martes, 23 de noviembre de 2010

ZOOMING ZOE



ZOELIDARIDAD

Orlando Luis Pardo Lazo

Cuando yo era bioquímico, en laboratorios cianóticos por los reactivos cancerígenos de importación y el aire acondicionado local (mucho mejores que los antros de la Universidad de La Habana, donde toda investigación era un chiste para obtener becas en el extranjero y quedarse), entre colegas que siempre estuvimos más al tanto de la literatura cubana que de la revistería científica mundial, Zoé Valdés era el best-seller absoluto, codo a codo con un Reinaldo Arenas que leímos ya póstumo por desgracia.

Pero Zoé Valdés, para colmo, sobrevivía. Era, de hecho, la única escritura viva que conocíamos en esos años de novísimos autores con muy buenas intenciones pero tan pésimas antologías. Zoé Valdés era la prueba irrefutable e irreverente de que existía una sobrevida a la Cuba in situ, sus fotos de solapa y su prosa destapada encarnaban un plus de coraje y locura ante nuestra experiencia intranacional de silencios no tan cuerdos como cobardes al punto de la complicidad.

Casi no recuerdo nada de sus novelas iniciales, aquellas que traficábamos forradas en los periódicos Granma de los noventa. Conservo sólo la intensidad. La pataleta magnífica. Lo grotesco pasado por los patético y a la par un toque de niña mala desde su voraz ingenuidad. Lo político y lo promiscuo, por supuesto, atravesándolo todo como un tour de fuck. Y también esa palabreja pacata con que los policías paraliterarios del proletariado han tratado de estigmatizarla: lo soez (ignorantes de que lo único soez ha sido nuestro realismo soso de carguitos y conferencitas a nivel ministerial).

Soez Valdés. Qué imbéciles. Qué elogio.

Ha pasado el tiempo. Zoé Valdés, que irrumpió como una tromba maldita, para ejemplo y envidia del resto del campo literario cubano (los restos del campo literárido cubano: retórica reumática de la revolución), acusada de manipuladora y mentirosa por intelectuales de obra respetable y opiniones repudiables, narrando a Fidel como una obsesa (o, más riesgoso aún, como una posesa que se retrata sentada con las piernas abiertas en tijera), más allá del cansancio y de la censura, tecleando tal vez demasiadas novelas pero cada una hija de un delirio desaforado (a ratos afónico), incorrecta con cojones, bestia beligerante que puede poner a incandescer ciertos párrafos, encadenada en las calles de un país llamado París que desde La Déspotabana es sólo una palabra imposible, firmando mamotretos y campañas que le pinchan el culo cojo a nuestras más altas autoridades, “cochina” (vocablo tan lezamiano, aunque nadie lo sospeche hoy así) como la oí llamar en más de una oficina oficial de la cultura cubana, y, además, insaciable, insecable.

Pero también cumpliendo años de un exilio in extremis que comienza ya a pesar en su obra como una cadena perpetua. Pero también una mujer muy sola en su batallita de éxito editorial (toda excritura límite se merece el don de ese distanciamiento).

Hace poco Cuba le propinó otro de sus ascos de repudio, organizados con el mismo guión así en Banes como en La Sorbona. La soberbia de quienes se postulan como el paraíso en La Tierra no tiene medida ni control. Y es lógico. El paraíso como concepto es eso, incluido el paraíso de Dios. Una tiranía terminal. Una socialización sonriente a la cañona. Un Bien a pepe timbales. Desde niño me aterraba la noción del paraíso que mi madre anunciaba como en juegos para después de nuestras respectivas muertes. Mi padre ya murió en el año 2000. Ojalá no nos espere allá.

Mi solidaridad con Zoé Valdés ante esta práctica de lapidación intelectual organizadas por quien sea que las organice en “solidaridad con Cuba”. He chocado inútilmente con ella en la blogosfera cubana, porque en mis delirios de debutante considero que ella en su prisa de tribuno ha terminado atacando a cubanos que sirven con ese mismo argot de la paranoia política que aplican aquí los órganos de seguridad. No le pido perdón por esos topetazos, ni ella necesita ni carajo de mí. Zoé brilla como un diamante oscuro y en esa sombra el que nunca se verá soy yo. Pero digo ahora que no se repetirán esos exabruptos.

No quiero conocerla ni un post más. No me hace falta saber de ella para defenderla contra los jodidos jiribillos que siembran la cizalla y el camorreo (viví uno en la FIL de Guadalajara 2002 contra la revista Letras Libres y temblé esa vez en la verja, y juré vengar con mi blog el crimen). Una Zoé subterránea me sabe mejor. Así era al inicio del Verbum, cuando la Barbariem de sus libros penetró la Isla finisecular, y, en medio de nuestra analfabetosis provinciana, sus novelas armaron en nuestro nombre el rompecabezas radical de la libertad.

