viernes, 31 de diciembre de 2010

31 Y POSTEANTE


¡31 Y PA´LANTE...!

Orlando Luis Pardo Lazo

Recuerdo la consignita cómplice. Se acababan los años ochenta. Se acababa el siglo XX revolucionario cubano. Era diciembre. Otro diciembre. Era Robaina y su Ujotacé, escrita así, con los siete colores de arcoiris, en todas las fachadas arrasadas de esta ciudad. Era 1989. Otra fecha terminada con 9, cifra preferida de toda Revolución que se respete (relean la Historia y lo comprobarán). Yo entraba en la Universidad de La Habana, a estudiar gratis Licenciatura en Bioquímica, a ras de la calle 25 de El Vedado, una de las callecitas calladas más secretamente bellas del mundo. Un pasaje con árboles y sombras y negocitos pausados cuyos dependientes nunca envejecen, y con el amor goteando libre en cada mirada al margen de las grandes avenidas e instituciones de la capital. Caía el Muro de Berlín. Gorbachov era God-bachov, nuestro Dios prohibido después del plomo que lapidó a Ochoa y a medio Ministerio del Interior (fueron cientos de detenciones y despidos: los militares han sido siempre las primeras víctimas del poder político que sin querer ellos mismos perpetúan). Era yo. Mi nombre era Orlando Luis Pardo Lazo ya desde entonces. Tenía menos de 20 años, por dios. Era eterno. Flaco. Miedoso. Desconfiado, distante. Sin haber hecho el amor. O apenas. Desvalido e inteligente. Enfermizo y saludable a la postre. Sagitárido. No estaba seguro de que me alcanzaran las fuerzas para resistir hasta el año 2000: tan lejano, tan futurista, tan mentira en el discurso oficial de revistas que se cerraban al por mayor con la crisis general del socialismo (esa CGS que ningún profesor de Marxismo nos inculcó). No estaba seguro de poder alguna vez paladear ni media sílaba de la verdad. Perdónenme. Callé durante casi veinte años por ustedes y por mí. Fui feo. Fui malo. Fui otro, otros. Pero ahora torna a ser 31. Diciembre recurre, como una pesadilla benéfica. No hay peor Cuba que la del mismo post. De aquella consignita por consignación de "31 y pa´lante" no queda ni la desmemoria. Su autor fue defenestrado todavía en vida de Fidel, como todos los funcionarios cubanos, respétense o no. La fe falleció. Nos quedamos solos, infieles. Es lindo. Con todo el petróleo de América y esas descomunales guaguas chinas con aire acondicionado, pero solos. Es precioso. Raúl como residuo, como inercia, como retórica del papeleo hacia ninguna parte. Castro de las catarsis. Seguimos siendo tan jóvenes, con casi cuarenta años y tan jóvenes aún. Claro, si es que no hemos vivido en absoluto. Nos secuestraron el tiempo. Nos exiliaron. Nos tatuaron en los genes que el "afuera" mataba y el "adentro" salva, y nosotros nos quisimos matar. Todo con tal de no participar en la farsa de fiesta en que fúnebremente sobremurió este país. Nos fuimos. Nos alquilamos un rato, no más. Ya luego volveríamos, cuando la muerte se hiciera cargo de limpiar un poco los altos cargos de nuestra imaginaria nación. Y también nos quedamos, otros. Nos humillamos un rato, otro rato no más. Ya luego hablaríamos, cuando el miedo se nos fuera de los huesos mañana o el milenio próximo. O, por ejemplo, ahora, cuando se acaba diciembre de 2010 y estamos tristes pero libres, y esa desesperación nos hace únicos y hermosos como raza cósmica, medio cómica, y cada cual extiende en blanco sus manos al hermano que nos ama desde tan lejos, y nos contamos mutuamente la experiencia excepcional del horror de una historia sin fin. ¡31 y pa´lante... y bien! El 2011 es el año de la novísima Cuba. Donde habrá que arroparse con mucho coraje para evitar matarnos como perros en la plaza patria de Tianamentabey. Donde habrá que salir del closet en el que todos nos dejamos encajonar por el demasiado Estado o Exilio. No existen ni el Estado ni el Exilio totalitarios. Existimos yo, tú, nosotros, ustedes. Se acabó la cabroná entre cubanos. El 2011 es ahora o nunca. Si no merecemos tener patria, entonces habrá que borrar muchos blogs y ponernos a hablar de cualquier otro tema. No se nos puede ir el siglo XXI jugando a la perretica de la libertad. No somos eternos. Pronto nos vamos a morir, acaso antes que los altos cargos (la muerte es mezquina). El 2011 habrá que vivirlo desde esta misma línea en una atroz libertad. Ser yo, ser tú, ser ustedes, ser nosotros. Por favor. ¿Qué mediocre viceministro puede parar semejante marcha? ¿Qué premier de pacotilla va a llamar la atención cuando todas las palabras de Cuba se rebelen y se revelen como nuevas, relucientes, pulcras, luz sonora? Hasta el dolor ha de ser pasto virgen y emocionante. La memoria no ha de ser nunca más un sinónimo de la muerte. ¡Viva la vida, Cuba, incluso una vida sin la carga de tantas y tantas Cubas decrépitas! ¡Pero que siempre viva yo, vivas tú, vivan ustedes, vivan nosotros! Hay Cuba después de Cuba. Hay cubanos antes y después de Cuba.

EN EL 2011, PÍNTAME DE TU COLOR PREFERIDO, @MOR...!

jueves, 30 de diciembre de 2010

Good Lunes, Sunshine...!!!

GRACIAS A NUEVA ONDA CUBA Y A LA BLOGOSfreeRA CUBANA EN PLENO...

nuevaondacuba.blogspot.com/2010/12/gracias-por-el-premio-...

MIOPEMATOGRAFIA CUBANA

SER MIOPE ES HACER CINE
Orlando Luis Pardo Lazo

Los ojos curvos, las órbitas desorbitadas.
La imagen del mundo se hace amorfa y mucho más desbordante.
Debería rodarse algún filme enteramente así, desde la visión de los
iluminados. Por ejemplo, desde la perspectiva de un niño que padezca
de sobreluz.
Cuando descubrí la luna bien enfocada en la retina me decepcioné. Tan
pequeña, tan redonda, tan rotulada en mis primeros espejuelos. Una
luna de juguete. La luna de los miopes es una explosión que incluso
alumbra más. Un despilfarro.
Los semáforos también son espectaculares sin lentes. Los círculos de
luz casi siempre se sobrelapan.
Ninguna pancarta tendrá poder sobre ti si no las logras enfocar.
Achicas los ojos, los músculos hacen un esfuerzo extra para doblegar
la córnea, pero el error óptico permanece.
Con miopía los objetos están más cercanos de lo que aparentan, con en
los mensajes del vidrio retrovisor.
Hay que acercar las cosas y las caras para reconocerlas.
Con miopía se está más solo, pero también más solidario.
Y el horror no escala tanto por el nervio óptico hasta empañar el cerebro.

domingo, 26 de diciembre de 2010

VOCES 4 CASI YA EN LA CALLE CUBANA...!

Como de costumbre, casi 60 páginas y una veintena de autores de aquí y
acullá, todos rodando como piedras amables que se dejan leer sin
lapidar....

TESTIMONIO DE LOS PERSISTENTE MÁS QUE DE LO POÉTICO

www.diariodecuba.com/de-leer/biopics

SOLIDARIDAD CON TOMÁS PIARD

El director de cine cubano Tomás Piard ahora enfrenta presiones
laborales de corte ideológico por haberme entrevistado en su más
reciente documental "TROCADERO 162, BAJOS", filmado en noviembre
pasado por la productora de la UNEAC, y cuyo estreno, planificado para
el 19 de diciembre 2010 (cumpleaños 100 de José Lezama Lima) sigue
posponiéndose.

