miércoles, 18 de noviembre de 2009

MISS CUBAS


VISIÓN
Orlando Luis Pardo Lazo

Los vi sentados en el parquecito de 25 y O, en uno de esos bancos decorados con losetas de colores vivos y sentido imposible.

Él le sacaba las flemas, más con las manos que con el percudido pañuelo. El hombre se veía ya sesentón, muy flaco y de rostro depauperado, como en las fotos de prisioneros de campo. Ella tendría por lo menos 90. Blanca en cana, mucho más digna y tan desvalida como él.

Eran madre e hijo, probablemente. Consumidos al solecito amable de noviembre en una esquina de Cuba. Olvidados por todos y todavía misericordiosos entre sí. Tratando de no tirarse a morir en un asilo o un hospital del Estado (acaso él primero que ella).

Estuve tentado de retratarlos. Les apunté con mi tele. La imagen se hizo sola, una visión terrible y hermosa. Me pareció criminal hacerles un disparo a escondidas. No soy un fotógrafo de raza, supongo: apenas un imitador amateur. Bajé la cámara. Pensé en mi madre. Bajé la cabeza. Pensé en Orlando Luis. Me retiré sin acercarme a aquella pareja no fotografiada.

¿Qué pasaría con esa anciana si su hijo cae preso por robar un poco de algo para alimentarla? ¿Qué será de mi madre si la policía política se empeña definitivamente en sacarme de su jugarreta oficial? ¿Cuántas madres de Cuba se han muerto y todavía se volverán a morir sin entender patéticamente qué nos pasó?

¿Y la tristeza? ¿Cómo se detiene esa avalancha posfamiliar? ¿Y la memoria del esplendor personal devenido decadencia colectiva acaso por ley natural?

¿Qué líder político, dentro o fuera de la Isla, sabrá pensar alguna vez en términos humanos antes que históricos? ¿Cuál de ellos se sentará en un banco varado de El Vedado con todas esas cubanas envejecidas hasta de patria, para sacarles sus flemas huérfanas de manera manual?

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Como en otra ocasión, hoy leí tu blog tras haber escuchado las grabaciones de "Voz tras las rejas", y se han complementado.
Siento muy cerca el sufrimiento de las familias de estas personas confinadas, encerradas durante ya más de 6 años. ¿Quién devolverá la vida no vivida, los años de crecimiento de los hijos, la relación con la pareja, la soledad de los padres ancianos? Y esto está pasando a nuestro lado, podría ser nuestro vecino, o nuestro hermano, o nosotros mismos. Y los que los mantienen encerrados, en este secuestro cruel, también están a nuestro lado y nos los cruzamos por la calle y los escuchamos en la televisión o dan discursos. ¿Cómo puede ser tanta insensibilidad? ¿No saben lo bien que se sentirían ellos mismos y el bien que les haría si dieran la libertad a estos presos? Por favor, abran su mente y su corazón.
Creo que los familiares de los presos podrían hacer algo para llamar la atención de la opinión pública sobre esta brutalidad que se está cometiendo con todas estas personas inocentes.

Rolando Pulido dijo...

Corazon de oro + sensible + humano + talento + amigo + humilde + elegante + valiente + patriota + inteligente = OLPL
Gracias por ser asi