miércoles, 28 de octubre de 2009

IN THE FLESH


TETRALOGÍA CÁRNICA DE LAWTONABANA
Orlando Luis Pardo Lazo


Un tren. Una ristra de vacas entre barrotes. Hacinadas hasta la muerte. De pie. Con olor a mierda y meados. Números. Estadísticas de la carne roja del Matadero de Lawton. Los primeros años ochenta. Balidos desvalidos. Masacre gastronómica racionada sobre los rieles. Electricidad, cuchillos, ríos albañales de sangre. Desde muy lejos ya se olían las vísceras. Una institución avocada al holocausto. De pequeño, me daba terror llegar a casa y no poder olvidarlo. No poder dejar atrás la idea de que mañana a primera hora estaría listo el próximo tren. Un tren de vacas sobresaturado de muerte. Los condenados de pie desde una vaquería vanguardia. Innumerables. Y, después, hacerlas picadillo en los estómagos clandestinos y a sobreprecio del barrio. Lawton, Auschwitz, Lawschwiton.



A veces se escapaba una bestia.
Días de fiesta imbécil en el vecindario.
Catarsis colectiva.
Colectivizada.
Aparecían hombres con sogas sobre caballos y militares con armas largas.
Un rodeo para ajusticiar al bandido.
Prejuicio sumarísimo.
Disparos.
Humo.
Olor a pólvora.
Hedor a heces.
La vaca cagada de pánico.
Bufando.
Sin ningún punto de fuga por donde recobrar su limitada libertad de finca ganadera.
La mirada vidriosa.
Un animal caído en solitario sobre los baches.
Tocado por la balita mágica de la justicia veterinaria supongo que del Ejército Occidental.
Una bestia bocabajo sobre el asfalto fatuo de la ciudad periférica.
Entre risas de niños y cafeterías y chimeneas y un cine y anécdotas muy similares de ancianos.
El espectáculo del día, la semana, el mes, el año.
Acaso del quinquenio y la década también.
La muerte siempre constituye una notoria novedad.
El resto de las noticias sólo funciona por referencia a ella.



Las patrullas rodeaban el Matadero. El negocio del músculo prosperaba a espaldas de un Partido con ínfulas de ecologista o vegetariano. Hay que priorizar los hospitales, círculos infantiles y hogares de viejos que no pueden morirse anémicos. Pero el proletariado se robaba puntualmente la carne colgando dentro de sus pantalones. Tesitura de testículos. También la catapultaban por encima de la alambrada de púas. Hasta que una de esas bolas proteicas cayó estruendosamente sobre una perseguidora parqueada del otro lado, desbaratándole sus luces giratorias y la bocina de la sirena. Ira. Ironía. Pero casi nunca aparecía un autor. Mea Cuba cárnica. ¿Quién robó al Comedor? ¡Fuenteovacuna, señor!



Pilotes.
Con el cambio de fecha el Matadero de Lawton devino una ruina precolombina.
Cubículos huecos.
Ganchos, azulejos, tuberías, puertas de refrigeración.
El decorado ya no tan peligroso de la muerte en pretérito perverso.
El establecimiento se repara una y otra vez para su próxima misión social.
Parqueo, almacén, posada, prisión, polvorín, museo o mausoleo.
Sin trenes.
Vacunas almas vaciadas en los primeros años ochenta.
Hoy, apenas un personal para nada perito en aplicar la violencia pagada de los verdugos.
Mediocridad sin actina ni miosina descuartizadas.
Perímetro de muro inclinado y rejas con óxido rojo.
Decadente década de los no-venta.
Y aún después la catacumba sin catástrofe de los años cero.
Noches insomnes sin los balidos desvalidos de aquellas locomotoras locuaces.
Silencio sepulcral.
Sin reses reos propiedad masticable del Estado.
Sin cuerpos cadáveres instantáneos.
Mudez regurgitable de la madrugada cubana.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Bravo Pardo Lazo! Simplemente magistral y expelugnante narracion! Yo aunque no soy vegetariana, defiendo los derechos de los animales a ser tratados con respeto, de tener una vida digna y una muerte digna. Aqui en Europa (UK) hay un movimiento por el derecho de los animales, se vela porque estos animales que van a ser sacrificados en nombre de la alimentacion humana, tengan una vida y un final lo menos traumatico posible, claro lo ideal seria no matarlos, no comer carne, pero no pedimos tanto, solo pedimos que sean tratados con respeto, que su carne se venda cara en los supermercados para disminuir la matanza y los criaderos inescrupulosos de estos animales. Sabias que las gallinas nacen y crecen en espacios superreducidos, sin luz natural, alimentadas la mayoria del tiempo con pienso reforzado, medicado que las engorde lo antes posible y que no les da la posibilidad de que les salgan plumas?(estas son solo las que se van a sacrificar para el consumo de carne) A las gallinas ponedoras, cuando ya no son rentables, las matan, estas gallinas no han tenido la oportunidad de salir de sus encierros por el tiempo que les dure el martirio de poner huevos a demanda, se les caen las plumas del estress y muchas otras cosas que te puedo contar. Por lo rapido del proceso de cria, venta, matadero. Con los ovinos y porcinos ocurren tambien cosas como las que tu cuentas, pero estando en un pais como Inglaterra que puede darse el lujo de acceder a cualquier alimento, por un precio irrisorio, el abuso con los animales es cosa del diario, y hay que denunciarlos, hay que hacerles saber que los animales son seres a los que debemos respeto. Por ejemplo las abejas estan desapareciendo, sin abejas no hay comida,(son las que polinizan y reproducen las plantas) si no nos alimentamos, se acaba la vida de los seres en el planeta Tierra. Se fumiga con pesticidas, se hacen barbaridades sin tener en cuenta que los animalitos son parte de nuestro ecosistema, si no los cuidamos, dejaran de existir para siempre. Gracias por hablar en nombre de los mas maltratados, gracias por recoger a los animalitos abandonados en Cuba, no me he olvidado de la historia de tu gatica del cementerio. Estando en Cuba a mi me trataban de loca por ayudar y recoger a estos animales abandonados tambien y me decian que era mejor ayudar a los seres humanos, pero el caso es que yo nunca he visto la diferencia entre un ser y otro, para mi corazon, somos todos iguales, debemos ayudar a quien sufra y nos necesite, digo yo!

El Niño Atómico dijo...

Muy tierno lo que escriben y se lo respeto, solamente quisiera aclarar que desde el punto de vista económico, la demanda determina el abastecimiento. Si se le sube el precio a algo artificialmente, entrarán otros en el negocio atraídos por las ganancias. Recuerdo que a principio de los 70s en los EEUU los ganaderos exhortaban a la población a consumir más carne para que bajaran los precios, y el efecto fue exactamente lo opuesto, mentras más demanda, más abastecimiento y más altos los precios. La única manera de bajar precios y abastecimientos es disminuyendo la demanda.

RolandoPulido dijo...

Sorry man, no pude terminar de leer tu post...ni pude llegar a la cuarta linea.
Aunque soy un hipocrita, pues como carne y me relamo los bigotes con un bistec.
Pero no logro aceptarlo en mi corazon...para mi...es mi gran tabu.
CARNE DE LABORATORIO, es lo que deberiamos consumir...BISTECS DE PROBETA...Tanta plata invertida en cosas insolitas, en experimentos de todo tipo...y ningun cabron sale con esas ideas, para NO tener que MATAR MAS.
Las vacas van al cielo, los hombres no...a no ser que estos hayan sido vacas en su vida anterior.
RP
muuuu, muuuuu