domingo, 4 de julio de 2010

SATANABANA


SATURDAY NIGHT FOBIA

Orlando Luis Pardo Lazo


Perros sin bozal, ristras de patrullas, uniformados de todos los colores posibles del arco-ira, masas borrachas de remate, turbamultas colimadas para montarse en una guagua o rallarse un botellazo en pleno cerebro.

¡Consortón, pícale la cara, cojone…!

Walkie-talkies, esposas, zambranes, tonfas, sprays, bullanguería cubanesca de la medianoche muerta de la nación. De vez en cuando un balazo al aire, balido desvalido a la luna límite de los olvidados del socialismo siglo veintiúnico local.

De pinga los pobres de la tierra, de pinga los esclavos sin pan…

Son las noches de sábado satánico en El Vedadolor, La Habanada, Américabrona. Con esta masa cárnica tendremos crónicamente que arar. Y arrastrar. Aruñar los arrecifes de la plataforma insular. Insulada. Insulsa. Insultante.

Parte el alma, primos: ¡Vade, Retrolución…!

La historia oficial como excusado de heces fecales. Sin excusas ni pretextos. Contexto contento de su propia barbarie. Ningún corresponsal de prensa acreditado en esta ciudad habla de tales motines espontáneos, hula-hulular de las ambulancias como fanfarria triunfalista de una política a ras de calle que culmina en la cárcel y el necrocomio.

Abre que voy, ¡cuidado con los callos…!

La capital de ninguno de los cubanos es una aldea álgida en el calor sin color de las madrugadas. De noche todos los policías son grises. Grosería gratuita. Manoteo al por mayor. Música de cañerías kitsch. Salsa de semicorcheas de la carroña y semifusas que no encuentran por donde hacer crash-boom-bang y fugar. Reguero antes que reguetón. Pop pedestre. Conciertos congénitos. Altavoces rallados como un discurso reciclado en un disco fuera de revoluciones. La avenida 23 como una rampa de lanzamientos que te catapultan contra el frontón del mismo y el mismo lugar. Claustrofilia de calle L. Holocastro, locureta retórica. Ollita anárquica de presión.

Arroz con cadáver: ¡Tunturuntún, que ya se acabó…!

1 comentario:

Armienne dijo...

¿Y cómo se ha degradado La Habana y Cuba hasta ese estado?
Un pueblo que se ha dejado conducir hasta el matadero de la mente por cobardía.