La próxima semana Tomás Piard deberá enfrentar una reunión para
"analizarlo" por la "situación" creada por mi entrevista, así como por
el secuestro de las filmaciones originales y la censura a nombre del
Ministro de Cultura Abel Prieto, para colmo un lezamiano.

¡Son todos unos cobardes con cargos, unos mezquinos mercenarios
(asesinan la belleza y la verdad por un salario). ¡Mira que cogerla
con este hombre honrado y solo...!

¡SOLIDARIDAD CON TOMÁS PIARD, CUBANOS, UN CREADOR CUYO ÚNICO OBJETIVO
FUE ABRIR POROS DE RESPIRACIÓN EN LA CLAUSTROFÓBICA ATMÓSFERA
REPRESIVA EN QUE NUESTROS BURÓCRATAS DEL SIGLO XXI HAN CONVERTIDO A LA
CULTURA EN LOS TIEMPOS DE LA REVOLUCIÓN!

sábado, 25 de diciembre de 2010

NAVIDADES PULIDAS DE TANTA BELLEZA Y AMOR

Decenas de amigos híperreales de la www me escribieron sms de buena
energía a mi móvil +5353340187...!
Gracias, los reenvié a otros cubanos dentro de la islita html.cu.....

jueves, 23 de diciembre de 2010

EL VIEJO Y EL VIAJE


CAGADO
Orlando Luis Pardo Lazo

En una ruta P-10, de La Víbora rumbo al paradero de Playa. Con la noche cayendo en Cuba, rota bajo ese peso indeciso de violetas y depresiones que nos recuerda que existe un cielo sobre La Habana. Que el mundo también es aquí y ahora. Para colmo, con un frío que calaba los huesos, desacostumbrado lugar común en la literatura cubana. En la parada de calle Perla, casi al borde del cordón de campo suburbano que amenaza con comerse cuadra a cuadra a nuestra capital.

Se subió. Sin pagar. Viejo. Muy viejo. Un anciano en edad venerable, que a esta hora debería estar cenando en familia frente a las noticias inocuas de la televisión. Con un traje con pinta de haber sido estrenado mucho antes de la Revolución. Cagado. El viejo y el traje. Literalmente, cagados.

El olor lo delató antes que las miradas. Yo escribía sobre "Lezama Lima explicado a los niños" en la sección de Notas de mi teléfono celular. Un Nokia sencillito que funciona mejor que una ametralladora (Twitter, Twitpics, Chirps, Youtube, Vimeo: la internet entera casi se anuncia desde mi tarjeta SIM). Si no deliraba demasiado, con suerte podría publicar el texto en el portal Diario de Cuba, ahora que todos opinamos sobre el Gordo de Trocadero tan atosigado al final de su vida por envidiosos, cobardes, y, por supuesto, hasta por los peritos de la Seguridad (la argumentación de cara al futuro es más que válida: "sólo hacíamos nuestro trabajo").

La peste me apuñaló. Pinga, pensé. Pisé mierda. O unos niños tiraron mierda por la ventana para paliar un poco su aburrimiento de barrio: no es la primera vez que me pasa, aunque por suerte nunca me han impactado con sus mojones no sé si de perros, vacas, o acaso humanos. Si soy yo, pensé, estoy muerto en minutos, sin tiempo ni para avisar (¿a quién timbraría entonces?, ¿a mi madre: último familiar?, ¿a un amor: penúltima imposibilidad?). Si soy yo el que huele y aún no me he dado cuenta es que tengo una hemorragia en los intestinos. Pensé en Fidel. No me dio risa. La vida es un don tan frágil. Tuve como un ataque de pánico. Pero entonces la risa me relajó. La risa ramplán del pueblo cubano. Ramplona.

"Bájate, cochino". "Sopla, la peste". "Chofe, abre atrás para tirar al puro aquí mismo". Y el público del P-10 comenzó a dejar un círculo libre cerca de la segunda puerta. Retrocedían hacia mí. Dejé de teclear sobre Lezama Lima (en su obra, para colmo, hay escenas exquisitas dentro de guaguas cubanas, con frases tan formidables como "Estoy como lo soñó Martí, la poesía sabrosa...") y me fui a acercar, por curiosidad solidaria con los caídos en desgracia, sea ante el Estado o ante nuestro propio esfínter. Imposible. Entre el flujo de gente y el tufo, tuve que retirarme hasta el acordeón de aquel ómnibus articulado. La mierda armaba por simple ósmosis una muralla material en medio de aquel aire compacto.

El anciano comenzó a defenderse con palabras apenas articuladas y a lanzar manotazos de bravucón. Probablemente había sido un guerrero toda su vida. Y ahora ya no podía ni aguantar sus heces de manera voluntaria un par de paradas. Ah, pero el que se acercara a hacerse el gracioso iba a salir embarrado, seguro. Aunque fuera lo último que hiciera en vida, después de tan pantagruélica e incivil cagada.

La gente nunca lo dejó en paz. Sobre todo los estudiantes varones, que escandalizaban y le hacían chistes de cabaret barato para destacar delante de las muchachas, que reían dentro de sus uniformes sin eros con una falta de inteligencia pavorosa.

El viejo resistió cuanto pudo y a la tercera o cuarta parada se tiró, todavía en calle Perla, ya asomándose al hospital infantil William Soler. No creo que esa fuera aún su destino (no creo que ninguno fuera esa tardenoche su destino). Pero se bajó y comenzó como a cojear. Creo que la mierda le chorreaba.

La peste siguió dentro del P-10 durante el resto de las paradas hasta La Ceguera, cuando me bajé ahora sí oliendo yo mismo a su mierda ancestral. Más que mierda, eran moléculas post-mortem de la descomposición biológica (en la Facultad de Biología he presenciado fermentaciones así). Cadaverinas, gases fosforescentes y otras exquisiteces por el estilo. Odio la reproducibilidad científica de la muerte (necroquímica más que bioquímica). Odio que todo suceda delante de mi Nokia y yo.

El viejo se perdió en la noche envejecida de Cuba, envilecida. Nosotros continuamos viaje entre los foquitos mortecinos de un ómnibus de importación o las luminarias forenses de una Habana apestada, apenada.

Respiré en libertad. Me olí la piel. Me metí la mano en los sobacos y los pantalones. Me olí varias veces. Sudores acumulados de invierno insular. Un olor deliciosamente joven y humano. Apetecible. A mí mismo me daban ganas de salir a cazar. Yo estaba vivo. Tenía ganas de twittearlo en la cara de mundo desde mi celular. Pinga, qué alegría, qué ganas de llorar. Estar vivo temblando sobre la línea amarilla ignorada por estudiantes y guaguas, ¿se enteran? ¡Vivo!

lunes, 20 de diciembre de 2010

OLPL VERSUS THE PEOPLE

The Prieto versus Orlando Luis Pardo Lazo from Orlando Luis Pardo Lazo on Vimeo.

ELOGIO DE LUIS ELIGIO EL ELEGIDO

Palabras electrizantes de Luis Eligio de Omni Zona Franca, al finalizar mas de 30 km de peregrinacion del garabato por la salud de la poesia, en El Rincon, 17 de diciembre 2010, en Cuba y bajo las camaras curiosas de los seguratas!!! Hasta cuando...?!

