miércoles, 2 de septiembre de 2009

CARTA CERRADA A JJJJ


DE JUANES, JAUJA Y OTRAS JAURÍAS CON O SIN JAMA
Orlando Luis Pardo Lazo

En Cuba no vivimos en un velorio. La vida inevitablemente podrá estar siempre en otra parte, pero en Cuba no vivimos en un velorio. Esta verdad acaso sea algo insípida (no implica nada), pero es también inmanente y por tanto irreparable.

En lo personal, me alegro. Los velorios cubanos a los que he asistido son tristísimos de tan paupérrimos y colectivos.

Cuba tampoco es Jauja, por supuesto. Jamás lo ha sido (en todo caso será una Jaula, incluso saturada de aulas), aunque así lo haya narrado tantas veces nuestra peor poesía, desde el Diario de Colón, pasando por el suicidio que fundó o fundió a esta nación en Dos Ríos, hasta algún aforismo desaforado de la Nueva Trova.

El siglo XXI, ese anagrama retro del XIX, no será la excepción. Alguien que se lo diga a Juanes de una jodida vez, por favor. Y de paso que le pase estos tres apuntes apurados:

1) Sobre el escenario: La Plaza fue anterior y será posterior a La Revolución. El lugar es fresco y nada claustrofóbico y de noche luce muy futurista y desierto y es hermoso sentir el desamparo de tanta intemperie y de tantos edificios confidenciales contra los que tantos destinos cubanos se fraguado y se han roto. Es un sitial histórico, es cierto, pero casi nadie en el público lo recuerda ya. Desmemorias de la memoria. Karol Wojtyla, por su parte, ni siquiera lo pensó dos veces para emocionarse allí el domingo 25 de enero de 1998 (entre un Cristo efímero en la Biblioteca Nacional y un Ché eterno en el Ministerio del Interior): “Sois un pueblo muy entusiasta”, silabeó mientras la gente deliraba: “El Papa, libre, nos quiere a todos libres”. Juanes no tendría por qué ser menos que Juan Pablo II (las reclamaciones políticas en el Herald que las reenvíen con copia a L´Osservatore Romano).

2) Sobre la paz: Please, ya sabemos que se trata de un tema clueco, incluida aquella paloma con que Picasso nunca sustituyó al águila yanqui en el memorial del malecón a los marines muertos del Maine. Los conciertos no se hacen por la paz. Se hacen si acaso por una palabra. Un slogan más. Una consigna de corte más o menos comercial. Tics de la publicidad que necesitan los productores. Se hacen en última instancia por la paz de no perder profits. Tú lo sabes, Juanes, o no serías un profe$ional. Y eso es todo. No hay nada que aplaudir ni criticar al respecto. La Paz está OK y punto y apártate.

3) Sobre Porno Para Ricardo: olvídate de ellos. Fuck´em all in hell (not in Jauja). Ese piquete parapunk es más grande que todos los conciertos juntos que cabrán en tu biopic, así que ellos no necesitan piedad pop ni pinga de ningún Juan millonario en formol. De que se vienen, se vienen. En cierto sentido, Porno Para Ricardo es la antítesis estética de La Plaza: no serán anteriores ni posteriores, sino durante La Revolución.

El resto son fuegos fatuos de utilería.

Los Orioles jugaron pelota en Cuba, Juanes, poco después del teo-tour del Sumo Pontífice, y en primera fila del estadio estuvo sin ningún problema el Premier (como en la misa dominical del 25 de enero, como en nuestros últimos semicien años de soledad).

Los senadores y congresistas norteamericanos entran y salen por la puerta grande de este país (también granjeros y periodistas y predicadores y un expresidente y hasta Terminarnold Schwarzenegger y Paul McCartney legó un autógrafo de vivas a la Revolución y nadie se lo comió). Vienen y se van casi exclusivamente de cara a la prensa internacional, concedida esa carta de censura, pero eso es ya otro asunto que no tendría por qué incumbirle a una estrella del corazón popular.

Cuba come y caga comida comprada por camiones en USA, a pesar de la tara atávica del bloqueo/embargo. Tampoco te inmiscuyas en esa batalla barata. Más preocupante humanitariamente es el caso del juglarcillo Pánfilo, preso por jugarse en un mpg su juma prejudicial, pero nada perjudicial. Aquí en La Habana podrías, si te da o si te dejan las ganas, ayudar a su madre aunque sea con un abrazo de “no se preocupe, mi vieja, en la reclamación todo va a salir mejor” (dile a Silvio Rodríguez que no se olvide de la suerte cubana de ese pequeño).

Así que nos vemos en La Habanada, qué carajo, donde seguramente te haré algunas fotos para publicarlas en mi blog embarcado/bloqueado BORING HOME UTOPICS.

Cualquiera sea el color de mi camisa ese día, Juanes, te reitero que aunque habitualmente Cuba cruza en vilo de crisis en crisis, tampoco habitamos en un velorio. Y, específicamente para ti, que llegas sin llagas desde cualquier otra parte, la vida bien podría yacer ahora aquí.

Bienve, pues, man.

Ah, y suerte con la quemadera (no pirata, sino pirómana) de tus discos por parte del exilio cubano. Aquí también hemos roto discos y libros y pinturas y en el futuro tal vez blogs. Son gajes del oficio. Pregúntale a Carlos Varela por qué la política no cabía en la azucarera.

2 comentarios:

Rolando Pulido dijo...

Hey Orlando Luis, muy buen mensaje a Juanes. Tienes razon en lo que dices de Porno Para Ricardo, son mucho mas grande que cualquiera de estos bufones...ellos cantan a la verdad y lo hacen de corazon.
Es importante que ese dia 20, esten todos alli...me refiero a los blogueros de Cuba, que sean captados por la prensa internacional.
Francamente me da pena, verguenza y temor pedirles esto...no quiero la suerte del pobre Panfilo para ninguno de ustedes y...estoy insitandolos a que hagan algo parecido...sabiendo que pueden correr la misma suerte que el, pero hay veces que hay que correr riezgos, para lograr algo...bueno tu mejor que nadie sabe eso.
Es muy facil, desde donde estoy pedir que otros hagan algo y uno sentado aqui...con Jama y Libertad, lo se...pero a todos nos toca hacer lo que podemos.
Acuerdate siempre que estos blogs, nos han unido a todos los cubanos libres de pensamiento del mundo y que juntos podemos hacer mucho.
Suerte hermano, sigue la batalla...nosotros por aca (en NY)tenemos un batallon vivo y vigente ¡siempre!
No te cayes...¡se libre!

RP

El Niño Atómico dijo...

Bravo!