jueves, 25 de noviembre de 2010

CARTA ABIERTA A QUIEN SEA, EXCEPTO A ABEL PRIETO (MINISTRO DE CULTURA DE CUBA)


CARTA ABIERTA AL MUNDO, EXCEPTO A ABEL PRIETO (MINISTRO DE CULTURA DE CUBA)

Orlando Luis Pardo Lazo



La semana pasada participé de una experiencia excepcional. Durante dos días hablé en cámara para el documental ficcionado “Trocadero 162, bajos”, del director Tomás Piard, sobre los últimos años de José Lezama Lima, sobre su ostracismo terminal de puertas adentro, sobre su resistencia contra el vacío cubano hasta que expiró en agosto de 1976, sobre el hueco negro que hoy sigue siendo su escritura no solo entre el público profano sino incluso entre los universitarios de la Isla (en el exilio igual Lezama Lima es un fósil raro, pero al menos ya entró a los programas docentes).



Compartí el set de grabación con una estudiante de Historia y una joven profesora de la Facultad de Artes y Letras, ambas de la Universidad de La Habana. También dialogué cara a cara con dos personas que paladearon cara a cara la amistad, la resignación, la risa y la orfandad del último Lezama Lima: aquel poeta inconcluso de “Oppiano Licario” y aquel narrador inédito de “Fragmentos a su imán”, esa sombra tan piñeriana que nadaba dormida con las dos manos amarradas (Virgilio vomitó su miedo, pero Lezama Lima se lo tragó).



La realización más reciente de Tomás Piard, que en el 2008 estrenó con el ICAIC el largometraje “El viajero inmóvil” sobre Paradiso, ya está en fase de edición en la Facultad de Arte de los Medios de Comunicación Audiovisual, y se estrenará el domingo 19 de diciembre de 2010, día del cumpleaños 100 de Lezama Lima. Dije y dijimos parlamentos imprescindibles durante horas y horas de rodaje. La productora de UNIÓN no nos pagó el esfuerzo. Y ahora, de súbito, el perplejo de que en ninguna de las secuencias de “Trocadero 162, bajos” aparecerá mi cara o mi voz. El Estado cubano borra otra vez, por pacatería política, las huellas insignificantes y magníficas de Orlando Luis Pardo Lazo (como un Rey Meado, todo lo que toco se troca en horror).



Alguien, en secreto desde el máximo nivel en el Ministerio de Cultura, ha tomado al respecto la decisión más irrespetuosa, a algún “cuadro” se le escapó a destiempo un tijeretazo cómplice de despotismo, nuestra nomenklatura de mentiritas escupe su esterilidad sobre la memoria sin paz de José Lezama Lima. Repetimos el crimen de Carneado contra los escritores cubanos. Hoy es ayer todavía. Seguimos estigmatizando como terapia ocupacional. Cambiará el universo, pero los censores no cambian: siguen asalariados gracias a ese infantilismo de izquierdas que es inventarse enemigos por resolución. Si esto ocurre con tal desparpajo en pleno noviembre de 2010, no quiero ni imaginar sobre qué clase de “lecho de rosas” murió Lezama Lima en los años setenta del siglo ¿pasado?



No sé si en un país más país alguien debería renunciar a su cargo por una atrocidad así (yo por lo menos no renuncio a seguir siendo una de las prosas límites de mi generación). No sé si martillar una proclama de combate en la puerta de cada ministerio o conferirle a los nuevos Pavones el beneficio estilístico de mi perdón. Lo lamento en mi corazón de hijo huérfano por Tomás Piard, un cubano bueno y universal del que los brutos provincianos vienen burlándose desde su época de director amateur. Lo lamento por el 2011 que ya se anuncia no como otro Quinquenio Gris sino como todo un Quincuagenio Negro. Me alegro sólo por la transparencia de este gesto grotesco con que el poder pone en blanco y negro su desprecio absoluto por todo lo que tenga tufo a intelectual (la Seguridad del Estupro asegura así ante el mundo su estupidez).



Saben de sobra que ningún hijo de vecino y mucho menos un Premio Nacional de Literatura protestará (Lezama Lima mismo no protestó). Bien sabe el viceministeriado que este zapatazo soez disolverá solidaridades a mi alrededor por mero instinto de conservación (sálvese quien lea). Suponen que me quedaré más solo que un suicida, y justo esa es la fórmula del “odio triunfante” en el sistema socialipsista: con todos y para la mediocridad de todos (excepto Abel Prieto, ministro de cultura a quien eximo de leer esta carta abierta al mundo: su cargo le permite administrar los presupuestos de la culpa pero jamás el pundonor de la cultura).



Ante el reto de la belleza y la verdad, nuestra patria prepóstuma se pasa con ficha y sus cancerberos aún no se atreven a mover ni un tantito así (indecente dominó). Nacer aquí torna a ser un fiasco innombrable. Yo, que no sé decirlo: Revolución.



Por mi parte ya no espero nada, ni siquiera la ausencia. Cuba será libre. Yo nunca lo fui.



6 comentarios:

Lazaro Gonzalez dijo...

de hecho tu eres libre

Sandra dijo...

Orlando, tú no estás solo...

Gordiano Lupi dijo...

Traducido al italiano en www.tellusfolio.it. En italia tienes un amigo y sobre todo un extimador de tu prosa poetica muy parecida a la de Cabrera Infante (juegos de palabras, invenciones musicales...). Hasta pronto y en una Cuba libre.

Gordiano Lupi
www.gordianol.blogspot.com
www.infol.it/lupi
(soy el traductor de Yoani)

Anónimo dijo...

Editaron el filme y te dejaron fuera. Y entonces? A muchos actores les ha pasado lo mismo, cameos y escenas que algun editor decidio eliminar, en favor del filme.

El ego es peligroso, Orlandito. Como esta carta abierta, en la que te das una importancia que no tienes.

Y no cabe la posibilidad de que hayas dicho cosas insulsas, como haces casi siempre, y el editor nos hizo el favor de dejarlas fuera?

Es una posibilidad.

Anónimo dijo...

Orlando, me sorprende que te sorprendas de estas cosas, en las que ya has tenido otras experiencias, similares y hasta peores ¿de verdad esperabas otra cosa de ellos?

Ruta Veintiseislaguagua.com dijo...

En cuba disentir o morir es lo mismo . Lo bueno para Usted es que esta vivo , ha de ver el final !.
Gracias Orlando por sus escrituras claras. Aunque al anonimo no le gusto . ? estara resentidos ? . Ranulfo.