RAUDEL DE ESCUADRON PATRIOTA EN FESTIVAL POESIA SIN FIN 2010 DE ALAMAR



PRIMICIA MUNDIAL DE "NO MAS DISCRIMINACION" (RAUDEL Y ESCUADRON PATRIOTA)

COMUNICADO DE RAUDEL SKUADRÓN PATIOTA






LA VERDAD COMO LÓGICA DE VIDA
(COMUNICADO DESDE EL SKUADRÓN PATRIOTA)

...Bueno será morirse en tus laderas
víctima de tu temblor asesino,
quedar como escuadrón en el camino,
destartaladas todas las banderas...
Ángel Escobar

Antes que nada queremos extender, a manera de bendición, un abrazo de paz y memoria para el mundo.

Aclaramos, para los malentendidos, los despistados, los malintencionados y los inadvertidos que, el aliento de este comunicado (término diplomático) no es de amenaza, presión u otras artes que no constan entre nuestros privilegios, sino de cuestionar aptitudes y praxis con las que estamos en tangencial desacuerdo, y que la finalidad, más allá de cualquier señuelo que quiera sospecharse o concluirse, es buscar, en primer término, respuestas y diálogo. Sirva esta aclaración para quienes dicen militar en la izquierda y para quienes dicen militar en la derecha. También para los ambidiestros y, ¿por qué no?, para que se inspiren los pacifistas y los killers.

El propósito de este Comunicado es expresar las causas que nos conducen a denunciar un conjunto (y conjugación) de eventos desagradables, cometidos desde una de las máximas instituciones de poder gubernamental (la Seguridad del Estado), y que interpretamos como coercitivos, lacerantes, punibles, teniendo en cuenta que han sido ejercidos desde una autoridad que excede a cualquier otro tipo de poder, empleando para su fin sutiles pero muy hostiles "metodologías".

Asumimos como criterio que el hecho de comprender no implica necesariamente estar de acuerdo. El desacuerdo no debe ser nunca motivo para rehuir el diálogo. Ello sería victimar la diferencia de antemano. Pero también asumimos que "diálogo" (y su significancia) es cuando dos o más (zonas) deciden congregarse en torno a sus diferencias o semejanzas, y sobre ellas (re)plantear el debate, la reflexión, la polémica, y la actitud de comprender(se). Cuando una de las partes impone, dicta (ya sean voluntades, fortunas, criterios... cuándo se hace la voz y cuándo el silencio), el suceso puede subscribirse bajo muchos otros nombres o sindicaturas, pero jamás sería un diálogo.

Los hechos que expondremos a continuación son verificables, y consideramos que ninguno tiene justificación, y que sobrepasan todo sentido de ética y de respeto.

-Los amigos cercanos a Skuadrón Patriota son "molestados" con frecuencia por agentes identificados de la Seguridad del Estado, con el propósito (según estos gendarmes) de advertirles sobre el hecho de que los "discursos" y "actitudes" de Skuadrón Patriota sobrepasan "los límites". Abiertamente se les propones "colaborar" con el ánimo de "ayudar" a que Skuadrón Patriota no sea manipulado por las "agendas enemigas".

-En reiteradas ocasiones se le ha impedido a Skuadrón Patriota realizar actuaciones en varios espacios públicos donde ha sido invitado a compartir el escenario con agrupaciones raperas de prestigio, e incluso se le ha denegado el acceso a estos espacios como simple espectador.

-La Seguridad del Estado "construyó" e "instrumentó" desde falsas informaciones el rumor de que Skuadrón Patriota estaba involucrado en la organización de acciones que tenían como objetivo celebrar el primer aniversario de la Marcha por la No-Violencia acontecida el 6 de noviembre de 2009. Rumores que desde ya desmentimos como total y conscientemente falsos.

Preguntamos:

-¿La praxis de nuestras instituciones (sus gendarmes, su política) será siempre "movilizarse" hacia el no-diálogo, ya cuando muchos de los resultados son irreversibles, así como insalvables las cisuras y las distancias?

-Nos resulta muy curioso que estas instituciones se movilicen (y ejecuten) a partir de "rumores acreditados por/desde terceras personas", y casi nunca (para no pecar de absolutismo) por/desde el discurso y la actitud de quienes creemos y vivimos en la verdad como lógica de vida, aunque esa terquedad nos retribuya con más "no-amigos" que trigo. ¿Es acaso el rumor el principio activo hacia la confrontación de nuestros problemas? Sería, si acaso, verdaderamente triste.

Ante el sucediendo(se) de estos curiosos azares concurrentes, hemos asumido ásperamente la obligación y la alternativa de cuestionar matices que no se corresponden con una verdadera política dialéctica.

Advertimos que:

-Skuadrón Patriota no es rehén de postulado alguno que no sean aquellos con los cuales se conduce y asume como lógica de vida: manifestar y expresar la verdad desde la postura iconoclasta, desde el compromiso, desde la verdadera utilidad, nunca desde la apariencia o el fingimiento.

-Skuadrón Patriota no es becario de intereses que soslayan y excluyen. No se permite ser financiado por agendas ideológicas de índole alguna, sino únicamente por la cultura Hip Hop, sus cimientos, sus supuestos, sus redenciones.

-Skuadrón Patriota denuncia cualquier tipo de descontextualización (ya sea desde una militancia o desde la otra) de su discurso tanto estético como sociocultural, e invitamos a conocer la verdad y las razones que nos conducen, y que defendemos.

-Skuadrón Patriota denuncia los reiterados intentos (que consideramos sumamente invasivos) ejercitados por la Seguridad del Estado en detrimento de nuestro prestigio, pues laceran nuestra integridad moral y la de amigos y familiares ante la comunidad donde convivimos.

-Skuadrón Patriota significa resistencia y liberación, pero nunca el despropósito. Skuadrón Patriota significa la continuidad de los presupuestos que dieron vida a la cultura Hip Hop: la voz de una generación que rehusó ser silenciada por la pobreza urbana.

-Skuadrón Patriota no siente ni sentirá respeto alguno por la mentira y sus decidores, cualesquiera que sean sus tendencias ideológicas. Skuadrón Patriota respeta y defiende el derecho a interpretar, a leer entre líneas, a opinar y equivocarse, pero nunca la mentira ni los rumores que sobre esta se edifiquen.

Reiteramos, ¿cuánto más habrá que demostrar, tolerar? ¿Cuáles otras asperezas habría que transitar? ¿Cuál sería el nuevo precio a pagar a causa y por causa de un desatino? Era necesario este Comunicado, la rabia, la impotencia, la hesitación a deshora? ¿Está censurado Skuadrón Patriota? ¿Por qué..., por quiénes...?

Estos sucesos sólo demuestran y manifiestan la intrínseca oxidación de una mecánica incongruente que nada aporta, sino que desarticula, eclipsa, incomoda, soslaya, enoja. El verdadero respeto a la otredad comienza en el respeto hacia uno mismo.

Skuadrón Patriota llama la atención sobre estos hechos y (se) pregunta: ¿podremos descansar nuestros descuidos de una vez?

Esperamos respuestas, y una verdadera confrontación ante estas impugnaciones injustificables que se han esgrimido en contra de Skuadrón Patriota.

