sábado, 19 de septiembre de 2009

PEORFORMANCE









HOWLABANA (Allen Ginsberg howls back in La Habana)
Orlando Luis Pardo Lazo

[Ejecutado en La Madriguera (Finca de Los Molinos), a las 9 PM del viernes 18 de septiembre de 2009, como parte de la lectura poética Mundo Beatnik/Hippie.]

I saw the best minds of my generation destroyed by madness, starving hysterical naked, dragging themselves through the negro streets at dawn looking for an angry fix, angelhead hipsters burning for the ancient heavenly connection to the starry dynamo in the machinery of night, who poverty and tatters and hollow-eyed and high sat up smoking in the supernatural darkness of coldwater flats floating across the tops of cities contemplating jazz.

He visto las mejores mentes y mierdas de mi generación destruidas por la locura y el lujo de la lujuria, tipos destituidos de un plumazo hipócrita del poder o tatuados para siempre por la pobreza política. Clamando por jama en una internet intervenida, escuadrones de una paz sepulcral que en silencio orgulloso son entrevistados por la policía o con un punzonazo de barrio pobre al Habanecer. Poetas patéticos que se achicharraron las venas con bulbos de agua bendita, intentando en vano reconectarse demoníacamente con la droga patriótica de dios mientras escuchaban un jazz jodido en la escala monocromática del Revolución.

Who bared their brains to Heaven under El and saw Mohammedan angels staggering on tenement roofs illuminated, who passed through universities with radiant cool eyes hallucinating Arkansas and Blake-like tragedy among the scholars of war, who were expelled from the academies for crazy & publishing obscene odes on the windows of the skull, who cowered in unshaven rooms in underwear, burning their money in wastebaskets and listening to the Terror through the wall, who got busted in their publics beards returning through Laredo with a belt of marijuana for New York.

Universitarios de ideas geniales y ortografía de escuela primaria Nguyen van Troi, fetos paternalizados que se escondieron en los evangelios o se atoraron con la Torah o en una aleya ilegible de un comunismo de Corán, alucinando en un manantial muerto de Matanzas o en una finca cannabis de Baracoa, apendejados en calzoncillos en un baño albañal de tren interprovincial, quemando billetes fotocopiados y, la oreja que no se cortaron, pegada a las paredes para espiar al vecino que los espía al otro lado del telón de azúcar o la muralla del deber, chicos de bien, dejados al margen del Estado (cuando no demasiado reclutados por el Estado), guerreros de chupachups y play-station y móviles de Motorola, expulsados como un esputo de la Facultad de Filología por publicar la parodia obscena de una enseña nacional que se les ensañó: fuera la bandera bucólica del aburrido Byrne o el trapo de trapear del promiscuo Poveda.

Who ate fire in paint hotels or drank turpentine in Paradise Alley, death, or purgatoried their torsos night after night with dreams, with drugs, with walking nightmares, alcohol and cock and endless balls all drained of brilliance in the drear light of Zoo, who talked continuously seventy hours from park to pad to bar to Bellevue to museum to the Brooklyn Bridge, a lost battalion of platonic conversationalists jumping down the stoops off fire escapes off windowsills off Empire State out the moon, yacketayakking screaming vomiting whispering facts and memories and anecdotes and eyeball kicks and shocks of hospitals and jails and wars, whole intellects disgorged in total recall for seven days and nights with brilliant eyes, meat for the Synagogue cast on the pavement, who vanished into nowhere Zen New Jersey leaving a trail of ambiguous picture postcards of Atlantic City Hall.

Comiendo cal o bebiendo aguarrás en cucarachentos hoteles de buena muerte, sus torsos de pájaros intelectuales de noche en derroche con sueños de semen y sabiduría, pesadillas de pingas, pastillas de vieja para roncar en el purgatorio social, temblando bajo los relámpagos de la noche migratoria caribe, caníbales en balsa que son castrados por los traficantes cubanoamericanos de Cancún, iluminándose con la ilusión de recobrar un tiempo perversamente perdido, hirviendo la flor de la campana en las vaquerías de hongos y los cementerios donde se cocinó y calcinó el hombre nuevo, borrachos de té en las azoteas, dando sermones anticuados de 70 horas sobre la transición de los semáforos digitales que sustituyeron a los analógicos, sudando su brillantez en un parqueo sin parquímetro o en parques zoológicos de tan fauna fósil como fiel, comando de conversacionalistas comemierdas (del museo al manicomio, siempre sin escaleras de incendio por donde escapar), vomitando sus anécdotas de policlínicos y calabozos y cines republicanos convertidos en dojos de wushu o zazen y sinagogas tan útiles como una visa para fugar a Israel.

Who wandered around and around at midnight in the railroad yard wondering where to go, and went, leaving no broken hearts, who lit cigarettes in boxcars boxcars boxcars racketing through snow toward lonesome farms in grandfather night, who studied Plotinus Poe St. John of the Cross telepathy and bop kaballa because the cosmos instinctively vibrated at their feet in Kansas, who thought they were only mad when Baltimore gleamed in supernatural ecstacy, who lounged hungry and lonesome through Houston seeking jazz or sex or soup, who reappeared in the West Coast investigating the F.B.I. in beards and shorts with big pacifist eyes sexy in their dark skin passing out incomprehensible leaflets.

