jueves, 5 de mayo de 2011

Yorld Yide Yeb...










QUE EL YUMA NO SE HAGA UN YANQUI...

Orlando Luis Pardo Lazo

Finalmente la Seguridad del Estado tomó cartas en el asunto. Ya era hora. El Yuma, como campechanamente lo llamaban a ras de pueblo, y como le encantaba hacerse llamar a Ted Henken, a partir de ahora será El Yanqui. Un retroceso ideológico, si no hacemos nada al respecto. Y ya sabemos por dónde van esos tiros: Yankee, Go Home...!

En mi opinión, el buen americano fue delatado vilmente por algunos de sus propios entrevistados (no son bloggers, sino topos que en su momento testificarán jovialmente en algún proceso penal). Pero ese es otro tema.

Lo cierto es que la gobernabilidad y la supervivencia de la Revolución Cubana dependen sólo de mantener un sistema de castas. O sea, una cárcel. Que nadie vea a David con Diego en plena calle. Un simple abrazo o una carcajada entre diferentes podría derrumbar el castillo de lineamientos y naipes. Es lógico entonces que la Seguridad del Estado pegue manotazos a ciegas y siniestras. Dejémosla hacer, pues, su trabajo.

Pero hagamos nosotros también el nuestro en tanto ciudadanos: mezclémonos; no seamos tan cobardemente insolidarios; apoyemos al caído en desgracia aunque nos opongamos a él; quitémosle la cruz al estigmatizado por H o por B; denunciemos con misericordia no a la víctima sino al abusador; salgamos sin complejos a un parque para ver si los ojos del otro están abiertos a la belleza de la verdad; sumémonos al proyecto que menos nos interese; oigamos antes de morirnos si el otro tenía limpia la voz; hagamos un poco de tonterías juntos; no seamos nosotros mismos un solemne mini-ministro del Interior; ignoremos el índice amenazante del uniformado de civil que nos cita a una entrevista con estilo de secuestro y coacción.

En fin, seamos un poco más yumas y un poco menos yanquis. Quedémonos juntos con toda nuestra casona grande cubana. La Seguridad de Estado sólo nos puede garantizar un cuartucho moralmente insalubre. Y, para colmo, alquilado como medio básico.

Hermanitos de Historia, se nos está acabando el tiempo para reaccionar como generación. Si no disolvemos ahora mismo ese poder paleolítico que nos paraplejiza, será nuestra biográfica responsabilidad. Y de esa culpa colectiva de cara al futuro sí que no nos salva ni la propia Seguridad del Estado.

Gracias, Ted, por la metáfora.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Orlando,

Creo que juzgas muy mal a los blogueros de LJC cuando no tienes elementos de juicio suficientes.

Han publicado un post aclarando el posible origen de la posible filtración de las grabaciones; y yo les creo completamente.

Tengo que añadir que sospecho que los blogueros oficialistas están haciendo gestiones para que se revoque la decisión de no dejar que Ted vuelva a Cuba.

Por favor, Orlando, quítate de una vez toda esa desconfianza de la cabeza. Es imposible el diálogo partiendo de esas actitudes. Eso no ayuda nada a conseguir que Ted pueda volver a Cuba.

Gabriel

Anónimo dijo...

Orlando,

Sabes que te aprecio, por eso te lo quiero decir con cariño, pero te lo tengo que decir:

La referencia al futuro encausamiento penal de esos blogueros ha sido muy desafortunada.

Eso paraliza cualquier intento de acercamiento y reconciliación.

Gabriel

Anónimo dijo...

Filtraciones? Por qué? Cuando deberiamos todos ser transparentes sin dobles intenciones.
Entendiste mal, nadie dijo que acusarian a otros blogueros entrevistados, sino que serian testigos en proceso penal contra la blogosfera desdecuba.com
No hay argumentos para restringir la internet, la información a los cubanos.