Para cerrar, extendemos otro abrazo de paz y memoria para el mundo,

Güines, 7 de diciembre de 2010.
(+53)53572088

viernes, 17 de diciembre de 2010

12 FESTIVALAMAR DE OMNI ZONAFRANCA



El futuro es fósil.
El futuro es foul.
El futuro es una llovizna ante las cámaras.
El futuro es un ruido parásito en los micrófonos.
Biografías que se encogen, que no se escogen.
Viditas abofadas por la lluvia y el dolor.
Memoria calcinada como las columnas con osteoporosis y las fachadas con vitiligo de esta ciudad.
El futuro es fe. Una fe si fieles, sin Fidel.
El futuro es fascismo o por lo menos facineroso.
El futuro es felicidad, territorio de la imaginación imposible.
El futuro soy yo.
Cuando el presente se torna precario, cuando la ilusión es invisible, cuando la palabra no alcanza ni para repetir palabras, cuando todo discurso es demagogia,
cuando el silencio comienza a ahondarse, a hundirnos, rodeándonos de una paz póstuma, prístina.
Del clarín escuchad el mutismo.
El futuro es patalear a la deriva.
El futuro es pedalear la derrota: bicitaxis, máquinas de coser o deconstruir, balsas con balines, teclados de computadoras paleodigitales, astas, bafles, muros, cacharrería de la Revolución después de la Revolución.
El futuro es reacción a chorro.
El futuro es una Habana fuera de la demasiada Historia.
El futuro es falta de histología.
Habanada nuestra que estás en el cieno, nacionalizado sea siempre tu nombre, vénguese en nosotros tu ruina, hágase tu violencia así en la tierra como en su recuerdo, fílmese tu futuro que nunca fue, y líbranos de todo excepto tu mar.
El futuro es humor pútreo, pétreo, patrio.
El futuro es un hueco. Un eco.
El futuro es humo. Humillación de la humildad.
El futuro es ay. Holograma del hoy.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

DIARIO DE COYULA


DIARIO DE COYULA, originally uploaded by orlandoluispardolazo.

www.diariodecuba.com/cultura/2191-la-historia-al-estilo-d...

SOBRE LA PELI CUBANA QUE DEBIÓ INAUGURAR EL 32 FESTIVAL DEL NUEVO CINE
LATINOAMERICANO DE LA HABANA Y QUE EN DEFINITIVA NO COGIÓ NI UN
REGAÑO...

viernes, 10 de diciembre de 2010

10 del 2010



EL FUTURO SERÁ HOY
Orlando Luis Pardo Lazo

La noche en Cuba es larga y húmeda. Nieva una llovizna tenue sobre los barrios abandonados. Las fachadas se abofan, trazan sus inconcebibles obras maestras a punto de reventar. Todo es plástico en medio de la debacle, de una textura remota y muy humana. Todo habla, hay esperanza al término de la enfermedad. Cuba renace de sus granizos. Fidel fue ayer. El pasado no pesa, tan pasado de moda. El presente es técnicamente mero trámite. El futuro no pasa de hoy a las diez de la mañana o las cinco de la tarde. La felicidad era verdad.

Mi madre respira sus aerosoles cardiópatas. La casa de tablas es demasiado fría para su enfisema, que más temprano que tarde será también el mío. Siempre extrañé una chimenea aquí en Lawton. Quemar madera civiliza. El fuego es algo que siempre se extraña en las madrugadas. Mi gatito bebé se duerme después de hablar por teléfono con el corazón entrecortado de Europa. Resiste mucho menos que yo, tigre insomne. Ninguna criatura podría resistir más que yo ahora. Después de varios siglos, por fin estoy vivo otra vez. La Historia es hoy.

La música me salva, me sana, me seduce, me acelera. Le daría un abrazo al Ministro de Cultura Abel Prieto y le haría el mejor chiste del mundo sobre su innecesaria censura a mi voz en "Trocadero 162, bajo", el documental de Tomás Piard que se estrenará este 19 de diciembre sin mí. Me montaría de nuevo en el Geely de la Seguridad del Estado como hace un año y formaría menos revuelo, aprovecharía la crisis para mirar a los represores a los ojos, para darles un chance de respirar mejor. Como yo. En paz. En libertad. Le preguntaría al Presidente de la UNEAC Miguel Barnet si Reinaldo Arenas fue un muchacho bueno, si era lindo desnudo, si era fogoso o torpe en la cama, si no se compadece de todo el dolor y la desesperación que nos mata y mima y nos hace una raza bendita en el pastizal ladinoamericano al cual Cuba no debe jamás tender, si acaso no lo extraña jovencito en las noches así. Como yo, que nunca me he acostado con un hombre pero igual lo he amado en cuerpo y texto hasta su suicidio de ayer. Saldría disfrazado a la calle cubana. Disfrazado, por ejemplo, de Orlando. De lobo. De luz. De ángel (nadie dude que lo soy, mejor dúdenlo: será más creíble entonces). Daré dinero. Siempre he querido dar dinero a la gente pobre que me rodea. Comprar periódicos Granma a dólar. Cucuruchos de maní a dólar. Ver esos párpados alzarse al cielo y creer que se trata de un error, pero no, es un regalo: en mi cumpleaños lo más lindo es regalarte algo yo. Llamaría por teléfono al azar a un país remoto, desconocido y exacto, y estoy seguro que acertaría con una voz acerada y dulce de muchacha, una muchacha que estuvo a punto de tirarse de un puente bajo la nieve para evitar su cumpleaños que con suerte sería también hoy. Hoy pasa de todo entre los cubanos del mundo, todos estamos despiertos y al tanto el uno del otro. Nos queremos mejor. Somos por fin de lejos un pueblo. Y, aunque yo sería muy torpe en esa llamada de código incógnito, al menos los dos nos podríamos reír un instante, y entonces ya sabríamos que ganó la vida, que hay más tiempo que Revolución, que Cuba perdió, que este es el viernes de la verdad.

Ven. No te hagas. No cruces. Clickea aquí. Estamos todos. Sobrevivimos. El daño no funcionó. El deber era verde y se lo comió una vaca. Aprovechemos el frente frío. Si estiras la mano, te daré una carta mágica. El castillo era, por supuesto, de naipes. Te amo. Y lo sabes. No disimules. No mires al vacío. El vacío de mi mirada es mucho mejor. Esta noche armamos entre todos la primera chimenea del barrio.

Y respira para despedirnos. Préstame un tin de tu oxígeno molecular. Llámame por teléfono sin conocerme tú. Es serio. +53-53340187. Podrías hasta hablar con mi gato que se llama Diez, como hoy. Podría darte el abrazo que generaciones de generaciones no tuvieron el coraje ni la decencia de compartir. Cuba se corrompió entre todos. No fue una cuestión gubernamental. Cuba no es de ningún gobierno. Qué cosa. Cuba eres tú, bobo. Cuba soy yo. Respira. Esta noche sin fondo también me interesaría masticar un buen buche de tu CO2.

Hasta ahorita. Que no amanezca. Que la ilusión sea un poco vampírica. Que las brumas lo ennoblezcan todo. Por si no hay más cumpleaños. Por si el día de hoy fuera único. Por si se está acabando la disciplina del penal. Por si el panal estuviera a punto de producir jalea real, zumo de la bondad suma. El invierno es un bálsamo. Como esas nubes veloces, como esos árboles raros que en la escuela no aprendimos a pronunciar, como la infancia, como tu voz.

La venganza es una vergüenza. La maldad es apenas material. Por eso el espíritu siempre la barre. Por eso nos hablamos sin hablarnos tú y yo. Por eso recordamos que todavía era posible amar entre cubanos. Por eso el abrazo ministerial y mi curiosidad de UNEAC. Por eso el abrazo que le doy al asma artera de mi madre (su nebulizador eléctrico se lo mandó otro cubano de otro remoto país). Mi madre cada cumpleaños más triste: yo sé que piensa que cada uno será ya el último de ella y yo. Mi madre que tanto ha amado y a la que tanto trabajo le costó amar.

