pira ―le dije en cubano recuperado repentinamente de Cuba, y no sin un toque de tristeza acondicionada―. Tú y yo ya no pintamos nada de nada aquí.


Orlando Luis Pardo Lazo nació en La Habana en 1971. Ha publicado Boring Home (Premio Franz Kafka, 2009) y Del clarín escuchad el silencio: 59 poemas de amor y una canción contrarrevolucionaria (Hypermedia, Madrid, 2016). Este texto es un fragmento de libro Espantado de todo me refugio en Trump, que publicará próximamente Hypermedia.

miércoles, 1 de agosto de 2018

CODIGO DE LIBERTADES Y DERECHOS


En estos momentos en que el General Raúl Castro, al mando del Partido Comunista de Cuba, anuncia arbitrariamente una nueva Constitución, nosotros, opositores a ese régimen de partido único, denunciamos la ilegitimidad del proceso y de toda ley que vulnere los derechos humanos fundamentales. En coherencia, declaramos que no reconocemos ninguna ley que viole el siguiente CÓDIGO DE DERECHOS Y LIBERTADES:
Preámbulo
Nosotros, cubanos todos, interesados en fomentar el respeto a la democracia y a los derechos básicos del hombre, constatando que el régimen actual no reconoce ni respeta nuestras libertades, alentados por el precedente histórico de que los próceres de nuestra independencia no esperaron al día de la victoria para promulgar la Constitución de Guáimaro, el 10 de abril de 1869, la de Jimaguayú, el 16 de septiembre de 1895 y la de La Yaya, el 29 de octubre de 1897, considerando que La Carta Universal de Derechos Humanos se ha convertido espontáneamente en un instrumento de lucha contra la tiranía, entendiendo que una vez libres los cubanos se darán sus propias leyes y que esas leyes respetarán los derechos y libertades consignados aquí, asumimos el deber de, para que cada cubano reclame su derecho a los derechos y los sienta como suyos, proponer el siguiente
CÓDIGO DE DERECHOS Y LIBERTADES
Todos los cubanos tenemos los siguientes derechos:
DERECHO A LA VIDA: La pena de muerte está prohibida. Todos tenemos derecho a la libertad y a la seguridad de nuestra persona.
DERECHO A LA DIGNIDAD HUMANA: La esclavitud está prohibida. No podemos ser obligados a trabajar sin paga. Está prohibido el trabajo forzado, o por coacción, o cualquier otra manifestación de servidumbre. Nadie será sometido a torturas ni penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes.
DERECHO PATRIO: Nadie podrá ser desterrado. Todos tenemos derecho a circular libremente por el territorio nacional y a elegir donde fijar residencia. Todos tenemos derecho a entrar y a salir libremente de nuestro país las veces que estimemos conveniente, sin que ello implique perdida alguna de derechos y libertades, sin limite de tiempo y sin que estemos obligados a pedir visado o cualquier otro permiso.
DERECHO DE ASILO: En caso de persecución, todos tenemos derecho a buscar asilo, y a disfrutar de él tal como lo consigna La Carta Universal de Derechos Humanos.
DERECHO DE HABEAS CORPUS: Todos, debemos ser presentados ante un juez, en audiencia pública, antes de las veinticuatro horas de haber sido detenidos. O de lo contario ser liberados. Nadie podrá ser detenido o preso arbitrariamente. Nadie puede ser detenido sin  habérsele comunicado sus derechos y sin permitírsele hablar con su abogado dentro de las primeras 12 horas del arresto.  Nadie puede ser llevado a paradero desconocido. Las autoridades están obligadas, desde el primer momento, a informar a la persona, así como a familiares e interesados,  el lugar a donde es trasladado el detenido.
DERECHO A UN JUICIO JUSTO: Todos somos iguales ante la ley y tenemos derecho a un recurso efectivo, que nos ampare contra actos que violen La Carta Universal de Derechos Humanos. Nadie será obligado a autocriticarse, autoincriminarse o declarar contra si mismo, su cónyuge, pareja, o pariente dentro del cuarto grado de consanguinidad y segundo de afinidad.
DERECHO A LA PRESUNCIÓN DE INOCENCIA: En caso de ser acusados de un delito, todos tenemos derecho a que se presuma nuestra inocencia hasta que no se nos pruebe lo contrario, conforme a la ley y en juicio público con todas las garantías procesales necesarias para nuestra defensa. Nadie puede ser condenado por convicción, sin pruebas, o en virtud de leyes posteriores al delito. Nadie, concluido el juicio, puede ser encarcelado bajo conceptos como prisión preventiva o peligrosidad. Nadie puede estar encarcelado más de un año completo sin iniciársele juicio, a menos que, el acusado considere que su defensa no está lista. La pena no puede trascender a la persona condenada. Nadie será sometido a juicio por los mismos hechos  por  los que ya  fue juzgado.
DERECHO DE PROPIEDAD: Todos tenemos derecho a la propiedad privada y también a la colectiva. No podemos ser despojados arbitrariamente de nuestra propiedad.
DERECHO DE PROPIEDAD INTELECTUAL: Todos tenemos derecho a que la ley proteja los intereses morales y materiales que nos correspondan por razón de las producciones científicas, tecnológicas, literarias o artísticas de las que seamos autores.
DERECHO DE HERENCIA: Todos tenemos derecho a heredar y ser heredados. La herencia no pagará tributos especiales. Los cargos, puestos o responsabilidades públicas no son heredables ni se pueden considerar patrimonio familiar o partidista.
DERECHO A LA PRIVACIDAD: Todos tenemos derecho a ser protegidos por la ley contra cualquier injerencia arbitraria en nuestra vida privada, nuestra familia, nuestro domicilio, nuestra correspondencia o contra difamaciones que maltraten nuestra reputación.