Vagando entre las líneas férreas nacionalizadas. Fumando cigarros en CUC que aún paga aquel abuelo que fue viceministro de Comercio Interior, rompiendo culos pero no corazones, mirando sin montar una caravana de limosinas Mercedes por el malecón, cogiendo botellas hasta Satán Clara para ponerle un ramito raquítico de nomeolvides al Ché y travestirse en el mejunje de una orgía institucional, leyendo después a Plotino y a Poe y a San Juan y Sor Juana Inés de la Cruz antes de que el G-2 les decomise los libros, con sus barbas y sayas y gafitas y enormes ojos pacifistas al otro lado del vidrio de la patrulla, escribiendo y distribuyendo gratis sus incomprensibles panfletos sobre la poesía performativa y el perdón universal.

Who burned cigarette holes in their arms protesting the narcotic tobacco haze of Capitalism, who distributed Supercommunist pamphlets in Union Square weeping and undressing while the sirens of Los Alamos wailed them down, and wailed down Wall, and the Staten Island ferry also wailed, who broke down crying in white gymnasiums naked and trembling before the machinery of other skeletons, who bit detectives in the neck and shrieked with delight in policecars for committing no crime but their own wild cooking pederasty intoxication, who howled on their knees in the subway and were dragged off the roof waving genitals and manuscripts, who let themselves be fucked in the ass by saintly motorcyclists, and screamed with joy, who blew and were blown by those human seraphim, the sailors, caresses of Atlantic and Caribbean love.

Mamando y dejando mamar las morrongas de los marinos, a falta de marines, aullando en el metro de la Habana que iban a cavar como una trampa o trinchera en los sótanos de la Plaza de la Revolución. Despavoridos en la noche de las tijeras largas en la heladería Coppelia, donde pedir dos bolas de fresa, imperfectas como testículos, era entonces sinónimo de un acta de advertencia predelincuencial. Tirándose de cabeza de los pasillos aéreos de las becas sin conseguir con ese escándalo ser más ingrávidos, pesar un poco menos, flotar un poco más en la espuma socialipsista de los días, falaces y sin logar ser ni tampoco dejar de ser, como en las consignas de concreto, 100% felices aquí.

Who wept at the romance of the streets with their pushcarts full of onions and bad music, who sat in boxes breathing in the darkness under the bridge, who coughed on the sixth floor of Harlem crowned with flame under the tubercular sky surrounded by orange crates of theology, who scribbled all night rocking and rolling over lofty incantations who cooked rotten animals lung heart feet tail borsht & tortillas dreaming of the pure vegetable kingdom, who threw their watches off the roof to cast their ballot for Eternity outside of Time, who cut their wrists three time successively unsuccessfully, who were burned alive in their innocent flannel suits on Madison Avenue who jumped off the Brooklyn Bridge this actually happened and walked away unknown and forgotten into the ghostly daze of Chinatown soup alleyways.

Criaturas nocturnas parametradas bajo el demasiado y desasido sol tropical, poniendo cuñitos en una oficoda o biblioteca de municipio, empujando un carromato de bisuterías minoristas del MINIT o barriendo en el cementerio el más reciente y rebosante panteón militar del MININT, tosiendo bajo los cielos tuberculosos de los setenta, con penicilina inyectada gratis para paliar las gonorreas del proletariado, declarándose vegetarianos en los ochenta después de leer un largo artículo al respecto en Sputnik. Pioneros de la perestroika y giles de la glasnot, les salió el tiro por el ojo de la culata y volvieron a cortarse incesantemente y sin éxito las venas abiertas de América en la tina, antes de saltar del Puente de Bacunayagua dejando sobre el asfalto cincuentenario los once números del apocalipsis de sus carnets de identidad.

Who drove crosscountry seventytwo hours to find out if I had a vision or you had a vision or he had a vision to find out Eternity, who fell on their knees in hopeless cathedrals praying for each other’s salvation and light and breasts, until the soul illuminated its hair for a second, who retired to Mexico to cultivate a habit, who demanded sanity trials accusing the radio of hypnotism & were left with their insanity & their hands & a hung jury, with shaven heads and harlequin speech of suicide, demanding instantaneous lobotomy, and who were given instead the concrete void of insulin metrasol electricity hydrotherapy psycotherapy occupational therapy pingpong & amnesia, bickering with the echoes of the soul, bodies turned to stone as heavy as the moon, with mother finally ******, and the last fantastic book flung out of the tenement window, and the last door closed at 4 AM and the last telephone slammed at the wall in reply and the last furnished room emptied down to the last piece of mental furniture.