Hagámoslo más fácil de pronto. Así. Ya. Qué suerte tienes. Felicidades.

WILL YOU...?



Will you be there beside me
If the world falls apart?
And will all of our moments
Remain in your heart?
Will you be there to guide me
All the way through, i wonder will you?

Walk by my side, and follow my dreams
And bear with my pride, as strong as it seems
Will you be there tomorrow?

Will you be there beside me
As time goes on by?
And be there to hold me
Whenever i cry?
Will you be there to guide me
All the way through, i wonder will you?

HAPPY BIRTHDAY....


HAPPY BIRTHDAY...., originally uploaded by orlandoluispardolazo.

HAPPY BIRTHDAY....


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HAPPY BIRTHDAY....


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HAPPY BIRTHDAY....


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HAPPY BIRTHDAY....


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HAPPY BIRTHDAY....


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39 ESCALONES TO NOWHERELANDIA...!

Poster de Rolando Pulido, el mago de New Oz...

miércoles, 8 de diciembre de 2010

ARBOLES RAROS



WE ALL LIVE IN A LENNON SUBMARINE

tersitesexcathedra.blogspot.com/2010/12/la-muerte-de-john...

ARGH$ÝOASIAjnd{QCHW%KFÉFOAWLFÚUBGWAEÑYN...



VIERNES DE ARENAS
Orlando Luis Pardo Lazo

Veinte años. Aniversario del adversario.

Suicidarse en invierno. Suicidarse para ganarle el maratón a los médicos y a los políticos (muchas veces indistinguibles) y también para patear a su público lector (que por entonces aún no existía), para putearlo veinte años más tarde. O sea, hoy.

Suicidarse cuando la belleza no alcance. Abrirse la cabeza cuando el cerebro ya no nos sirva para imaginar nuestra guerra en absoluta libertad. Para ejecutar nuestro delirio desde la paranoia, el panfleto y el complot. Para ponerse uno mismo la soga al cuello, la pistola en la sien o en el paladar blando (bajo la prótesis plástica), tirarse de cara al metro, las pastillas a cuncún cojones por la garganta, los pies al borde burdo de una azotea no de La Habana sino de Nueva York: la ciudad que nunca duerme sus pesadillas, mientras en el trópico roncamos la siesta o la resaca.

Matarse en el desarrollo. Aniquilarse joven y brioso, yegua con ganas furibundas de fornicar. Argh. Con irrigación gonadotrópica y humedades intestinas y semen para donar a los "pecadores nefandos" del Tercer Mundo, según el Viejo Testamento del Hombre Nuevo.

Matarse sin amor. En una cama sola. No yo, no todavía. Otro cubano límite lo hizo por mí. Se sacó de un tirón del mundo, en diciembre 7, un viernes venéreo de 1990, mientras Cuba se disponía a dinamitar su discursiva triunfalista e imponer otra (no menos despótica) para paliar la debacle: Período Especial, Guerra en Tiempos de Paz, Opción Cero, Estado de Excepción, Muerte o Muerte, Venceremos...

Estoy hablando de Reinaldo Arenas. El escritor. La maldición de los mediocres.

Su muerte coincidió con la de un mulato no tan bravío como este blanquito guajiro. Aniversario de un cortacabezas igual de templón, que se celebra hasta en la primera plana del periódico Granma. Antonio Maceo y olé, a quien no le caían en gracia ni traidores ni poetas ni maricones (muchas veces indistinguibles). Y Reinaldo Arenas triplemente lo fue. Se enorgullecía de habitar esos eriales de nadie, esos nichitos ninguneados de nuestra nación, esa marginalia materialista que linda con la locura a golpes de culo y de lucidez. Agrh. Falosofía zen.

En correspondencia, la Isla de la Inquina lo incineró. Cuba vomitó a Reinaldo Arenas y de esa culpa cómplice no se salva ni el Cardenal. Su biografía lo único que generó fue odio y envidia (y el dolor de quienes menos lo conocían, como su madre). Su obra lo único que genera es un pasmo en las manos y en la mirada, una arqueada de ¿cómo pudo este hijo de puta escribir así?

Reinaldo Arenas venía del futuro y él lo supo. Y lo dijo. La soledad de su misión fue autoimpuesta, porque un lobo herido no puede evitar la venganza hasta ver la sangre correr (más que la leche). Hay espíritus en los que cristalizan la rabia y la risa arrasadoras de las que carece el resto de la literatura local, embotada entre la tribuna y el tribunal, entre los cantos de un kamikaze comandantesco y la opereta o perreta en clave proletaria de una revolución. Puahfg.

Hoy, martes muerto del 2010, nadie a mi alrededor recuerda el cumpleaños de su suicidio con SIDA en USA (este viernes 10 se suicidan mis primeros 38 diciembres). Tampoco nadie de mi generación puede nombrar con exactitud el título de una sola de sus alucinantes novelas, excepto "Antes que anochezca", que no es una novela sino una película pésima, no tan cartoonesca como castroonesca, para colmo creo que Made in Hollywood.

En lo personal, me alegro en el alma. Reinaldo Arenas no se merecía formar parte de los curriculos académicos que todo lo clasifican en -ismos temáticos. Reinaldo Arenas se ha ganado por sus timbales de lata (el bronce que se lo coma el lugarteniente negrón a caballo) la medalla de la desmemoria nacional, trofeo mejor que la cita culta y complaciente de un ministrico melenón, o aún peor, de las mil y una niñitas de bien con suficientes tiempo y plusvalía como para doctorarse a costa de sus manuscritos originales en una biblioteca del exilio. Gfrah.

Reinaldo Arenas cayó primero que Cuba, como esos dioses desalojados por los brutos que son el síntoma clínico de la caída del resto de su civilización. No hay Cuba después de Él, nadie se llame a engaño. Su suicidio fue sacrificial, sacro. Se inmoló para imaginar la inmunodeficiencia congénita de una isla imposible o al menos irrespirable.

Su obra es apocalíptica y acelerada como esta columna y, como tal, ingenua. Fue más grande que los sabios. Fue un muñón podrido y paridor, caotrópico (hongos envenenados contra la demagogia del dragón).

Hoy hace veinte años y todavía no hay el más sutil o singao síntoma de su resurrección. Reinaldo, así se hace, repinga, cuando uno está convencido en vida de ser un inmortal. Vencido por la masa por ser un inmoral. Árido de arenas movedizas donde te fermentó la sangre este archipiélago de ciénagas o siglas GULAG/UMAP.

Cubansummatum est!