DERECHO DE PARTICIPACIÓN POLÍTICA: Todos tenemos derecho a disputarle a los gobernantes los cargos que ocupan y a participar en el gobierno de nuestro país, provincia, municipio, o cualquier otra instancia, directamente o por medio de representantes libremente escogidos en elecciones competitivas y periódicas. Todos tenemos derecho de acceso, en condiciones de igualdad, a las funciones públicas de nuestro país. La voluntad de cada uno de nosotros se expresará mediante elecciones  democráticas, competitivas y auténticas que habrán de celebrarse periódicamente, por sufragio universal e igual, y por voto secreto. 
DERECHO DE HUELGA: Se reconoce el derecho de los empleados a la huelga y de los empleadores al paro.
DERECHO A LA EDUCACIÓN: Todos tenemos derecho a acceder a la educación pública de calidad. Al menos la enseñanza pública primaria y secundaria se ofrecerán gratuitamente, son obligatorias y constituyen un deber de toda la sociedad y del Estado que la representa. El Estado no puede prohibir la creación de escuelas privadas, religiosas o no. Todos debemos tener iguales posibilidades de acceder a la educación superior. Las artes y los deportes son complementos de la educación. Los padres tienen derecho preferente a escoger el tipo de educación para sus hijos.
DERECHO A LA ASISTENCIA MÉDICA: Todos tenemos derecho a la asistencia médica socializada de acuerdo a la organización y los recursos del Estado, y a la privada, de acuerdo a nuestros propios recursos. El Estado no puede monopolizar la asistencia ni las investigaciones médicas.
Sección segunda
Todos los cubanos tenemos las siguientes libertades:
LIBERTAD DE PENSAMIENTO: Todos somos libres de pensamiento y de conciencia. 
LIBERTAD DE EXPRESIÓN: Todos tenemos derecho a expresar libremente nuestras opiniones de viva voz, por escrito o mediante cualquier otra forma de expresión y de hacer uso para ello de cualquier medio de comunicación y difusión.  No podemos ser censurados, molestados ni amonestados a causa de nuestras ideas. Tenemos libertad de investigar y recibir todo tipo de informaciones y opiniones y de difundirlas, sin limitaciones de fronteras, por cualquier medio de expresión y comunicación.
LIBERTAD DE ASOCIACIÓN: Todos tenemos derecho a la libertad de reunión y de asociación pacífica. Incluida la libre asociación política. Ningún grupo o partido se puede proclamar rector de la sociedad, ni pretender monopolizar la vida política, económica, social o cultural del país. Nadie podrá ser obligado (o presionado) a pertenecer a una asociación u organización sea cual sea su tipo.
LIBERTAD DE CULTO: Todos tenemos libertad de religión, incluyendo el derecho a cambiar de religión o de creencia, así como la libertad de manifestar nuestra religión o nuestra creencia individual y colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia. Todos tenemos también la libertad de no tener religión y de manifestarlo pública o privadamente en cualquier sitio y por cualquier medio. El Estado no tiene religión.
LIBERTAD LABORAL: Todos tenemos derecho a elegir libremente nuestro trabajo y a condiciones laborales equitativas y satisfactorias. Toda persona que trabaja tiene derecho a un salario digno acorde a un código laboral y a la ley en general.
LIBERTAD SINDICAL: Todos tenemos la libertad de fundar sindicatos y sindicarnos para la defensa de nuestros derechos y libertades en cualquier empresa. Esto incluye la libertad de no sindicarnos. Ningún sindicato puede exigirnos filiación o cuota como condición para acceder a un trabajo o puesto, ni obligarnos a huelga si no queremos, ni prohibirnos negociar nuestro salario y condiciones de trabajo directamente con el empleador o fundar otro sindicato competidor en la misma empresa o fuera de ella.
LIBERTAD EMPRESARIAL: Todos tenemos libertad plena de crear, fundar y promover empresas productivas, comerciales, de servicios, de entretenimientos y otras, tanto dentro como fuera del país. El Estado no tiene mayores derechos empresariales que cualquier ciudadano ni puede conceder monopolios, ni a extranjeros ni a nacionales.
LIBERTAD COMERCIAL: Todos tenemos plena libertad comercial y podemos vender, comprar o canjear cualquier producto lícito, negociar nuestros propios precios y escoger con quién comerciamos tanto dentro como fuera del territorio nacional.
POR TANTO
Todos los cubanos tenemos todos los derechos y libertades proclamados en este Código, sin distinción o discriminación alguna por motivos de raza, color, sexo, preferencia sexual, religión, opinión política, clase, o cualquiera otra lesiva a la dignidad humana.
El hecho de que este Código enumere ciertos derechos y libertades no significa la negación ni el menosprecio de otros derechos y libertades. 
Nada en el siguiente Código puede interpretarse en el sentido de que confiere derecho alguno al Estado a un grupo o a una persona, para suprimir o intentar suprimir los derechos civiles y políticos consignados en este Código.
Ni los estados de emergencias, ni los decretos de suspensión de garantías constitucionales, ni las situaciones excepcionales o de desastre autorizan la violación de uno solo de los derechos y libertades consignados en este Código.
EPÍLOGO
Mediante este Código, nosotros, cubanos todos, exigimos al régimen imperante en nuestro país, el reconocimiento y respeto pleno de la totalidad de las libertades que nos pertenecen por derecho propio; y solicitamos a la comunidad internacional que nos apoye en este empeño: que se le exija a la dictadura de Cuba que cese la violación masiva de nuestros derechos civiles y políticos y de los derechos humanos en general.

