miércoles, 13 de mayo de 2009

ROTTERDAMNED

LOCURA DEL ELOGIO
Orlando Luis Pardo Lazo

“Lage se dio soga”, repetía un anciano negro en la ruta P3 (Alamar-Vedado). “Se guindó pa´ no aguantar la pobreza”.

Son, por supuesto, dos frases textuales. Me las aprendí de memoria antes de bajarme en el correo de la Avenida Porvenir, en Lawton, y anotarlas con disimulo. Por desgracia, yo no tengo la bomba necesaria para economizar un parlamento así. Pura literadura. Aquel señor sería, supongo, un personaje de Pedro Juan Gutiérrez o preferiblemente Jorge Alberto Aguiar Díaz (JAAD).

Conozco a un sobrino de Lage. Se llama Jorge Enrique y es un escritor deslumbrante, con un imaginario acubano y una cabecita rubia que dará mucho que hablar. Pensé en llamarlo enseguida. Temí que Lage se hubiera matado o intentado matar (lo temí por mi amigo, se sobreentiende). Pero desde nuestra experiencia a trío con el e-zine de escritura irregular The Revolution Evening Post casi no nos hablamos. Ahmel Echevarría (la tercera pata del staff e-ditorial) de vez en cuando nos actualiza por remoto el contacto. Además, cómo lo iba a abordar: “Disculpa, JE, ¿tú tío se mató?”

En otra guagua del barrio, la 23 (Lawton-Vedado), le vi el rabote lanceolado a un mulatón. El tipo iba sentado en paz sancta. En el asiento de embarazadas o mutilados. Con los macrogenitales limpiamente entre sus manos, sin el menor atisbo de lascivia. Ni siquiera de exhibicionismo. A sus cuarenta y tantos quizá, aquel pobre hombre volvía a ser un bebé. Y es muy probable que tuviera incluso menos edad, pues por la manera de sentarse ovillado recordaba a un feto perdido entre la indolencia médica y la ignorancia de su mamá (o acaso al revés).

También he visto tetas. Fue hace ya meses, en nuevo año. En la esquina víbora de Diez de Octubre y Acosta. La mujer caminaba con un pulóver hecho trizas. Era blanca, con un ojo morado por un piñazo o una patada. Y llorando. Muda. Llorando por la acera rumbo a la Estación de Policía, fue el comentario. Con un par de senos fenomenales, símbolos de lo nutricio y de la libertad: en ella reducidos al escarnio nacional de convivir con un conciudadano (pudo ser mi comentario).

En 23 y 12 pulula Manolito. A veces jovial, a veces violento (con mangas largas, por suerte). Farfullando malas palabras y consignas políticas nada arribistas: siempre es “Abajo este...” o “Abajo aquel...” Y yo le dono diez pesos a cambio de que me preste atención. Pero él nunca lo hace. Me deja tirarle fotos (
www.vocescubanas.com/boringhomeutopics/2009/05/05/272), pero hasta ahí. Sigue al volante botero de su vehículo imaginario bajo el semáforo digital. Y no le falta razón: estoy demasiado cuerdo para conseguir que alguien confíe en mí.

También conozco los casos de Girón (un veterano del 61) y de España (una viejita del 36), pero sus historias serían crueles caricaturas si las resumo ahora aquí. Y hasta he hablado con ese buenazo que da la mano y felicita a todos continuamente justo en el Parque de la Fraternidad, y me sobrecogió su trágica historia en Valparaíso en el septiembre chileno del 73.

En los penúltimos días están también Pánfilo y Pánfila, dos ladrones de cámaras. Contrasíntomas involuntarios del statu quo. Límites del reverso revolucionario. Post-finiseculares. A la espera de qué. Sujetos que no responden de sí. Extrajudiciales y al margen del Estado y de Dios. Como Lage, si se hubiera dado soga “pa´ no aguantar” lo que sea (como el anciano negro que fue el único “tosta´o” que en público lo narró). Como los suicidas de estadísticas clandestinamente olímpicas de nuestro Ministerio de Salud Pública. Como las mujeres que le dan candela al marido: dormido, para no alterar la rima de este protorrelato. Como la memoria mitad hedonista y mitad herida de quienes no supieron dejar algo o alguien atrás. Como los genitales externos exteriorizados en “mute” o al ritmo centrohabanero (¿contrahabanero?) del reguetón. Impúdicos pánfilos que existen sólo para que en sus cuerpos haga catarsis el pánico pendenciero de toda una noción de nación.