(Perdóname, por tus planos punzantes de luz como piedras preciosas. Leer es la experiencia excéntrica de un horror ahistórico. Todo texto mío es fotofobia.)

domingo, 5 de diciembre de 2010

ME FUI DE CUBA A DIARIO DE CUBA

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Esquirlas para iniciar el siglo XXI
Orlando Luis Pardo Lazo

Reconozco su rostro terso y me abalanzo sobre la figura del más
reciente ganador del Premio Pinos Nuevos de Narrativa: el joven
escritor Ahmel Echevarría Peré (Ciudad de La Habana, 1974). Su libro
«Esquirlas» acaba de ser publicado por la Editorial Letras Cubanas
(2005) y el lanzamiento oficial ocurrió a la una de la tarde de un
suavemente soleado lunes 6 de febrero, junto a los demás Premios Pinos
Nuevos de la pasada edición, en la céntrica sala José Lezama Lima de
la Fortaleza de la Cabaña; todo en el marco de la XV Feria
Internacional del Libro de La Habana.
He podido leer «Esquirlas» antes de la presentación. Un amigo lector
de otro lector amigo me lo recomendó y hasta me facilitó de trasmano
un ya manoseado ejemplar, incluso antes de su distribución comercial.
Para mi grato desconcierto, se trata aquí de un libro que simula ser
un diario de apuntes que se disfraza como galería de fotos: una rareza
dentro del campo literario cubano actual. Me impresionó la sequedad de
la prosa desde su sentencia inicial. Me atrapó la imagenería visual de
las siete fotos en blanco y negro que van dialogando con sus doce
"esquirlas" de texto. Y, en ambos casos, reaccioné primero con el
cuerpo (como quien se clava una esquirla de vidrio o madera o metal),
y sólo después recuperé el aliento y el habla, y al cabo tomé la
decisión de escuchar en primera persona a esta voz autorial capaz de
acometer (y, por supuesto, también de cometer) un tipo tan radical de
ficción.
Ahmel Echevarría Peré firmaba sus libros. Largos textos agregaba con
cada autógrafo, como si no le bastasen las 108 páginas del original.
Me llamó la atención la juventud del público que rodeaba al autor.
Todos parecían haber estado largo tiempo al acecho de un objeto-libro
así, todos parecían ya familiarizados con lo que les depararían estas
«Esquirlas»: desnudos fragmentarios (algunos con un gramaje artificial
que remite a la caducidad de toda piel y de toda memoria, otros
sobreexpuestos hasta la ceguera, y aún otros resueltos desde un
altísimo contraste que no se limita a la técnica fotográfica sino a su
lectura); la violencia sobre un muñeco de plástico que también se
respira en la atmósfera de domesticidad indómita donde transcurren
estos relatos; la geometría angulosa de los encuadres nada típicos que
van generando una paisajística apenas nacional de tan privada, lo que
se refuerza con determinados usos personales del lenguaje para
condensar así toda una serie de anécdotas mínimas, en cuyos cruces de
camino Ahmel Echevarría Peré se juega el carácter fractal y punzante
de su cuaderno.
Mi única pregunta fue: «Esquirlas», ¿es un libro confesional o un
libro exorcismo o un libro libre o acaso un exabrupto generacional? El
resto es una verdadera miniconferencia concedida en exclusivo por
Ahmel Echevarría Peré, más locuaz de lo que pude calcular por sus
escuetas palabras de agradecimiento durante la presentación:
Todo eso y aún más y nada de eso en absoluto. Como narrador de
«Esquirlas», he sido muchos narradores de esquirlas (tal vez demasiado
pocos para mi pulsión de mutar, que no matar). Si queda algo estable
que hilvane estas puntadas al vacío, acaso sea el hecho de que siempre
me sentí una suerte de «estudiante del infierno», un tipo condenado a
tragar en seco y emigrar hacia mí. A hacer las maletas y cerrar todas
las puertas salvo la de mi propia escritura, última patria de la
cordura: devenir autista antes que artista. No creo haberle dejado a
nadie ningún mensaje más allá de mi cuerpo, que incluye, por supuesto,
al tatuaje de eso que llamamos escritura, que incluye, a su vez, no
sólo a la letra sino también a ciertos tropos impronunciables. De ahí
la mezcla de retazos con que se ensamblan estas «Esquirlas», donde
tomo al azar fotos y notas de mis colegas escritores de la Generación
Año Cero, y así me lanzo junto con ellos hacia una límiteratura que
ojalá sepa crear al público suficiente para crecer no tanto en la
vertical (como los árboles) sino en la horizontal (como los rizomas).
Creo en la emoción directa y honesta, como reclamaba Henry Miller, no
en la confesión en sí, ni en la lírica con que ésta ha sido abordada
por nuestra tradición. Tampoco me vale hacer catarsis como recurso
100% eficaz para manipular los resortes del lector (¿qué es un lector,
por lo demás?). Y mucho menos suspiro por esos espejismos
generacionales, siempre tan transitorios y en perenne pugilato y
relectura por quienes nos sucederán (porque nos sucederán, eso te lo
aseguro, Orlando L: de manera que ésta y no otra ha de ser nuestra
hora de provocar un suceso). Además, el campo literario no es un
colchón de flores, como bien nos lo hizo comprender en la práctica
Jorge Alberto Aguiar Díaz (JAAD), el escritor y asesor literario del
Taller de Narrativa «Salvador Redonet», donde a lo largo del año cero
(2000) decidí que valía la pena tener algo que decir y decirlo,
siempre que no impostáramos un discurso que primero no fuéramos
capaces de sentir como radicalmente propio.
Se trata de inventarnos nuestra tradición. De desmarcarnos para
significar más y mejor, pues con el caos puro no hay manera de
maniobrar: siempre caeremos en una otra forma preexistente, las que
habrá que conservar a la par que dinamitar. Puede ser una noción
paraplejizante de tan paradójica. Es como laborar y labrar desde
cierto dolor histórico, amasando la memoria que ya dábamos por
perdida, sin nostalgias obsoletas pero sí con sentido de la pérdida y
de su recuperación. Con olfato para lo bello, algo que pasa siempre
por una economía más o menos consciente de nuestros recursos
estilísticos y de nuestro mundo interior a desdoblar y desacralizar.
Y, por supuesto, de empuñar el estilete de la ironía con energía y con
óptima fe: no para lastimar ni dar lástima, sino para evitar
patetismos pasados de moda. Distanciarnos de los provincianismos y
actualizarnos al state-of-the-art mundial. Al respecto, te recuerdo
que no porque estemos en el primer invierno del año 2006, ya hemos
arribado al siglo XXI literario cubano. Eso sería un fenómeno que
ahora nos toca a nosotros inaugurar. Al menos, es eso lo que deseamos
cada vez que nos decidimos a eliminar una página en blanco y
exponernos en un texto de ficción: nuestra «satisficción» parte de
querer crear una porción del corpus texti de toda una nueva nación
literaria.
En este punto se hizo un silencio cómplice entre el entrevistado y el
entrevistador. Se me ocurrió pensar que ambos estábamos mucho más
cerca de lo que cada cual pensaba antes de abrirnos al diálogo (yo,
con la lectura a priori de su libro; él, con su monólogo con que
invito yo ahora a polemizar). Fuimos como uno sólo mientras duró su
palabra dentro de una fortaleza colonial, compartiendo la tarde
moderadamente invernal de febrero a ras de una Habana en Feria
Internacional del Libro. No sé. A fin de cuentas, él y yo somos casi
de la misma generación. Le di la mano y un abrazo a Ahmel Echevarría
Peré, el joven autor de «Esquirlas», y le deseé mucha suerte en sus
propósitos fundacionales. Este año, Ediciones Unión con suerte
publicará su otra propuesta inmediata: «Inventario», volumen que
ganara el Premio David de Cuento del 2004 y que todavía sigue sin ver
la luz. Sea el 2006, pues, el año inaugural para este escritor que
recién descubre o se empeña en inventar su propio siglo XXI, en tanto
literatura.

Recapturar la inocencia
Por Jorge Sariol

Esquirlas es un libro amargo. Está compuesto por doce relatos que
debieron ser una novela; o quizás —lo sigo pensando por más vueltas
que le doy— es una novela que finalmente se fragmentó cuando el autor
descubrió que no podía impedirlo. Con su alter ego en medio de una
implosión, estaban ambos —autor y protagonista—, aturdidos por la
alucinación de que en el desastre las esquirlas, en vez de
dispersarse, se concentraban. Y cuando se regresa de ninguna parte o
de donde nunca se ha ido, el resultado es demasiado lacerante, aunque
sea una vuelta retórica. Y Esquirlas es muy amargo.