martes, 31 de julio de 2018

CACHETADA DE KCHO

Los 59 límites de la lírica
Orlando Luis Pardo Lazo


Balseros de todos los países, huíos.

Que parece un pujo.
Y lo es.

La poesía como pujo.
La poesía cubana como un pujo mucho peor.

Más poetas fueron Álvarez Guedes y Bernabé.

Más poetas que Padilla 
fueron sus compañeros en el 
Ministerio del Interior.

La prisión del Príncipe como madre de toda metáfora.
La violencia verde oliva de un bofetón 
fue mucho más sincera que la bobería bucólica 
de mil ochocientos y no sé cuántos versos.

Lo cubano en la policía.

Que ya no parece ni eso.
Perdimos incluso al pujo en sí.

Si el poeta era Kcho,
como dijo el poeta.

Cuando veas las balsas de tu vecino arder,
pon las tuyas en remojo.

Retórica del remo:
la balsa habla allí donde el barroco calla.

Qué gente, caballeros, 
pero qué gente.

Cuál era el colmo de pedirle peras al olmo?
Pedirle letras cubanas a los letrados cubanos.

Revolución es regatear todo lo que deba ser regateado.
(otro renglón intraducible más allá de la tradición nacional,
esa tía tonta, tarada hasta de la entrepierna).

Barquito de papel,
mi amigo fiel.

La poeta que perpetró esta rimita también se suicidó, 
en 1994.

Llévame a navegar
por el ancho mar.

La crisis de los balseros acabó con la quinta y con los mangos.
Todos se fueron, menos la La Señorita Invisible,
aquella parienta radial del consabido Cintio Vitier.

Quiero conocer
cadáveres de aquí y de allá.

David Chericián para Poeta Nacional.
Maité Vera para Piñera del proletariado.

Y a todos llevar
mi flor de amistad.

Toqui como tótem y tabú del totalitarismo.
Defenderemos esa televisión al precio que sea necesario.

Ya ves yo soy tu amigo.
Puedes confiar en mí.

La palanga flota, flota, flota.
Pero Pancha plancha con cuatro lanchas.
En la chalupa de Enrique Lagardere,
en la cañonera del Elpidio Valdés.

Una Cuba de corcho, de recórcholis.
Del recontracoño de su madre.

Todas tus inquietudes,
tu modo de sentir:
país de papel,
papelazo de la poesía.

Y nunca más estarás solo.