Creo que Cuba está “quemá”. Basta leer los cíber-comentarios para llevarse una idea bastante idiotípica de la auto-idiotez. Creo que estamos “en candela” y lo más saludable es no ir al médico, para así al menos retrasar el ingreso institucional: de hecho, nuestra paranoia de informantes nos hace desconfiar en primera instancia de los psiquiatras (esa p es un prefijo en clave de la Policía). Creo que la Isla cartográficamente tiene la forma de un fórceps de electroshock (después del primer fogonazo, ya nunca habrá cura ni de caballos). Creo que hicieron peor aquellos poetas canónicos que se automedicaron “tomar pastillas y callar”. Creo que tampoco será para tanto: la palabra, documentable o apócrifa, aún espera porque los cubanos le den un uso menos perverso y más personal (los místicos lo llamarían “sanación”; los políticos pronunciarían “sanción”). Creo que se trata de una ley fisiológica: el discurso (más que el deporte) es salud.

Creo que todavía creo en unas cuantas cosillas más.

domingo, 10 de mayo de 2009

Martí que espere


QUE ESPERE PÉREZ
Orlando Luis Pardo Lazo

Flores versus Marines o tal vez versus el propio Martí.
Flores versus borrachitos y deambulantes, incluidos extranjeros y animales.
Flores versus los efluvios de los enamorados.
Flores versus la fila india indisciplinada de los pioneros.
Flores versus la estatua estatal en sí.
El State-of-the-Art de la restauración urbana no conoce otro Know-How.
Rejas, cadenas, verjas, custodios con walkie-talkies y dedos índices amenazantes, cartelitos de NO PASARÁS y, ahora también, flores.
La jardinería retoña, no tan kitsch como ñoña, en el “combate sin cuartel” contra la “indisciplina social”.
Un par de cartas en un periódico fue suficiente señuelo para aislar en su claustro de piedra preciosa a Martí.
Al parecer, los más devotos o indolentes se sentaban alrededor del Apóstol (hay imágenes pixeladas en la prensa nacional).
Otros hacían sus foticos con flash foráneo como fetiche de exportación.
Los hijos de nadie corrían felizmente mataperreando sin mirar nunca hacia arriba (son más entretenidos los altorrelieves que rodean la base: por ahí yace la historia sumergida de esta nación, lo mismo que en el clavo de oro que le robaron hace cien años).
Ahora los tiestos son horrendos y las maticas parecen nuestra pobre premier en la debacle ecológica de la globalización.
Ojalá se trate sólo de una “solución temporal”.
El Parque Central es normalmente un hervidero de policías y arrestos.
Los he visto llamar la atención a unos adolescentes sólo por subir los pies en un banco (con La Esquina Caliente de fans al béisbol nadie se mete).
No es probable entonces que algo sacrílego pudiera ocurrirle en público al monumento más eminente de esa plaza.
En cualquier caso, se trata de una modificación seguramente no consultada al concepto arquitectónico original: técnicamente, la trinchera de flores constituye otra de esas “indisciplinas sociales” que proliferan como la gripe (un “patrimonicidio”, diría Chivichana en un sketch censurado de “Jura decir la verdad”).
Del Martí de mármol al Martí de las macetas.
De la silueta legible y fértil al cenotafio marchito e infranqueable.
De todas formas, hace diez o veinte años que no me gusta el Parque Central de La Habana (sólo me hechiza una jarra de asas decapitadas).
De todas formas, no habrá aguacero de mayo (ni de julio ni tampoco de enero) que resucite a estas florecitas-frontera.
De todas formas, tarde o temprano tomará cartas pudientes (y ojalá que no podantes) la leal Oficina del Historiador.
Mientras tanto, Martí que espere como en cuarentena.
Me pregunto quién que no sea yo lo va tan estrambóticamente a extrañar.
RETO A LA INTERNET CUBANA EN LA CAPITAL DE LA ISLA.

La Habana, domingo 10 de mayo 2009,
Agencia Cuba Depress.

Mañana lunes 11de mayo se retará al internet cubano en el blog de fotos y videos Boring Home Utopics (vocescubanas.com/boringhomeutopics)
del excritor y flagtógrafo Orlando Luis Pardo Lazo.

En declaraciones a Cubarrebato, OLPL aseguró que por primera vez en décadas un blog intranacional estará posteando las 24 horas del día. En este caso, se trata de un homenaje de post-Día de las Madres, que incluirá 24 postales inéditas y un clip como colofón.

Varios fotógrafos de prestigio internacional, entre ellos Spencer Tunick, tomaron con escepticismo el lunático maratón de lunes 11/5, alegando que el internet insular no le permitirá a OLPL mantener el ritmo suicida de 1 jpg por hora.

Por su parte, expertos del flamante Minweb han desestimado este reto por considerarlo un bluff más del bloguero, algo imposible de ejecutarse en Cuba hasta tanto no se inaugure la internet submarina por cable.


Por lo demás, se espera congestión en las líneas del servidor Voces Cubanas (donde está alojado Boring Home Utopics
), ataques de Trolls y Troyanos, records de hits, y demás parafernalia virtual.

Según el propio OLPL declaró a Cubarrebato, él sólo desea que “al menos una de sus post-postales llegue a cada madre cubana here, there and ev´rywhere”.