viernes, 7 de mayo de 2010

CARTELES DE MAYO 1951-2010


LA CARÁTULA MENOS CUBANA DEL MUNDO
Orlando Luis Pardo Lazo


Casi en el cincuentenario de la República.

Yo, peor que el poeta Eliseo Diego, ni siquiera supe escribirlo: La República...

De noche, a la luz del alma, con las estrellas como copos de nieve o pompas de jabón. Bolitas de navidad, de frialdad. Noche azul, de zafiros en el aire y destellos de serpentinas en Technicolor.

Éramos bebés políticos y nos creíamos muy sabios. Fuimos niñatos de la ilusión. Creíamos que la vida aún era posible. Confiábamos en que más temprano que tarde nos ganaría el reino de la verdad, la belleza, el amor. Padecíamos una locura pediátrica más que apátrida, y por eso los cuartelazos nos daban sólo ataques de carcajadas. Literalmente, nos moríamos de risa ante los peces de colores. Tropicales de remate, menospreciamos el precio del tiempo y, de pronto, ¿de qué estoy desvariando, por favor...?

Y, sin embargo, ahora daría la vida por perder la vida en aquellos años cincuenta (supongo que no en la clandestinidad).

Daría la vida por enamorarme de una mujer de cartón así: una cuquita lánguida y esbelta, maquillada en tricromía patria como sacada de un burdel barato (de barrio); armienne tristísima y seguramente brillante; criollita con caderas de wilson y cutis de durazno y dedos de odalisca dadá y un abrigo de armiño que alguna abuela europea le regaló al morir (Aura espía con las pestañas y labios modernísticamente burgueses y kitsch); una Helena de la Habanada, una modigliani universitaria cubanesca (acaso tuvo que dejar la carrera de Leyes para ayudar en casa a su viuda mamá); una modelo de Carteles que no se acostara con Guillermo Cabrera Infante a cambio de una primera plana, por ejemplo, ni quisiera acostarse con ningún matón latino o yanqui tampoco, sino que fuera virgen para conversar conmigo hasta la madrugada sobre cómo sería morirnos juntos de viejo en la Cuba futurista del año 2000... (Nos prometeríamos, por supuesto, contemplar al cometa Halley que después nadie en Cuba vería a lo largo y estrecho de 1986.)

Daría la muerte por tantear su sexo mínimo, la cicatriz de acceso a sus entrañas art-decó, que seguro olerían a polietileno estéril de muñequita Lilí: la fábrica era de un polaco que vino a Cuba huyendo del comunismo después de los campos capitalistas de concentración (Cuba como kaputt, como cabús de una tranvía enfermo llamado esperanza...). Y también daría la muerte por desnudarnos en una azotea de los rascacielos enanos de El Vedado, pero no hacer esa misma noche el amor (ni ninguna).

Releo y ya en este punto otra vez tengo ganas de llorar. Nunca voy a ser suficiente escritor.

He perdido mi vida en unos años noventa de nadie. He pisoteado la marca mierdera del año cero o dos mil. He sobrevivido, para colmo, a otra década decadente y dejé para siempre muy sola, allá en nuestros caricaturescos cincuenta, a mi querido primer amor de papel maché (machacado).

¿Qué he hecho? ¿Cómo y para qué? ¿A cambio de quién? ¿Qué ídolos destronaron el resplandor de luna que claroscureaba el perfil escéptico de mi muchacha? ¿Cuándo ocurrió la metamorfosis? ¿Por qué no me maté, antes de envejecer para siempre tan solo, bajo el insolente sol de una isla insulsa al punto de lo insultante? ¿Es posible cerrar hoy los ojos y dar vuelta atrás a la historieta asesina y romántica de un pueblo preso en su propio país?

Casi en el cincuentenario de la Revolución.

Yo que tampoco sabré escribirlo: Revolución...

2 comentarios:

guillermo navarro dijo...

Que desperdicio generacional , que logros perdidos en la desidia del desencanto, que abominable engano e esas juventudes perdidas y despretigiadas con prostitucion corrupcion y malversacion , y no hablo solamente de los ninitos y ninitas , hablo de todas las etapas de la sociedad , jineteras no solo son menores , lo son tambien dras y profesionales que no cuadran la caja con los salarios de miserias , que !asco! Cuba !!!1 adonde te han llevado , no al paraiso de los socialistas !!!! Los Miserables !

Armienne dijo...

¿Esa Armienne que mencionas soy yo?