Manejando en las Ocho Vías que son el esófago entubado de este país, sólo para acceder a alguna visión celestial menos materialista, arrodillados en catedrales de la Colonia sin obtener la misericordia de la verdad, una generación de gente genial que a los veinte años ya se sentía geriátrica, arañando la tabla de surf de la salvación en la evasión ya que la invasión les parece demasiado ajetreo para su inercia en fase terminal. Acompañados por sus madres ancianas hasta Mazorra, ellos mismos diagnosticándose la paranoia que termina en paraplejia, con las cabezas afeitadas como bufones votando unánimemente para momificar una constitución que nunca leyeron (o leyeron y olvidaron como una nana infantil) locos por una lobotomía que les acorte el camino al Nirvana, aunque en lugar de esta técnica sólo recibieron hidroterapia, psicoterapia, terapia ocupacional, golpe de insulina, metrasol, electricidad, noticieros y beisbol (la amnesia es la mejor anestesia).

Rejected yet confessing out the soul to conform to the rhythm of thought in his naked and endless head, the madman bum and angel beat in Time, unknown, yet putting down here what might be left to say in time come after death, and blew the suffering of America’s naked mind for love into an eli eli lamma sabacthani saxophone cry that shivered the cities down to the last radio with the absolute heart of the poem of life butchered out of their own bodies good to eat a thousand years.

Rechazados y reciclados por el alma con Alzheimer de su noción de nación, marcando los teléfonos y mails y SMS del último emigrado como los del último milagro, tecleando palabras en clave para internarse en la intriga de internet, rasgando las cuerdas sin cuerda de una guitarra sin garganta, filmando videos porno amateur para matar o mutar el justo destiempo humano que les tocó, recordando acordes de piano con los dedos de los pies, hasta soplar un eli eli lamma sabacthani en el saxofón de sus sexos, sobre el paisaje lunar de una ciudad clínicamente cínica que aún se preocupa por ellos como el carnicero cuida de sus cuchillos.

What sphinx of cement and aluminum bashed open their skulls and ate up their brains and imagination? Moloch! Solitude! Filth! Ashcans and unobtainable dollars! Children screaming under the stairways! Boys sobbing in armies! Old men weeping in the parks!

¿Qué esfinge de fibrocemento y bagazo de caña les habrá abierto sus cráneos y les comió los cerebros y la falta de imaginación? ¡Martirologio y elogio de Martí! ¡Suciedad de sociedad! ¡Ceniceros inciviles y dólares de fantasía heroica! ¡Bebés berreando bajo las escaleras de escuela! ¡Muchachos muriendo en los ejercicios de ejército! ¡Ancianos aburridos en los parques del poder!

I’m with you in Rockland where we are great writers on the same dreadful typewriter.

Estoy con ustedes en La Habana: somos todos grandes estertores de escritores sobre el mismo tétrico teclado.

I’m with you in Rockland where you will split the heavens of Long Island.
Estoy con ustedes en La Habana: donde se raja del velo vil de una larga isla.

The world is holy! The soul is holy! The skin is holy! The nose is holy! The tongue and cock and hand and asshole is holy!

¡El mundo inmundo es sagrado! ¡El arma del alma es sagrada! ¡La piel de la pinga es sagrada! ¡La nariz y las nalgas son sagradas! ¡La lengua y el lenguaje y nuestras manos y maneras son sagradas!

Everything is holy! Everybody’s holy! Everywhere is holy! Ever day is in eternity! Everyman’s an angel!

¡Todo es sagrado! ¡Todos son sagrados! ¡En todas partes lo sagrado! ¡Cada día está en la eternidad! ¡Y cada humano es un ángel!

Holy the supernatural extra brilliant intelligent kindness of the soul!

¡Como sagrada ha de ser la superbrillante y sobrenatural bondad inteligente del alma!

viernes, 18 de septiembre de 2009

¡¡¡ÚLTIMA HORA!!!




LIBERADO PÁNFILO POR DECISIÓN POST-PRESIDENCIAL
TÁSSita News.
(tomado de www.cubafakenews.com)

(La Habana, 18 de septiembre 2009.) Como un gesto de óptima voluntad, el reo común a la par que prisionero de conciencia Juan Carlos González Marcos, popularmente conocido como “Pánfilo En Cuba”, fue eximido en horas de la mañana de hoy de su condena a dos años por Peligrosidad Predelictiva, una figura legal del siglo XIX que todavía subsiste en la Cuba del XXI.

Según fuentes familiares del indultado, la gestión liberadora la inició nada menos que Su Majestad El Rey Juan Carlos de España, conmovido por el destino desafortunado de su tocayo negro en la Isla. Pero el comentario hoy en la capital de la nación cubana, es que también medió la intervención institucional del Consejo de Extado, cuyos dedos pulgares se alzaron al cielo en señal de paz y reconciliación entre el fallecimiento del Comandante Juan Almeida y el inminente concierto del comediante Juanes en la propia Plaza de la Revolución.

Hasta las 19:59 (hora local) de hoy viernes 18, TÁSSita News no ha podido contactar a Juan Carlos González Marcos (Pánfilo). Tampoco se ha logrado confirmación sobre el presunto desmentido público que el amnistiado haría hoy en el Noticiero Nacional de Televisión, donde denunciaría supuestas intenciones subversivas de varios sitios web del exilio cubano, en especial la llamada campaña “Jama y Libertad”: dos derechos que el ex-culpable intentaría demostrar como plenamente garantizados dentro de su país.

