viernes, 11 de febrero de 2011

PÚSTULAS DE PALOMA



EL VELORIO DE LA PALOMA POPULAR

Orlando Luis Pardo Lazo


Sin ojos (órganos predilectos de los sacrificios sacros). Amordazada con un palito metido en el pico (metáfora reminiscente de los fusilamientos en Cuba). Crucificada (maldad histórica que ninguna fiera excepto el hombre cometería en estado salvaje). Expuesta en un poste eléctrico como amenaza pública (como un Cristo plumífero y no menos indefenso e inocente que el mamífero original).

Hay momentos en que ser cubano me deja un vacío de muerte en el pecho. Si esto es con las palomitas, qué no haremos como pueblo contra las personas cuando en Cuba se forme el armagedón (Arma-G2).

Miro a mi alrededor. A nadie le importa ni pinga. Lo repito para que se escandalicen los censores pacatos de la internet, como Eduardo Fontes ante su auditorio teniente-coronelísimo del Ministerio del Interior. Ni pinga. Ni pinga le importa a nadie esta vejación de lesa humanidad. Ningún policía de barrio se atrevería a tocar este embrujo, a mostrar piedad para con el cadáver. Ningún perito de Salud Pública protestará por una cuestión de higiene o de impacto sicológico en los niños que verán ahora tanta maldad mientras se pudre en lo alto.

Este es el tipo de evento que debería censurar la policía política cubana, en lugar de estar acorralando la belleza emergente de la libertad de expresión. Me pregunto qué pasaría si debajo de la paloma alguien hubiera colgado un inocente grafiti con aquella palabra antediluviana: FIDEL.

Disculpen, estoy insultado. No sé si este pajarito fue desangrado en nombre de un dios de odio. No sé si un homínido bebió su sangre para salvarse de un cáncer o para maldecir a otro homínido. Sólo sé que nuestra antropología es criminal. Rastrera. Abusadora. Sin futuro democrático ni alfabetizable. Miedosa y sobre todo mierdera. Dictatorial a matarse. Nos esperan todavía otros semicien años de violencia vil. Confíen en mí. Ya verán.

Una vez escribí un poema de amor a una muchacha rubia. Versos rimados, como corresponde cuando ya no nos alcanza el aire ni para romper la rima. Había muerto su pajarito también amarillo, un periquito. Cayó abatido de tristeza en la jaula, una semana después de que su amor pajarito azul se muriera de moquillo. Era el 2007 y mi muchachamor rubia también se me moría de tristeza. Enterramos el ave desolada en un parquecito sin alma de Alamar, el llamado Hanoi, y fue como enterrarnos vivos a nosotros mismos. Ya no dábamos más. Estábamos exhaustos de ira los dos. Teníamos que morir para renacer muchos siglos después. Acaso nunca. Pero aquel acto mínimo de piedad póstuma con el periquito amarillo nos dejó una puerta de esperanza en medio de la barbarie enfermiza de camellos también amarillos y almendrones a veinte pesos y gente sin una pizca de amor.

Nosotros no éramos gente sin una pizca de amor. Nosotros habíamos perdido hasta esa última pizca de amor, lo cual entonces nos parecía (pero no lo era en absoluto) mucho peor. Pajarito triste que D amó...

Hoy, como todo el depauperado pueblo de Cuba, como tú mismo sin ir más lejos, Landy llegó tarde al holocausto de la paloma. Pasé por esa esquina hedionda con las pupilas dilatadas para evaluar una hipertensión en la retina. Si no la tenía, la cogí de pronto ante la visión inverosímil de aquel gólgota de barrio. Qué singaos, se me llenó de sangre el cerebro. Lo repito, y que alguien por favor le haga llegar esta línea en un comentario al equipo bloguero de Yohandry Fontana o de Eduardo Fontes o de quienes en definitiva sean. Qué singaos.

Perdónalos, Paloma, porque sí saben muy bien lo que hacen. Y aún más. Saben de sobra lo que los muy cabrones nos harán.

9 comentarios:

Lisetg dijo...

que horror. esa indiferencia al sufrimiento de un animal me horroriza en el pueblo cubano (y hablo en general). No se si la comparte con otros pueblos, pero es muy triste.

Un dia me encontre al lado de una parada en Linea a un perro que lo habian arrollado y no podia pararse porque tenia las dos patas de atras que no respondia y el trataba pobrecito. Me olvide de la guagua y pare un taxi para que me llevara a la veterinaria de infanta y, por supuesto con tremendo miedo, agarre al perrito, que por suerte se dejo. aunque le di 3 dolares al chofer por tan corto viaje, empezo a protestar. me dio una rabia. me decia que el entendia lo que yo estaba tratando de hacer, pero que tenia que evitar que el perro le ensuciara el carro.
de mas estar decirte que el perro estaba llorando al lado de la parada y la gente trataba de mirar para otro lado. cierto que quizas no podian hacer nada, yo por suerte podia pagar el taxi, y quizas ellos no, pero asi y todo...no se. fue algo tan triste ver como me miraban ellos y el chofer como si la loca fuera yo.