Ahmel Echeverría Peré (La Habana 1974) es un escritor joven y su
irrupción con Esquirlas en el ámbito literario cubano con una obra de
tales tintes, ha sido sin embargo, venturosa. Nada de lo real, lo
autobiográfico o lo fabulado que pueda tener, se enemista desde el
punto de vista literario con lo trascendente o lo anecdótico, pero sí
con lo circunstancial: es un riesgo, pues es también el modo de muchos
para entrar, en momentos en que sólo así parece entrarse con buenas
resonancias en la literatura nacional.

Al parecer la década cubana de los 90s del pasado siglo ha sido
devastadora para todo, menos para el arte.

Esquirlas, a lo largo de sus 104 páginas (Pinos Nuevos, Letras
Cubanas, 2005), está escrito sin regalías en el plano lingüístico, ni
en el compositivo ni en su estructura. La lluvia, un gato gris y
flaco, un pájaro condenado a ser devorado por las circunstancias, una
mariposa moribunda, el vaho a petróleo de la bahía, un pasaporte en
varios idiomas, son algunos de los flash-back de una narración que
tiende —como en toda buena novela corta— a concentrar la tensión
horizontal de los acontecimientos a partir de imágenes, las literarias
y las fotográficas.

La síntesis está entre sus mejores virtudes, tanto a nivel del
lenguaje, de los hechos, como en el conceptual. Sólo por eso no podría
haber sido una novela. Pero hay demasiadas zonas oscuras, y eso es
difícilmente perdonable en un relato, o en varios, sobre todo si están
conectados entre sí, y de tal modo que dudo mucho que digan lo mismo
“porque dicen, sin dudas” leídos de modo aislado.

Con todo, los relatos “2” y “8”, a mi juicio, tienen todas las
trazas de ser los mejores y más legítimos campanazos del conjunto,
que hacen de por sí audible la entrada, muy por encima de “los ecos de
tantos grillos que cantan a la luna” y escandalizan en la literatura
cubana actual, hágase donde se haga.

Los personajes siguen viviendo y andan por estas calles de La Habana,
incluso los que partieron simbólica o literalmente —New Jersey, el
cementerio, Barcelona o el fondo del Estrecho de la Florida—, incluso
Henry Miller —¿El de París; el de la Gran Depresión, patriarca de la
generación beat?—. Son todos en cierto modo, más que motivos, leit
motif jugando entre símbolos: Yani, Orlando, los ángeles
providenciales vestidos de blanco y venidos del más acá, cuando otros
ángeles igualmente tutelares, decidieron lo contrario.

«Nos bastaba tenernos, nada más» dice el alter ego del autor,
admitiendo en el fondo que no era suficiente ante la evidencia de la
diáspora.

Entender un pistoletazo en la sien como ancla o como lastre es parte
tanto del derecho del escritor como del lector —o del crítico ¡válgame
Dios!—; sin embargo hay otros conceptos expresados demasiados
tangencialmente a través del símbolo de una vieja moneda gastada y
sucia donde, o se puede leer a pesar de todo la divisa Patria o
Muerte, o donde la divisa, explícita, se muestra tan vieja, sucia y
gastada como la moneda misma que se hunde en la bahía.

Las imágenes que participan en el ideotema del libro, construidas por
un ojo-lente sabedor de ser parte de la historia, van desde un
positivista e ingenuo toque postguevariano hasta la cruda —y casi
grotesca— energía buñueliana. La validez de tales mazazos conceptuales
es tan discutible, que sólo lo puede juzgar el tiempo.

Esquirlas necesitará tal vez de un poco de tiempo para ser asimilada.
No es una obra fácil; está construida, según su propio autor, como un
“desesperado malabar de libertad (...) escrito de cara al vacío,
siempre a riesgo de caer contra el suelo a la par que juntaba
fragmentos de cuerpos, recuerdos, fotos; o suerte de libro armado a
ras de la ciudad, la piel, el dolor”.

Otras narraciones escritas por Ahmel Echeverría y que inicialmente
estarían en Esquirlas —en esencia deberían estarlo— han sido
publicadas (el cuento Tierra, La Letra del Escriba # 33 Sep/Oct 2004),
como parte del libro Inventario, premio David de ese año.

«Pensé escribir un inventario de esquirlas» dice Ahmel-personaje, en
el relato que encabeza Esquirlas. En la historia que cierra el mismo
volumen, Camila, un personaje inasible —llegado de un planeta llamado
Argentina—, pregunta: «¿Has estado en Hiroshima?». Ambos están a punto
de empezar de cero, pero perdida cierta ingenuidad, adivinan ciertos
riesgos.

“Un hombre escribe para expulsar el veneno que ha acumulado debido a
su estilo de vida falso”, había sentenciado Henry Miller en los
tiempos en que no conocía a Ahmel, a Orlando ni al oso de peluche.
“Está intentando recapturar su inocencia, pero todo lo que logra hacer
(escribiendo) es inocular el mundo con un virus de su desilusión.
Ningún hombre pondría una sola palabra en un papel si tuviera el
coraje de vivir aquello en lo que creía.”

El exorcismo es alto riesgo. Lo sabía Miller. ¿Lo sabrá Ahmel Echeverría?

libro ESQUIRLAS a la venta.....!!!!

Una novela en cuentos donde el amor y lo político son sinónimos de la
belleza, del joven escritor cubano Ahmel Echevarría Peré. MUST READ,
la blogosfera cubana debería paladear la obra de este muchacho de
Altahabana que cautelosa y cáusticamente puede estar moviendo más de
un milagro en el moribundo campo literario cubano...

"Esquirlas" está a la venta en:

www.createspace.com/3504325
Más adelante saldrá también en Amazon.

About the author:
Ahmel Echevarría (La Habana, 1974). Ingeniero Mecánico por el
Instituto Superior Politécnico José Antonio Echeverría. Es autor del
libro de cuentos Inventario (Premio David 2004, Ediciones UNION,
2007), y de la novela Esquirlas (Premio Pinos Nuevos 2005, Editorial
Letras Cubanas, 2006). Sus cuentos aparecen publicados en las
antologías Historia soñadas y otros minicuentos (Ediciones Luminaria,
Sancti Spíritus, 2003), Los que cuentan -Una antología- (Editorial
Cajachina, 2007), La ínsula fabulante -El cuento cubano en la
Revolución- (19592008) (Editorial Letras Cubanas, 2008) y La fiamma in
bocca -Giovanni narratori cubani- (Editorial Voland, 2009).
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Esquirlas
Authored by Ahmel Echevarría
Photographs by Orlando Luis Pardo

Esquirlas es un libro amargo. Está compuesto por doce relatos que
debieron ser una novela; o quizás -lo sigo pensando por más vueltas
que le doy- es una novela que finalmente se fragmentó cuando el autor
descubrió que no podía impedirlo. Con su alter ego en medio de una
implosión, estaban ambos -autor y protagonista-, aturdidos por la
alucinación de que en el desastre las esquirlas, en vez de
dispersarse, se concentraban. Y cuando se regresa de ninguna parte o
de donde nunca se ha ido, el resultado es demasiado lacerante, aunque
sea una vuelta retórica. Y Esquirlas es muy amargo...
...La síntesis está entre sus mejores virtudes, tanto a nivel del
lenguaje, de los hechos, como en el conceptual. Sólo por eso no podría
haber sido una novela. Pero hay demasiadas zonas oscuras, y eso es
difícilmente perdonable en un relato, o en varios, sobre todo si están
conectados entre sí, y de tal modo que dudo mucho que digan lo mismo
"porque dicen, sin duda" leídos de modo aislado.