Salud, Zoé. Vini, vidi, valdés.

18 comentarios:

H en NY dijo...

La verdad, la verdad... es casi como una versión de Silvio Rodríguez, bomba a matarse, pero clonada con Niurka Marcos... Y da igual que escriba mal o bien.

And you are missing the point. La bronca de ella es con ella misma, que se muere de envidia por todo el reconocimiento que ha cosechado Yoani.

Es prescindible, brother, los cubanos no necesitamos algo así...

Puta Armienne dijo...

Yo a Zoe la aprecio pero muchas veces se le va la mano y se lo digo. Aún así no dejo de reconocer su obra y lo que ha hecho por Cuba.

Anónimo dijo...

Zoe es una escritora mediocre, con salvajas publicadas como "Lobas de mar" y "La eternidad del instante". Aunque trates de congraciarte con ella, no hay nada de eso. Las tonterías que ha escrito Zoe son de antología. Y tú también, que no tienes oficio ni gracia. Es la realidad.

Anónimo dijo...

Lamentablemente, los ataques de Zoe Valdes contra toda la disidencia cubana (desde Yoani Sanchez hasta Fariñas) han ido a la par de sus enloquecidos ataques contra los artistas y escritores cubanos exiliados que también han ganado premios, han publicado en grandes editoriales o han triunfado de mil maneras. Parece una pobre loca, arrojando insultos e inventando mentiras a diestra y siniestra. Hasta los blogs anticastristas del exilio se han hartado de su egomanía. Se ha vuelto una caricatura de si misma como escritora y como ser humano.

Anónimo dijo...

Esa pobre señora se ha convertido en una figura patetica… en una especie de Fidel Castro con faldas. Hay figuras que se malogran por su excesivo ego. El de ella es uno de esos casos.

Anónimo dijo...

Lobas de mar: Premio Fernado Lara, con un jurado de primera.
La eternidad del instante, Premio Ciudad de Torrevieja, con un jurado de primera.
Zoé Valdés jamás atacó a nadie. Hay que ver lo que han hecho con ella algunos que se le acercaron, se aprovecharon de ella, y ganaron premios a su costa. Los nombres no importan, pero ojalá ella un día cuente lo que pasó con esos escritores.

Anónimo dijo...

Comparar a Zoé Valdés con Fidel Castro sólo habla de la envidia que algunos le tienen, es el discurso de los envidiosos de toda la vida.

Anónimo dijo...

Zoé Valdés apoyó a Yoani Sánchez hasta que esta se convirtió al raulismo light. A Fariñas no, y ella está en su derecho de no apoyarlo y de decir lo que quiera opinar. Es lo que se hace en democracia.

Rolando Pulido dijo...

Magnifico articulo Orlando, estoy 100% de acuerdo con todo lo que dices.
No creo que sea envidia lo que siente la señora Valdes, no creo que tenga necesidad o motivo para ello. Ella siempre esta y estara en su pedestal, ahi la colocamos los cubanos, desde hace tiempo. Hay personas que creen saber cual es la postura o actitud correcta que los otros deben asumir, irles a la contraria o simplemente hacer lo que uno piensa correcto, es motivo de critica "a matar".
El Raulismo light de Sanchez, ha de ser demaciado light, tanto que no lo he visto por ninguna parte, no en sus articulos, no en sus actos. Hay muchas maneras de hacer la guerra. Unos la hacen con malas palabras, otros con bellas poesias, otros la hacen denunciando y atrayendo los ojos del mundo hacia el foco del mal a traves de un simple blog. A mi entender, todas tienen su valor. Todas forman parte de la misma lucha por la libertad. Hay muchas maneras de tumbar a un caballo, mas aun cuando nos empeñamos en darle con todo.
No importa como le de el otro, preocupate por darle tu a tu forma, al fin y al cabo el caballo se cae.
Hay quienes pasaran a la historia, brillantes. Otros pasaran como la bruja de Blancanieves, envenenadora de manzanas.
Invoquemos a Pepe Grillo, para que les de conciencia. Amen

Saludos

Anónimo dijo...

Se ve que los comentarios de las 8:10, 8:11 y 8:13 los hizo la misma persona que parece muy interesada en hablar maravillas de ZV. Ha hecho un gran esfuerzo, la felicito. Los comentarios de alabanza han entrado uno tras otro, igualito que entran en el blog de la señora Valdes cuando aparecen esas alabanzas desmedidas. Como dice la Biblia: por sus actos los conocereis.