La reacción primaria de la blogosfera, en principio desconcertada y ofendida, incluye la creación del blog “Pánfilo Pá la Reja, Repinga” (alojado en el portal Vicios Cubanos), donde desde hace un par de horas ya se están recogiendo firmas para la re-encarcelación de Juan Carlos González Marcos por parte del Estado cubano o, llegado el caso, por la Policía Federal de La Florida (Oscar Hizo hizo una autopropuesta para fungir o fingir como fiscal extraterritorial). Las más destacadas de las 101 firmas que aparecen ahora mismo en lista PPRR serían las de cantante Miguel Bostecé, el guitarrista Gorki Agila, la bloguera Aguada Bonn, el ensayista Rafael Rujes, el narrador Orlando Luis Perdón Lazo, la poeta Nancy Moretón, el compositor Amaury Piras y el guerrillero desconocido Juan a medias.

TÁSSita News ha verificado que el sitio “Pánfilo Pá la Reja, Repinga” no carga libremente desde La Habana, por lo que su acceso para los nacionales debe realizarse a través de servidores de tipo proxy (una praxis muy difundida en la Isla), o enviando un correo electrónico con los datos impersonales a la dirección: prendan_a_panfilo_por_goloso@cubharta.cult.cul.cu

EL HOMBRE ES EL TIBURÓN DEL HOMBRE


UNA LECCIÓN DE DEMEXICRACIA
Orlando Luis Pardo Lazo

Nos fugamos en una avalancha de balsas y ¡pum!: nos coge la muerte latinoamericana a cambio de un puñado pendejo de pesos.

Cada vez son más y más casos en el Caribe criminal.

Tuve un primo lejano en una situación idéntica: secuestros aztecas de quienes no dudan en llegar (de hecho, lo disfrutan) al sacrificio humano.
Ahora ha sido otra veintena de cubanos. Traficados como drogas de segunda entre el Golfo de México y Cancún. Torturas medievales. Extorsión. Para ellos, el primer mensaje del mundo exocubano ha sido bien claro: “te mato pa´ la pinga si tu familia en el Yuma no suelta unos cuantos miles de fulas”.

Dólares y demencia. Fuck off.

Y, para colmo de horrores, cuatro cubanas desaparecidas. Probablemente despingadas por pingas foráneas y facinerosas. Sus culos carcomidos por la carroña latina de unos cochinos (cubanoamericanos incluidos, pues no hay peor cuña que la del mismo palo). Violación vil. Hijadeputá al por mayor. Dan ganas de organizar un pequeño ejército loco, y chapear bajito lo que ni el gobierno y mucho menos la policía mexicana se atreven del todo a desyerbar.

De carne de carneros, los cubanos ahora somos carne de cañón. Nos estamos dejando coger la baja en tanto nación en estampida. Nadie debería irse en balsa sin llevar una protección: cuanto más mortífera, mejor. Es el colmo que una mafia de mierda se aproveche de nuestra desesperación geopolítica.

Me encabronan con cojones estos cubanos atrapados en su ignorancia de la maldad que se mastica allá afuera en el mundo (creemos que en Cuba somos unos bichos que nos sabemos la última, pero no es verdad). Estos elianes indefensos han quedado en un limbo al margen del Estado absoluto y de la demacrada Democracia occidental, y es probable que también estén olvidados hasta por el Diablo y por Dios: ¿no será el precio impagable de la libertad?

Ahora, los sobrevivientes a lo peor tendrán que repatriarse a Cuba. Cancún ha sido su catacumba. Lo perdieron todo, hasta a sus mujeres. Ya sólo les queda borrar todo el cassette de sus memorias y, por mil novecientas cincuentinovena vez, volver a empezar desde nuestra nada local. Tal vez, volver a empezar a ilegalmente a emigrar (maldición del NaCl nacional: salación del salitre por todas partes).

Parte el alma, primos.

Queda por ver si la prensa libre o presa de América se atreve ahora a la pregunta maniquea que siempre le hacen al balsero anónimo cubano: ¿Se consideran emigrantes políticos o económicos?

Puaf.

El día que me lo pregunten a mí (ya están advertidos, periodistas profesionales) les escupo la cara y les cuelo el micrófono por donde a tantos compatriotas el tráfico inhumano ahora mismo los está masacrando.

Demencia y dolor. Fuck the fuck off.

Juanes & Cía deberían cantar a coro una ranchera rastrera desde un yate privado en medio de esta guerrita genocida del Golfo.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

UNA DÉCADA DOBLE DESCASCARADA


DÍAS DE DELIRIO, DELEITE Y DELITO
DURANTE DIEZ DECADENTES AÑOS
Orlando Luis Pardo Lazo

Como Pánfilo, yo también llevo diez años suelto y sin bozal en la calle cubana.

En abril de 1999, tras cinco años de experiencia molecular en el Consejo de Estado, dejé de ser Licenciado en Bioquímica (por el momento). A partir de entonces he sido de nada un poco.

Jugué a ser promotor cultural del Centro Provincial del Libro y la Literatura de Ciudad de la Habana. Así me hice de una lista (aunque bastante desactualizada) de escritores y sus direcciones y teléfonos. Así pensaba yo confundirme con este gris gremio.

