viernes, 22 de octubre de 2010

VARGAS LLOSA EN EL HUFFINGTOLPL POST...

www.huffingtonpost.com/yoani-sanchez/our-vargas-llosa-who...

MIEDOS Y MIERDOS


MIEDOS Y MIERDOS, originally uploaded by orlandoluispardolazo.

www.diariodecuba.com/opinion/1307-penultimos-miedos

PAÁFATA, ESO ES UN PALO POR LA CARA…!



OUTS POR REGLA

Orlando Luis Pardo Lazo


Por supuesto, no son peloteros. Son soldados de alto rendimiento. Quien paga, manda. Para esos son profesionales de la patria.


Y allá van, a una Copa Intercontinental al otro lado del mundo. En fila india indignante. Sin su capitán Frederich Cepeda (ni el pitcher veterano Pedro Luis Lazo). Allá van a luchar las medallas que codician tanto en el Noticiero de la TVC (el oro dedicado por disciplina siempre al Comandante). Y allá se hospedan todos en una especie de hotel de reconcentración. Bajo cierta mirada médica que todo lo monitorea.


Compañeros campeones: vamos a dormir tempranito, como buenos niños con uniforme (Plan Piyama de peloteros). Cero paseo solitario. Cero llegadas tardes. Cero enamorarse de una hembra enemiga de la Revolución (para no hablar de un hombre). Ya saben, en la distancia la vigilancia debe ser casi vil.


De hecho, es muy vil de verdad lo que la dirigencia de Cuba le está haciendo a las estrellas de Cuba.


Todos se van. Prácticamente, la política deportiva los expulsa (hay indigencia de la inteligencia en el INDER). No les dejan opción a los que saben que el futuro no se agota con nuestra Serie Nacional de Beisbol. Y encima son tan mezquinos que los tratan de “traidores” y nadie en la Isla (ni en el equipo Cuba de pelota) salta para defender a los atletas de la burrada de esos burócratas idiotas más que ideologizados (es sabido que la “piña” hoy bien podría llamarse mafia).


No deja de darme pena por estos peloteros. Por Pedro Luis Lazo, victimario y luego víctima de mis Industriales del alma. Por Frederich Cepeda, que ha hecho declaraciones indecentes de “perdón, aquí no ha pasado nada”. Por el resto del equipo Cuba que viaja descabezado y con pánico a Taiwán, en lugar de plantarse en 3 y 2 para acabar de democratizar nuestra Liga supuestamente amateur (o en su defecto, clausurarla). Se arriesgan a hacer el ridículo, a jugar bajo una presión que ya otras veces los ha sacado de concentración y han perdido como aprendices (el odio te aleja del podio).


Nunca sigo los campeonatos internacionales. Es obsceno mirar al Banco y descubrir tantas caras ajenas al espíritu noble del beisbol. Tantos policías de teléfonos móviles con roaming directo al Estado Mayor en La Habana. Tanto banderismo o bandidismo diplofalso en las gradas. Tanto secretismo de los locutores que no dicen ni media palabra (ya ni ellos mismos saben si se trata de cautela cómplice o de una criminal comemierdad).


Lo siento. Así no vale la pena el deporte (por ese hilito se llega a perderle el gusto a la vida: y ese el triunfo más totalitario de nuestro Estado). Por favor, terminen ustedes esta columna como peor puedan o váyanse a batear basuras para el próximo blog…