Anónimo dijo...

Ya que alguien mencionó, muy oportunamente, los "premios" litearios de la novelas Lobas de Mar y La eternidad del instante, aqui les dejo dos enlaces a los articulos aparecidos originalmente en el portal "Red Literaria", ya desaparecido, pero que fueron reproducidos y pueden encontrarse por cientos de sitios en Internet. En ambos, sus autores hacen un extenso análisis de más de 200 errores ortograficos, historicos, geograficos, gramaticales y de todo tipo, en esas novelas. Ustedes saquen sus propias conclusiones:

Lobas de mar, o sea, hablando boberías, de Nuncio Hernandez, puede leerse en:

http://librinsula.bnjm.cu/1-205/2004/abril/16/colaboraciones/colaboraciones45.htm


La eternidad del instante: un engendro de la subcultura, por Cristóbal Diaz, puede leerse en:

http://www.juansinletras.com/tactica-y-estrategia-para-escritores/la-eternidad-del-instante-un-engendro-de-la-subcultura/

Reinerio Ramirez Pereira dijo...

Reinerio Ramirez Pereira.

Una sugerencia , si los comentarios se hacen con nombres y apellidos , suenan mas reales . Por dios que somos libres .

Anónimo dijo...

Estimado Reinerio, digale eso a Zoe Valdes que no soporta que la critiquen, y despues le hace la vida un yougurt a la gente que se atreve a hacerlo. Si Fidel Castro ha implantado el miedo y la represión en Cuba, ZV ha implantado el ciber-terrorismo en la blogosfera del exilio.

sonora y matancera dijo...

caballero, qué forma de enredar la pita la de uds., con sus puyitas y anónimos ofensivos... lo único que yo veo en este post --sorpresivo pero de cierta manera admirable-- es un gesto solidario hacia alguien --a quien el autor dice haber admirado en su momento-- que sufrió en piel propia algo que él mismo, OLPL, sufre a diario en Cuba. y lo expresa a su forma, por sus motivos personales, a pesar de que la otra persona no lo considere auténtico. ahí no hay nada más.

Anónimo dijo...

Nadie esta mandandole puyitas a Orlando Luis Pardo, ese valiente cubano a quienes admiramos todos los exiliados que ansían ver pronto a una Cuba libre de castros y castristas de derecha y de izquierda. La gente solo le está aclarando (dado que evidentemente no puede tener acceso a Internet, ya que vive en Cuba) quién es esa señora que, escudándose en un falso disfraz de anticastrista, la ha emprendido contra todos los cubanos de dentro y fuera de la isla que, por alguna razon, se destacan en algo, da igual que sea luchando contra la dictadura que ganandose algun premio literario. Se trata de ponerlo sobreaviso de que el ego y los ataques de esa señora pueden caer sobre él tambien en cualquier momento, como ha ocurrido con Yoani, Fariñas, y otros más.

Anónimo dijo...

Hay muchas personas que han tenido que aguantar las mentiras creadas por ella para destruirlos. Ha tratado de ensuciar lo que hacen los demas. Si ella no es la que esta haciendo algo, ya saben, la furia y la envidia se apoderan de ella. En Miami tiene las puertas cerradas. Ya todos estan al tanto de sus mentiras. Fijense que el libro nuevo en Miami no aparece ni en los centros espirituales. Esta termina loca, y el marido enseguida la interna, y a vivir la vida mas tranquilo. Bueno a vivirla todos mas tranquilos sin su veneno. Ella la mejor hija de Fidel.

Anónimo dijo...

A la pobre Yoani y al pobre Fariñas los ha tenido bajo ataque permanente desde que la prensa empezó a ocuparse de ellos. Y ni hablar de la cantidad de posts que ha escrito insultandolos desde que han hanado premios. Todo el mundo recuerda con indignacion aquel donde llamó a Fariñas (que estaba medio muerto en huelga de hambre) "ojúo enclenque", y la cantidad de apodos y nombretes que le ha puesto a Yoani. Esa Zoe Valdes es la verguenza del exilio y de los cubanos.

Anónimo dijo...

Orlando, respeto mucho lo que haces, pero trata de ponerte al dia con las noticias de lo que ocurre. Me he quedado estupefacto leyendo tu "defensa" de alguien que no hace mas que atacar a tus compañeros de resistencia en la isla. De todos modos, lo achaco a que Internet no puede leerse en Cuba y no te has enterado de quien es realmente esa señora.