viernes, 8 de octubre de 2010

COMERSE UN CABLE


TIRA TU CABLE A TIERRA

Orlando Luis Pardo Lazo

Una vez más, como cada algunos meses, hubo en el barrio recogida de cables. Lawton amaneció virado al revés. Vanes de ETECSA o del MININT o ambas. Cooperación de CDR con la PNR. Corredera de última hora por las azoteas y pasillos para no ser cogidos in fraganti. Quitadera de cables que quedan anónimos a mitad de un solar o en un patio. Multas de miles de pesos a los proveedores de la señal clandestina. Y aquí no ha pasado nada, señores y señoras, a poner de nuevo los cables y esperar la próxima redada de nuestro Papá Estado, que al parecer no le gusta la televisión foránea: al parecer, sólo los altos funcionarios (además de Amaury Pérez Vidal) están autorizados a ver más allá de la TVC.

María Elvira y Oscar Haza, go home…!

Es curioso cómo el gobierno de La Habana se desgasta para perder dinero. El posible que el establishment cubano sea justo eso: el arte artero de arruinar la economía de una nación.

Es sabido que el mercado ilegal de la televisión “por cable” se ha estabilizado bastante barato en 10 CUC al mes. Así, no son raros los edificios con decenas de clientes, ni las cuadras donde suman más de cien (se rumora que en Bauta y sus pueblos aledaños ya son miles). El Ministerio que corresponda, acaso el Ministerio del Sentido Común Comunitario hace rato debió normalizar esta situación, no reprimiendo a lo bruto sino asumiendo que el pueblo cubano también forma parte del planeta. Y quiere ver. ¿Se enteran por fin, altísimos líderes de la Revolución? Además de vivir, ¡queremos ver ver!

Hasta hace poco ningún celular en Cuba pertenecía a un ciudadano cubano. ¿Cuánto tardará en caer la tonta tutela de no poder conectar antenas que nos independicen de los cuatro canales educativos y nos permitan mass-mediocrizarnos en paz?

Es sabido que el cubanito promedio se la pasa consumiendo chatarra audiovisual. Novelones, shows de no sé quién, tramas trucadas de participación, cómicos caricaturescos que se quedaron en la época de Trespatines, y hasta las noticias mediocrisísimas de los peores canales latinos. Todo en español o, peor, doblado. Todo al límite de velocidad. Efímero. Amnésico, tras el tapiz de la instantánea súper-información. Futuro fútil. Ya sé que me parezco a un evangelista de la Mesa Redonda del ICRT, pero siento lástima estadística de nuestro consumismo cansado de toda cultura incluso antes de empezar cualquiera sea el cambio.

Por supuesto, las decenas de decenas de usuarios afectados por el Estado ayer en Lawton se comportaron con su debida indecencia habitual. Ni una sola protesta, ni una mirada dura o cabeza en alto, ni una vocecita subida de tono que preguntara qué pasa o por qué o hasta cuándo tanta arbitrariedad al azar (ahora mismo Amaury Pérez Vidal y el resto de La Habanada siguen gozando con su TV satelilegal).

En verdad, ahora que lo pienso, es posible que no se merezcan nunca otro tipo de televisión. Cada pueblo tiene la caja imbécil que se merece. Buen provecho, Cubavisión.

4 comentarios:

H en NY dijo...

La verdad, la verdad? No se están perdiendo nada, porque si la TV es estúpida, la TV en español es totalmente para subnormales.

Quizas valga la pena por los noticieros, por el acceso libre a la información y por un par de canales a lo Discovery y NG.

Pero por lo que he escuchado, la TV cubana ya se roba lo suficiente como para que no les hagas falta esos canales.

Y para peliculas y series de TV, definitivamnete Netflix, un sueño imposible para Cuba por el momento, que me imagino conozcas porque eres un tipo informado.

Saludos

Mickey dijo...

Coño Orlando... Livewire post!

Omar dijo...

Yo te podría echar el cuento de los bodrios que se transmiten en la tv venezolana, que salvo honrosas excepciones han sido y son una fábrica de ridiculeces, fantasías fútiles y opinadores que conocen mucho pero sin saber de nada realmente.

Abrazos, brother.

Anónimo dijo...

Buen post Orlando. Y debemos recordarle a todos que hace un par de años Obama levantó muchisimas restricciones con respecto a la tecnología, permitiendo a empresas americanas de TV por satelite y proveedores de Internet operar con Cuba. Pero Cuba ha hecho como el avestruz, partía de pendejos, le tienen terror a la tecnología y más terror aun Internet y a la TV libre.

No irán más alla de los celulares y estos fueron permitidos fuera del gobierno de Fidel, porque es un negocio redondo donde prima la estafa al pueblo con esos precios absurdos.

Me cago en la madre de Raúl Castro,
Un cubano de Las Tunas

(no firmo con mi nombre porque si lo hago me desabilitan el pasaporte y me conviero en un desterrado del siglo XXI)