viernes, 18 de septiembre de 2009

EL HOMBRE ES EL TIBURÓN DEL HOMBRE


UNA LECCIÓN DE DEMEXICRACIA
Orlando Luis Pardo Lazo

Nos fugamos en una avalancha de balsas y ¡pum!: nos coge la muerte latinoamericana a cambio de un puñado pendejo de pesos.

Cada vez son más y más casos en el Caribe criminal.

Tuve un primo lejano en una situación idéntica: secuestros aztecas de quienes no dudan en llegar (de hecho, lo disfrutan) al sacrificio humano.
Ahora ha sido otra veintena de cubanos. Traficados como drogas de segunda entre el Golfo de México y Cancún. Torturas medievales. Extorsión. Para ellos, el primer mensaje del mundo exocubano ha sido bien claro: “te mato pa´ la pinga si tu familia en el Yuma no suelta unos cuantos miles de fulas”.

Dólares y demencia. Fuck off.

Y, para colmo de horrores, cuatro cubanas desaparecidas. Probablemente despingadas por pingas foráneas y facinerosas. Sus culos carcomidos por la carroña latina de unos cochinos (cubanoamericanos incluidos, pues no hay peor cuña que la del mismo palo). Violación vil. Hijadeputá al por mayor. Dan ganas de organizar un pequeño ejército loco, y chapear bajito lo que ni el gobierno y mucho menos la policía mexicana se atreven del todo a desyerbar.

De carne de carneros, los cubanos ahora somos carne de cañón. Nos estamos dejando coger la baja en tanto nación en estampida. Nadie debería irse en balsa sin llevar una protección: cuanto más mortífera, mejor. Es el colmo que una mafia de mierda se aproveche de nuestra desesperación geopolítica.

Me encabronan con cojones estos cubanos atrapados en su ignorancia de la maldad que se mastica allá afuera en el mundo (creemos que en Cuba somos unos bichos que nos sabemos la última, pero no es verdad). Estos elianes indefensos han quedado en un limbo al margen del Estado absoluto y de la demacrada Democracia occidental, y es probable que también estén olvidados hasta por el Diablo y por Dios: ¿no será el precio impagable de la libertad?

Ahora, los sobrevivientes a lo peor tendrán que repatriarse a Cuba. Cancún ha sido su catacumba. Lo perdieron todo, hasta a sus mujeres. Ya sólo les queda borrar todo el cassette de sus memorias y, por mil novecientas cincuentinovena vez, volver a empezar desde nuestra nada local. Tal vez, volver a empezar a ilegalmente a emigrar (maldición del NaCl nacional: salación del salitre por todas partes).

Parte el alma, primos.

Queda por ver si la prensa libre o presa de América se atreve ahora a la pregunta maniquea que siempre le hacen al balsero anónimo cubano: ¿Se consideran emigrantes políticos o económicos?

Puaf.

El día que me lo pregunten a mí (ya están advertidos, periodistas profesionales) les escupo la cara y les cuelo el micrófono por donde a tantos compatriotas el tráfico inhumano ahora mismo los está masacrando.

Demencia y dolor. Fuck the fuck off.

Juanes & Cía deberían cantar a coro una ranchera rastrera desde un yate privado en medio de esta guerrita genocida del Golfo.

1 comentario:

El Niño Atómico dijo...

Es una estupidez pensar que el cubano criado por la doctrina del castrismo, sin valores ni escrúpulos, se va a convertir en un ciudadano modelo al llegar a un país donde puede "resolver" mucho más fácil y con más ganancias. Y no hablo necesariamente del que creció allá. Le sucede también al que creció afuera bajo la tutela de uno que no conoció otra cosa. Qué otra cosa puede explicar miembros de una familia peleando a puñaladas? Qué otra cosa puede hacer un muchacho de 17 años criado en ese ambiente sino apuñalear al primero que se le atraviese por delante, como pasó en Miami esta semana?