Fui editor y fotógrafo y es posible que estibador de la revista Extramuros, que todavía se imprime adscrita al CPLLCH, bajo la mirada paternal del Instituto Cubano del Libro o la Dirección Provincial de Cultura o del Poder Popular, ¿cómo distinguir a la vuelta del justo tiempo humano que nunca fue?

Fui still-man de cine y televisión y esa palabra me ha definido bastante bien: foto-fija, un tipo que permanece en el mismo lugar mientras la inercia no lo empuje un tilín más allá. Asomado a ras del abismo institucinuoso, sin carnet ni expediente laboral ni más seguro de vida que la certeza de no demorarme demasiado aquí.

Escribí perversa pero persistentemente, hasta embaucar con mi supuesto estilo a los jurados conjurados de incontables concursos nacionales, incluido un premio convocado en el 2004 por la Embajada de España en La Habana y el de La Gaceta de Cuba en el 2005: en ambos casos, supe la experiencia extrema de convertir un cuento mío en ca$h libremente convertible (suficiente para sobrevivir diez años más en la calle cubana).

Nunca me interesó la internet y no sería de extrañar que todavía no me interese. Lunes de Post-Revolución está por cumplir un año ahora, pero lo empecé más tarde que el resto de los blogs vecinos, y en parte fue por puro empecinamiento cuando mi columna en Fogonero Emergente su webmonster la suicidó.

Siento que llevo no diez sino diez millones de años en un callejón incesante, uno por cada deshabitante de mi propio paripé de país. He comprado y comparado y leído a medias el 150% de la literatura cubana dentro y fuera de Cuba. Y sé que puedo añadirle un coda cojonudo (a la par que ovárico) a ese engendro, pero aún no estoy seguro de que valga la pena el sacrificio de convertirme en un coche-bomba textual (acaso lo sea ya).

Cuba cansa.

La poesía es hoy por hoy lo más humillante: desde siempre lo ha sido, salvo rashes de rabia que se rebelan y revelan por aquí y por allá. La novela desapareció en busca de una bufonada perdida llamada Novelística de la Revolución. El cuento ha sido una exquisita quilla de resistencia. Pero el post tal vez sea la quintacolumna que apunte y apuntale nuestro futuro (remix de todo y para el mal de todo, incluido el ensayo), para escarnio de las no tan aburguesadas como abofadas letras cubanas de Cuba (el exilio como género es una exitosa especie en extinción expansiva).

Siento que llevo no diez millones sino diez milisegundos de pésima práctica hezcritural. Orlandogro. Ángeluis. Pardodio. Gentilazo.

No es natural ni estético vivir para contarla. Lo intenso es consumirse durante el proceso in progress.

Me gustaría escribir el libro de relatos que desde siempre me prometí no escribir. Me gustaría teclear un único poema y que funcione como esas vidas a medias que sobremorí al 150%. Me gustaría no/velar algo que de tan ilegible nadie pueda dejar de leer. Y, después, sólo el silencio y la astucia de desaparecer. Confundirme desnudo con las últimas heladas anoréxicas de un planeta sin mapa, donde a los niños ni siquiera se les enseñe a ubicar a Cuba en la escuela.

Cuba constipa. Su clima crítico conspira.

Sueño que es muy hermoso desvanecerse así. Mudo y muerto. Entre absolutos desconocidos. Sin vergüenza de enfermar o envejecer ante los seres queridos puntualmente esquilmados por mí. Sin dar cuentas a nadie de nada, casi sin darme cuenta. Sin la lápida o lapa de una biografía patria o, peor aún, de una carrera tétricamente triunfal.

La única carrera es esta maratónica fuga a ciegas. Trastabillar a tientas. No ahora mismo, por supuesto, sino siempre después. Después de haber demostrado la belleza banal de toda debacle, después de teclear en una hoja una lonja límite de mi locura, después de exponerme ante quienes quieran husmear en la huella deleble y deletérea de quien pudo pero democráticamente declinó ser yo.

Sueño que sería muy hermoso salir a la calle desierta y sublimarse así. Bajo una nevada nocturna de Vilnius, por ejemplo. No ser. Vapor. Vagido. Vahído. Vacío. Con V vengativa y salva de convertir la victoria en revés (y nunca nunca nunca al revés).

Como Pánfilo, yo también llevo diez años condenado y contento de callejear al aire preso de nuestra ciudad capital.

Pena mínima. Paredón de las satisfacciones. Cuba no cabe en una columna.

¿De cuántas décadas más dispondremos todavía antes de que Cuba acabe?

LO QUE CIRCULAN LOS CORREOS.CU


Ciego de Ávila, 13 de septiembre de 2009
Estimada Julia:

Su rememoración en el espacio deportivo del Noticiero del Mediodía -este 9 de septiembre- de aquel partido histórico frente a Brasil en el Mundial de Beisbol del 2003, contado todo con la clarísima intención de que el héroe real del juego resultara ignorado, que aquel jonrón decisivo en el noveno inning con Yulieski en tercera y a punto de irnos por primera vez sin medallas en un evento de esa alcurnia, desapareciera, sencillamente me ha indignado.