Jorge Sariol-El Caimán Barbudo.

Publication Date:
nov 25 2010
ISBN/EAN13:
1456361252 / 9781456361259
Page Count:
100
Binding Type:
US Trade Paper
Trim Size:
5" x 8"
Language:
Spanish; Castilian
Color:
Black and White
Related Categories:
Fiction / Literary

sábado, 4 de diciembre de 2010

THAT I WOULD BE GOOD



Yo pronuncio tu nombre
en las noches oscuras
cuando vienen los astros
a beber en la luna
y duermen los ramajes
de las frondas ocultas.

Y yo me siento hueco
de pasión y de música,
loco reloj que canta
muertas horas antiguas.

Yo pronuncio tu nombre
en esta noche oscura
y tu nombre me suena
más lejano que nunca.

Más lejano que todas las estrellas
y más doliente que la mansa lluvia.

¿Te querré como entonces
alguna vez? ¿Qué culpa
tiene mi corazón?

Si la niebla se esfuma
¿qué otra pasión me espera?
¿será tranquila y pura?
¡si mis dedos pudieran
deshojar a la luna!

ROCKMANTIC LYNCHING

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Sweetest Sister Sparrow, how Should I Save my Self from you?



somewhere i have never travelled, gladly beyond
any experience, your eyes have their silence:
in your most frail gesture are things which enclose me,
or which i cannot touch because they are too near.

your slightest look will easily unclose me
though i have closed myself as fingers,
you open always petal by petal myself as Spring opens
(touching skilfully, mysteriously) her first rose.

or if your wish be to close me, i and
my life will shut very beautifully, suddenly,
as when the heart of this flower imagines
the snow carefully everywhere descending;

nothing which we are to perceive in this world equals
the power of your intense fragility: whose texture
compels me with the color of its countries,
rendering death and forever with each breathing.

(i do not know what it is about you that closes
and opens; only something in me understands
the voice of your eyes is deeper than all roses)
nobody, not even the rain, has such small hands.

martes, 30 de noviembre de 2010

UN LEZAMA PARA TRAPEAR (TRAMPEAR)


DEL VUELO DEL GATO AL COñO DE TU MADRE

Orlando Luis Pardo Lazo

Hay el Lezama lírico, de vuelo ilegible, ante cuyas volutas hacemos reverencia porque leerlas sería por gusto, por gasto. Y hacemos bien. Desde siempre esa lírica lezamiana nunca tuvo mucha salida, excepto para citarla y atesorar así cierto prestigio intelectual. Esa escritura oscura pero nada hermética, sino trunca en sus significados para multiplicar su sentido, era el puro espacio interior, intestinos de un autor que lo regurgitaba todo. Saliva solipsista, a ratos otra manera de nuestro ser sentimental, interjecciones incluidas. Lo menos cubano del mundo, que no quepa duda.

Pero hay también el Lezama Lima cacho e´cabrón. El prosista que tantea lo prosaico, aunque desafortunadamente su sobrediscursiva siempre se lo impidió. El hombre que llenó sus novelas de una Biblia homo para justificarnos no sólo ante el viejo Dios católico sino, llegado el caso, ante el nuevo Estado comunistón. El tipo que puso a tipos a tirarse a tipos con verbos raros y adjetivos inventados, lo mismo a finales de nuestra Republiquita que a inicios de la demasiada Revolución. El magister penis en cuyos párrafos de puntuación imposible la única palabra que falta para designar a la pinga humana es precisamente esa: la pinga (los peritos pacatos en este punto y aparte ya pueden ir escupiendo sobre mí, no serán los primeros: el ministerio de cultura y la policía política se les adelantó).

Ese Lezama Lima de "el coño de tu madre" y "el recoño de la tuya" (son citas de Oppiano Licario), el de maquillar sexos con camisetas porque si está la vagina, no sé, Fronesis no puede entrar (la cita ahora es mía, por suerte), el de la rascabuchadera en cines de pésima muerte y meadera en los zapatos de quien durante la última noche macha te la metió (Paradiso dixit), el de los 20 000 eudoxios salidos de la locura del padre de Foción (ejército de personajes que la literatura cubana no ha tenido cojones para procesar), el de los tríos incestuosos y tarros y degollinas con los huevos atados, más la sobadera nocturna de testículos parisinos por un árabe árido, en fin, el Lezama magistral de la materia antilírica (aún con sus glandes de cornalina exhibicionista y tronitonante), el de la etimología de por ejemplo templar ("palabra en extremo delicada"), el que esperó la muerte de su madre para huir entonces hacia el deseo o al menos publicarlo en la UNEAC, ese autor subterráneo será ya para siempre nuestro primer desconocido.

Lezama Lima merece un falolito en su tumba del tamaño de la Plaza de la Revolución (en su obra no faltan tales visiones pinguescas, incluso en plena canallita estudiantil contra la dictadura de turno). Pero nuestro hombre en el barroco poco a poco va siendo empantanado en la mierda mítica de la cultura (¡hasta el ministro fue lezamiano!), como si los clásicos a su vez (más no pocos santos en sus inicios) no fueran faunos fornicadores fundamentalistas.

Lezama Lima no lo fue. Lástima. Esos serán, supongo, los límites de su escritura descomunal, nunca descocotada. Ahí le faltó, creo, el toque de Verdad y Vida a la experiencia de su lectura. El sexo siguió siendo para él una caída. No pudo denunciar de frente a los que lo siquitrillaron porque el chantaje social funciona de maravillas en quien no se atreve a pronunciar en voz alta su propio placer.

Lezama Lima murió en falta. Nos debía un tin más. En sus novelas apenas comenzaba a liberarse en ese plano más respetable y privado. Tal vez sus versos últimos intentaron borrar, con la invocación del vacío absoluto, todo el dalepatrás y dalepalante de sus incontables cursos y su supuesto sistema poético, acaso para luego colocar en ese hueco negro, si la muerte le hubiera dado un chance, la magnificencia macrogenitosomática del pertinente pingón.

Ah, que tú escupas.

No deja de ser significativo que ningún biógrafo (él no los tiene, por cierto) se haya preocupado por identificar a un cubano que amara físicamente a José Lezama Lima. Nuestro hombre nunca encontró el amor de otro ser humano (el de los lectores no cuenta un carajo, no se hagan ahora los bienaventurados). Sólo obtuvo amistades mediocres maternales, espías al por mayor (le mandaban lo mismo anónimos amenazantes que ambulancias para que no se fuera a morir sin declarar que la salud cubana era gratis), y semen sato a cambio de su salario. Y esa imago sí que me desconsuela. Todo el tiempo deshabitó en una patria de cuello y corbata (excepto a la hora de hispostasiar por escrito, y ese don lo salvó). Todo el tiempo sigue siendo parodiado en su asma dicharachera y en su tocatoca querendón (todavía lo sobreviven epígonos que hablan con enfisema como garantía de autenticidad). No sabemos si al eyacular alguna vez su prosa gritó (en este sentido, su trascendencia es muda, casi nula).

José Lezama Lima murió virgen, pudiendo ser nuestro primer mártir maricón. La poca alegría de Cuba le tamponeó el orgullo de ser el mejor (del gay-pride él no llegó ni al gay-shy). Tal vez su cruz fuera justo esa. El forcejeo dentro de un closet, para colmo encasquetado con un corset.

XOTREUM SUPERSTAR for XENIA.br

gatito Xotreum... from Orlando Luis Pardo Lazo on Vimeo.