Lisetg dijo...

Asi que entiendo perfectamente lo que dices, porque yo siempre he pensado que hasta ese punto ha llegado el pueblo.

Anónimo dijo...

Me imagino como te debes haber sentido al presenciar tan dantésco panorama. Te digo que para lo único que sirven los brujeros de mierda esos es para esos actos atroces porque nunca han tenido valor para enfrentarse al desgobierno castrista. Pero eso no es nuevo, cuando batista, también apoyaban al dictador y la letra del nuevo año demuestra que no han cambiado mucho, bueno si han cambiado, han involucionado como la revolución retrógrada dentro de poco los veremos con lasnzas y taparabos.

Rolando Pulido dijo...

Después de vivir por mas de 30 años en una sociedad donde se castiga fuertemente a un ciudadano por matar despiadadamente a una rata en los andenes del metro de la ciudad de Nueva York, me es muy difícil ver estas imagenes y mucho mas, tratar de contener la rabia y la impotencia.
La violencia contra los animales es algo -me atrevo a decir- natural del ser humano. Demostramos grandeza, superioridad, atacando a los indefensos, a los que consideramos "inferiores". Lo que no es natural y mucho menos normal es, que no existan leyes que condenen esos comportamientos psicópatas. Peor aun, la indiferencia con que actúan los que tienen el poder para hacer algo al respecto.
En muchas ocasiones -entre amigos cubanos- ha salido este tema en conversaciones acerca de Cuba, a algunos se nos eriza el alma y quisieramos hacer ALGO, pero ¿que hacer?, cuando la mayoría me dicen que si el pueblo cubano esta sufriendo tanto, quien podría prestar atención a "esas cosas" (los animales).
Hace muchos años, frente a la casa de mis abuelos en la ciudad de Cienfuegos, vivía un compañero mio de aula de la escuela primaria del cual no recuerdo su nombre, porque trate desde entonces de borrarlo de mi mente. Era un chico bien parecido e hijo de una madre divorciada con muy buena reputación en la cuadra, no solo por su integración política, pero por su conducta moral intachable. Era un chico travieso y cruel, pero era mi compañero de aula y hasta cierto punto mi amigo. Una desafortunada mañana entró en su casa un murciélago. El alarde de la madre fue escuchado en toda la cuadra. Vecinos corrieron con escobas para sacar al pobre quiróptero de la casa de la vecina hasta que al fin lo lograron tumbar medio inconsciente al piso. Mi amiguito lo cogió por un ala y lo crucifico en una tabla y, en medio de la acera, le saco la lengua con una pinza y le prendió candela...A LA LENGUA. No hubieron aplausos ni regaños, pero si indiferencia.
Pocos años mas tarde, mi "ya no amigo" fue a la cárcel por enterrarle un cuchillo a un homosexual que según el, había tratado de conquistarlo. No solo fue el a la cárcel, sino el homosexual también por el mero hecho de serlo.
Esta es la Cuba que tenemos, no existe otra. ¿Podemos cambiarla?
Si
¿Como?
Instaurando la ley y la justicia y, ese es nuestro deber.

Armienne dijo...

Orlando.
Un animal tan bello y delicado así sacrificado da mucho dolor y me hace preguntarme qué tenemos los humanos que somos capaces de hacer actos como ese.

Omar dijo...

Yo no recuerdo haber maltratado nunca a una criaturita así; tampoco lo haría, obviamente.

Saludos, Orlando.

JT dijo...

No entiendo tal ensañamiento. Pero ¿hablamos de la Cuba, no? Donde la maldad se disfraza de "progreso", donde la condición de esa pobre paloma dice mucho sobre las condiciones de vida. Que un pájaro parece a Jésucristo, sancionado desproporcionadamente por algún delito que no pudo cometer. Habrá sufrido por nada, mucho como el pueblo cubano.

En Cuba, el arte de la declaración política se ha superado. Ya basta.

Y yo, un gringo, sano y seguro aquí al norte ... me piden mis amigos y familiares porqué apoyo la resistencia ... ¿de cuál interés tenga yo? Ahí lo ven, amigos. Ya basta.

GloriaCubanFan dijo...

A veces los cubanos hacemos cosas que parecemos haitianos en lugar de lo que somos, o lo que eramos antes de enero de 1959.

Estoy convencido de que en 50 años de dictadura, además de empobrecernos materialmente, que por supuesto también, nos hemos empobrecido culturalmente, socialmente y humanamente.

El Niño Atómico dijo...

El último comentario anterior refleja mi sentir. Las gentes más atrasadas, más imbéciles, menos humanas de nuestro hemisferio son los haitianos y los cubanos. Cualquier similitud con los pueblos animales de África son puramente necesarias. Factor común? La santería, el espiritismo, la ignorancia, la boconería. Me tremo que Orlando tenga razón, tendremos otro medio siglo de lo que nos merecemos.