Es que las grandes consignas necesitan inevitablemente expresarse en la práctica cotidiana o se hacen retórica. ¿Se cumple así, en esa versión suya de uno de los momentos más emocionantes de nuestro beisbol, con el "no mentir jamás" contenido en el concepto de Revolución dado por Fidel? ¿Es que alguien cree todavía a estas alturas que ese "ocultar" al traidor hace bien al prestigio del país, a la ética del periodismo, que así se realiza trabajo político ideológico, así se ganan las batallas de las ideas, así se educa a un pueblo?

No sé qué habrán pensado los miles de cubanos que saben la historia verdadera, que la vivieron, cuando vieron en sus televisores únicamente el batazo de Yulieski, y la oyeron a usted decir que los héroes de ese juego fueron Michel Enríquez, Odelín y Yulieski Gurriel. No lo sé, sí, pero lo imagino, y usted, estoy seguro, también lo puede imaginar porque conoce bien a nuestro pueblo y su sentido de la justicia.

¿Es que se puede adulterar impunemente la verdad ante una cámara de TV sin que ocurra nada, sin sonrojarnos?

Me pregunto y le pregunto además: ¿Existe algún principio revolucionario que pueda sustentar esa manipulación? ¿No es eso un fraude tan fraude como otro, o peor? ¿Es ese el modo como el periodismo deportivo responde a la necesidad imperiosa de asumir nuestra historia con sus luces y sombras?

¿Ha escuchado usted alguna vez esta frase: "Se ha de vivir y morir abrazado a la verdad"? Pertenece a Martí. Hay decenas de sentencias martianas sobre la verdad y no es casual ello. ¿Somos fieles a una revolución martiana, dignos de ella, cuando nos falta el valor para aceptar las cosas como fueron, o permitimos, con el silencio, que otros quieran acomodar la historia a sus deseos? ¿Es que creemos que nos hace fuertes y no débiles la falta de valor para contar siempre los hechos apegados a la estricta verdad? ¿Necesita un pueblo tan valiente tergiversar, ocultar hechos y nombres, no de un gran suceso histórico, político, sino ya de un simple partido de beisbol?

¿Ha pensado usted lo que sucedería si algún día nos diera por borrar de las acciones mambisas del 68 y el 95 a todos aquellos generales que fueron héroes con el machete y después en la República no estuvieron a la altura de su propio historial?

Creo que el periodismo deportivo cubano tiene todo el derecho a no hacer un "Confesiones de grandes" con Kendry Morales, ni dedicarle un documental o el nombre de una peña deportiva. Bien, eso puede defenderse, argumentarse. Que no se quiere repetir epítetos de aquella jornada, se quiere evitar el elogio, nada de "el prometedor jonronero", nada de "un alumno aventajado de otros grandes como Gourriel y Kindelán", bien, eso puede comprenderse. Pero, ¿hay algún modo de defender con decoro y ética el acto de contar parcialmente la historia por el simple deseo de no mencionar un nombre que ahora consideramos maldito?

¿Cree usted entonces que los nuevos libros sobre Playa Girón deben excluir la hazaña de un piloto de guerra que años después abandonó el país? ¿Nos da moral un acto así, de abierta desinformación, para criticar después a otros cuando sacan hechos y personajes de su historia para acomodarla a sus propios intereses?

La historia es tozuda, Julia, y los hombres no podemos rescribirla a gusto. Ningún poder puede contra ella. Ahí está aún, en el sitio http://www.granma.cubaweb.cu/eventos/mundial35/not/index.html, y con la firma prestigiosa de su colega Sigfredo Barro, la verdad de esa noche en que media Cuba saltó y aplaudió a su héroe.

Kendry Morales puso a brincar a los miles de espectadores reunidos en el Latinoamericano con el batazo más importante de su vida, un jonronazo a la segunda sección de gradas del jardín derecho, para arruinar el formidable trabajo del derecho Kleber Ojima y meter a Cuba en la semifinal de la XXXV Copa Mundial de Béisbol. La garra cubana salió a relucir...¡y de que manera! Con la afición gritando ¡Cuba, Cuba, Cuba!, Yulieski se acordó de sus ilustres ancestros y llegó a tercera con un triple. Era el lanzamiento 120 de Ojima y el prólogo de su revés.

Kendry se paró en el plato y después de dos bolas descargó toda su fuerza sobre la Mizuno 150 y la puso a volar como un proyectil.

Espectacular encuentro, matizado por las lágrimas del derecho brasileño, merecedor de todo el reconocimiento por su formidable desempeño.

También en El Habanero digital, al reseñarse la victoria siguiente, sobre Taipei de China, el periodista volvía entonces sobre esa verdad: "Los cubanos pegaron ocho imparables, incluidos sendos cuadrangulares de Yulieski Gourriel y Kendry Morales, para provocar el deleite de los cerca de 25 mil aficionados presentes en el Coloso del Cerro. Héroes del ya histórico partido del miércoles precedente frente a Brasil, Kendry encontró en base al propio Gourriel y a Carlos Tabares para abrir el marcador en el tercer capítulo, en tanto Yulieski impulsó en el séptimo a Michel Enríquez."

