domingo, 11 de octubre de 2009

CRY FOR ME, CUBARGENTINA





NASTY NATY AL ATAQUE
Orlando Luis Pardo Lazo

Una Naty revuelta en su propio flujo mitad discursivo y mitad menstrual. Natilla de hormonas. Mentalidad de tránsfuga venida a nada (por nada, por ganas).

Natividad de género polisex o remix. Jesucrista trans. Ave Fénix, pendenciero pájaro de pacotilla resucitado en un cenicero. Ave Gozar, los que se van a infectar te la chupan.

Cenit cero y nadir infinito. Belleza albañal, silicona maricona amateur. Deseos puros paralizados por el coágulo pacato latinoamericano.

Ganas de volar por dinero (de volar en menudos pedazos). Billetes y vómitos. Gargantas y gaznatones. Burla a la diferencia (por indiferencia). Sangre casi nunca menstrual. Semen sin sentido, significativo.

Naty narradora nata: la veintena sin medida de relatos de “Continuadísimo” (Ed. Eterna Cadencia, Argentina, 2008) de palabra en párrafo en página se empeñan en penetrarnos su ponzoña como un punzón.

Straight to your heart; Gay to your hurt. 150½ páginas de microficción traída (arrastrada) por los pelos. Textos con los pelos (y penes) de punta, escalofriantes y escualocandentes. Cataclismo sin catarsis, alpinismo de masturbador@ profesional. Cuba carece de terremotos escriturales así: nuestra abofada literatura se aburre sacándose los mocos y las lagañas en un contexto demasiado realista para ser real.

Naty Menstrual nos da las cajas casi sin palabras. Su librito es acto descarado al 150½%, reino en ruinas de la libidia. Don´t cry & fuck for me, Argentina!

Casta de calle (de cama descascarada). Demacrada democracia de nuestra noche continental. Ovarios podridos de evita. Perros de pelea de pedigrí perón. Operación masacre de cóndores candorosos que al final pierden hasta su carroña sui generis. Montones de matones y montoneros y morochas con amo pero sin amor. Ché comandanta, amiga: ¡hasta la viciosa siempre! Maldad color malva con pespuntes malvinas. Goles de culos caníbales. Anestesia analfonsín y amnesia post-meneo de menem. Kitsch kafkiano de los kirchner. Pismodernidad. Zona Roja en rejas de Buenos Aires: ritos de rata y pedorrea de 26½ centímetros rectos dentro de tu recto. 23½ relatos sin tacto. Pus político. Cuba carece de terrorismos excriturales así.

Mefistofélica modernidad híper-urbana, donde no cabe la sombra de una institución disciplinaria de orientación (y mucho menos de prevención) sexual: modernidad sin macfaldas ni marielas ni spots higiénicos de televisión; fornicación incansable e incastrable. Invernadero de HIV, botulismo de bótox, santuario AIDS (las siglas del siglo), liturgia sin látex (bareback sin condones, embarre a cool cojones por una mierda de baros en moneda nacional). Prolevirus de todos los países, ¡hundíos!

“Continuadísimo” es un continuum de cólera en los tiempos de la contrarrevolución (vocablo dextro maldito, levedad levo de larva que se mata pero nunca muta en mariposa). Un orgasmo sin órganos para eyacular reculando dentro de una cabina top-model sobre los titulares claustrofóbicos del diario Clarín (Vade Retro, Granma).

Analdoctario sin moraleja. Narrar como un fluffer que felatia entre escena y escena para mantener la erección de sus personajes y la atención en tensión del lector. Narrar como un enema entrañable, un edema del que no emana más que nuestra insaciable desesperación sin Estado y sin Dios. Narrar en el mar (en el mal). A ras de la inevitable orgía vital de la muerte.

Pasa de todo en todo tipo de escenarios (la nada es esa carroza o carrusel de escarnios). Imagen e imposibilidad. Ocultamiento y mascarada de una identidad a dentelladas, trova de travestismo trash, debris de diablos dementes y delicados como niñas sin biografía (minas activadas a punto de hacer implosión), plushofilia de peluches sintético o mejor sintácticos (jugar a ser mamá, jugos mamados por nuestro bebé de macho), vacío inllevable e inllenable, desaforados espejismos efímeros de estrella porno ya sin promoción, ancianidad de Blancanieves Súperstar, vidriofobia: dime, espejo mágico, ¿quién es más vieja entre las viejas?

No quiero releer este libro de posts notorios de una Naty tan Menstrual como Mental, litrashbasura de reciclaje de una noche tras otra noche y un coche tras otro escache, artefactos descontinuadísimos que en La Habana no logramos literariamente (y mucho menos literalmente) paladear: en tanto lector-macho, somos trogloditas sin hielo ni ilación, hierro patrio on the rocks, obeliscos demasiado fálicos en avenidas con nombres revolucionáridos.

Quiero desleír esta libido en el recuerdo de nuestras librerías tan trascendentalistas y atragantadas de autores célibes. Quiero desbeber el oro ureico de este imaginario promiscuo y árido que se propaga a ciegas (a gachas, a rastras) como una pandemia del Coño Sur. Quiero re-redactarlo del pí al pá yo: apócopes genitales de la literatura cubana sin autocensura que vendrá o se vengará o acaso nunca del todo sobrevivirá a su censor.

1 comentario:

alexander dijo...

Ayuda a medicos cubanos
http://medicoscubanosenesperadevisaparausa.blogspot.com/