¿Si eso está ahí, así, en la historia, a qué vienen esas tijeras actuales de "censura deportiva"? Me asusta pensar, Julia, que acumulando hechos como ese la sociedad superior, más humana, justa, ética, que le hemos prometido a nuestros nietos, a la que millones de cubanos le hemos dedicado nuestra juventud y nuestro sudor, pueda terminar un día extraviada, corrompida por prácticas como aquellas que se nos cuentan en la terrible fantasía de una novela como 1984. Aquí le transcribo este fragmento de 1984: "Este proceso de continua alteración no se aplicaba sólo a los periódicos, sino a los libros, revistas, folletos, carteles, programas, películas, bandas sonoras, historietas para niños, fotografías..., es decir, a toda clase de documentación o literatura que pudiera tener algún significado político o ideológico. Diariamente y casi minuto por minuto, el pasado era puesto al día. Toda la historia se convertía así en un palimpsesto, raspado y vuelto a escribir con toda la frecuencia necesaria."

¿Terrible, verdad? Sí, por eso me gustaría conocer su opinión, sus argumentos para ese recuento adulterado de aquel partido entre Cuba y Brasil.

¿Hay en el INDER, en la UPEC, en la TV, alguien autorizado para emular con Dios y decir esto que pasó no pasó? ¿Puede ser más fuerte el deseo de sancionar con el olvido que el respeto que nos merece siempre la verdad, esa que como sentenciara el maestro José de la Luz y Caballero es la única que "nos pondrá la toga viril"? ¿No nos basta con la amarga lección de aquellos países amigos que podando méritos a sus villanos y manchas a sus héroes acabaron construyéndose una realidad paródica, un pasado de cirugía estética sobre el cual les fue imposible sostenerse?

No se quede callada, por favor. La tengo a usted por una mujer cubanísima, de criterios, y por eso, y más, admirable. Usted sabe que no se trata de un hecho aislado este del día 9, ni de una falta que únicamente ha cometido usted, que usted inaugura. De ahí el carácter público de esta carta.

Últimamente han aparecido en Juventud Rebelde y Granma artículos que parecen atacar desde sus generalizaciones todas esas prácticas relacionadas con la simulación, con la imagen, con el temor a la verdad, pero adolecen de un defecto que a mi modo de ver los hace inútiles: critican lo que está ocurriendo simultáneamente y no lo que acaba de ocurrir en concreto, de modo que al hablar de algo abstracto, sin nombres y fechas, todo el mundo deja al vecino el darse por aludido. Como soy enemigo de esta crítica infuncional me he ceñido a ese momento específico del 9 de septiembre. Es solo un hecho, pero así, enfrentando hechos concretos, es como único veo posible ascender por la escalera de la guerra a aquello que hoy nos frena, desvirtúa y amenaza.

Necesitamos en la Cuba de estos tiempos, más que la crítica de ropaje filosófico, de profundidad simbólica, la crítica oportuna, concreta y denunciante.

Estoy convencido de que debatir abiertamente sobre cosas puntuales como estas será un modo valiente de luchar porque tontos recelos, mentalidades burocráticas, dogmatismos trasnochados, estrechas concepciones sobre la eticidad y lo revolucionario, no nos lleguen a avergonzar ni hoy, ni mañana, ni nunca.

Huir de la verdad, Julia, será siempre innoble y cobarde.

Ese juego ante Brasil se ganó porque tras el triple de Yulieski vino el espectacular jonrón de Kendry Morales. Y si no ha cambiado el beisbol, el bateador que impulsa el empate y la victoria y cambia el destino de un juego, es el héroe de ese juego. Y si lo hace en el noveno inning y con un jonrón, es un superhéroe, así de simple, duela a quien duela. Ese batazo no lo dio el pelotero que luego abandonó el país, lo dio el pelotero que entonces todos aplaudían, mimaban, entrevistaban. Esa es la verdad, y lanzar un manto sobre ella es moralmente censurable.

Permítame terminar mis palabras con este lema que tanto gustaba al gran filósofo, marxista y luchador italiano Antonio Gramsci, y con el que fue consecuente siempre: "Toda verdad es revolucionaria".

Con la más alta consideración y afecto,
Félix Sánchez Rodríguez

lunes, 14 de septiembre de 2009

DECADENCIA de ESKUADRON PATRIOTA

DECADENCE DANCE

LA DANZA DE LA DECADENCIA
Orlando Luis Pardo Lazo

Pathos político a pulso. Patogenicidad que cura (qué Cuba).

Una bomba digital de 100 Megapánfilos en YouTube: esa otra isla imposible que los cubanos vamos subiendo, clip a clip, a un servidor radicado acaso en Nowwwhereland.

Un gesto límite desde el inicio que, desde el inicio, renuncia a cualquier mueca estética. Es imposible hablar de calidades aquí. Sencillamente, esto no es un audiovisual. Es una ráfaga y su energía transgresora desborda toda clasificación. Y también, aunque nadie se atreva a nombrarlo así, su naif candidez es lo que nos sobrecoge al final: su desvalimiento absoluto, botella rota que un náufrago lanza al Mal (más como rito que como revolución).

Nos cogió fuera de base, reconozcámoslo. Cuando parecía que el apóstol Pánfilo iba a morir, la “Decadencia” de Eskuadrón Patriota nos propina una paliza para recuperar en parte nuestra decencia. Un bofetón suave y bajito de sal, que nos descoloca y despierta en tanto lectores. Estos 6 minutos anulan los millones de bits mierderos de una supuesta cultura underground cubana (el reguetón hace siglos que se rajó), hoy por hoy con demasiados cultores con carnets y hasta revistas de imprimátur oficial.

De predicador a evangelista sin texto sagrado. Hombre joven cuya salud se infecta de mendigantes ancianos sin amo pero también sin amor. De padre de familia a cimarrón urbano: herido pero siempre huyuyo, nunca en el cepo. Piel negra bella, dientes de envidia, movimientos mínimos en escena. Capo a cojones de un tiempo mejor que nunca será (aunque, buscando en el baúl de las barbaries, cualquier tiempo pasado nos parezca peor).

Del susurro rapeado al grito que se quiebra por la emoción o el miedo o la emoción del miedo: ensayo de desafinación, afectos de un desafecto que no se opone a nada (él sólo pone las masas sobre la mesa). Esto tampoco es un cantante. Es un reto. Es imposible hablar de composición o de arreglos aquí. Ceci n´est pas “Decadencia”, el tema de Eskuadrón Patriota: estos son los síntomas súbitos que ningún sismógrafo Made In Cuba se atrevería a captar ahora. Estos 360 segundos son otra vuelta de tuerca de 360 grados.

Como cubanos estamos condenados a sub-habitar una realidad verdaderamente virtual, a pesar de (o precisamente por) no disponer de una prensa crítica capaz de encajarse las espinas más preciadas de nuestra cultura nacional. Nuestra historia de hoy mismo ya se perdió: rescatarla en el futuro será sólo otra forma de ejecutarla a sangre fría. Y Eskuadrón Patriota supura esa gloria apócrifa, esa luminiscencia histórica, ese vaho victorioso de los perdedores: pésele al peje en el poder que le pese.

Eskuadrón Patriota es más Cuba que la propia Cuba, a pesar del propio Eskuadrón Patriota.

Suicidio sincero. Limpieza interior de aguacero de mayo contra la carroñita zoocial. Catarsis que convoca al cataclismo. Cruz a cuesta, gárgaras de un gólgota güinero. Coz contra la hoz y mensaje a golpes de martillo: mesianismo a ras del martirio.

Cuba estatal estalla súper-star. Este sonsonete zoquete está de pinga, queridos compañeritos.

Ganas de nombrar como a muy pocos en Cuba le quedan ya ganas: los narradores dirán que esto es mero realismo ramplán; los poetas vomitarán de asco ante esta oda a lo obvio; los videastas tienen tela por donde editar este cut & paste tan lineal y con efectos especiales de risa; las damitas de academia, para no variar, se masturbarán perversamente en secreto cada cual en su baño (daño en silencio).

Amabilis insania tal vez instantánea: locura con cuerda. Escuadrón de auto-fusilamiento. Esto contagia. Es la peste post-post.

Esto contamina al punto de que yo quisiera estar ahora en su pellejo. Ver qué represalias posibles le tienden en su pueblecito enclenque como un güin. Sobreoír los interrogatorios beligerantes con que intentarán contrarrestar su impulso de paz. Sufrir los improperios a solas en algún solar habanero de este siglo XXI que cancanea entre la jama y la libertad (en “Decadencia” sería entre Jara y la libertad).

Rufo Caballero debería añadir algo sabio en este párrafo que se me atraganta sin que saber cómo decir mal lo que quiero maldecir:









Amor huérfano de un prófugo de la justicia, pastel para pitbulls, teoría de la conspiración constitucional, carne de carneros, respuestas rapadas por la cuchilla de la costumbre, legado de león, papilla de periódicos como pegatinas, títeres sin titiriteros, inventario de esquirlas, monocromía de crematorio, filmar en plena calle (en primerísimo plano de la policía), con la mirada diáfana como hace décadas nunca veo a mi alrededor (¡paranoia, apártate!), entre gente desvaída como hace décadas siempre veo a mi alrededor (abandonados por el demonio y por dios), fiesta o fiasco en familia (con la bandera como sudario por la fiebre de dos lámparas anti-profesionales de filmación, sombras cubanescas): me mata el morbo fascinante de asistir a un patíbulo de bajo costo amateur.

Esta suite es el soundtrack tardío de Suite Habana.

Por un instante de 6 minutos fue como si no estuviéramos congelados en el tiempo. Durante 360 segundos no parecía que no nos interesara nada. El terror y la tristeza no son tales después del YouTube cubano. Existe la resistencia, sí, pero tampoco hay venganza más hermosa que la de una nación cuando decide delirantemente jamás despertar.

Ni siquiera vamos a entrever el final de esta historieta mitad disfraz y mitad decadencia: nuestra libertad está tendida entretenidamente sobre los cables de la cerca.

Igual muchas gracias por el fuego fatuo, Eskuadrón Apátrida.

En el nombre de nadie.