sábado, 25 de junio de 2011

RACIZONES CIUDADANAS 7 MUY PRONTO...

3 comentarios:

Danilo Delgado dijo...

En la literatura cubano-americana es frecuente hallar personajes marcados por ese sentimiento, que a menudo conlleva una enfermiza idealización del pasado, porque en esa Isla congelada en la memoria, todos –hasta los perros satos– fueron o creen haber sido “pastores alemanes” (estoy aludiendo, como ven, al cuento de Ana Menéndez que da título a su libro En Cuba yo era un pastor alemán, cuya levísima trama nos conmueve por la fuerza emotiva de esos personajes –los viejos jugadores de dominó– que se alimentan de sus sueños en un mundo donde ellos mismos no son más que un divertido espectáculo). En un cuento de Roberto G. Fernández, un anciano se queja de que a los huevos que se venden en los groceries de Miami se les llamen “huevos”, sin más. “Huevos los de allá –arguye, refriéndose a los de Cuba–. Esos sí eran huevos, de cáscara dura y yema roja… ¡Esos sí eran huevos!” (Se trata, como pueden ver, de ese tipo de chistes que dan ganas de llorar.) Otra habitante del Miami cubano –Betty, la protagonista de la novela de René Vázquez Díaz, La Isla del Cundeamor– está convencida de que el “sudor del exilio” no es igual al de Cuba: este “salía del cuerpo como agua de un manantial… como agua mineral sin gas”. En la novela de Cristina García, Soñar en cubano, la joven Pilar, cuya familia está viviendo en Brooklyn, describe en pocas palabras un proceso psicológico típico del exiliado: “Cada día Cuba se desvanece un poco más en mi memoria… y sólo queda mi imaginación donde debiera estar nuestra historia.”
"Seis apuntes sobre ellos, nosotros y la diáspora*" Ambrosio Fornet
http://www.cubaliteraria.cu/revista/laletradelescriba/n70/articulo-1.html

Danilo Delgado dijo...

El Che Guevara fue mercenario de la revolución mundial. Participó en la construcción del sistema de cárceles de la dictadura cubana. Posiblemente el revolucionario argentino-cubano fue también un notorio amante infiel. Esta suposición sirve en todo caso de punto de partida en la obra Loving Che de la exiliada cubano-americana Ana Menéndez; una bien redactada rareza de erotismos y mentiras existenciales, pero al mismo tiempo maravilloso elegíaco relato sobre la búsqueda de una madre, tal vez incluso de un padre.
http://www.miscelaneasdecuba.net/media/pdf/miscelaneas_4.pdf

Danilo Delgado dijo...

¿El título de tu primer libro, In Cuba I Was a German Shepherd (En Cuba yo era un pastor alemán), lo sacaste de un chiste étnico?
Claro que sí. Fue una broma que el escultor Tony López me contó hace muchos años. La encontré simpática, pero también muy triste.
Te la relato muy brevemente: se trata de un perro sato que llega en una embarcación a Miami y de inmediato trata de conquistar a una poodle francesa. Cuando ésta le desprecia recordándole su falta de pedigrí, él responde herido en su dignidad de verdadero criollo: “Bueno, aquí podré ser un perro sato, pero en Cuba yo era un pastor alemán”. Para mí este chiste encierra todo lo que te decía antes respecto a la nostalgia. A propósito, una vez conté este chiste en Paquistán en una sala repleta de personas afectadas por el sentimiento de separación, y la sala retumbó en una gran carcajada.
En In Cuba I was a German... hay personajes como éstos: una
mujer que muerde como un perro; otra que un día anuncia que
se comió el sol; otra que a diario se sube a una mata de mango para almorzar… Esto suena, así de pronto, surrealista, pero creo percibir –si no me equivoco–, una cierta distancia crítica de tu parte –o mejor dicho, de la narradora– hacia los cubanos.
Sin embargo, ¿no crees que caracteres como éstos estarían reforzando, de hecho, ciertos estereotipos anglos sobre “esos cubanos locos de Miami”?
Ah, pero mi trabajo no consiste en dibujarle un rostro hermoso a la diáspora cubana. No he sido contratada para hacer publicidad, ni a los exiliados ni a nadie. Mi trabajo consiste en escribir. Delego en los políticos la preocupación por nuestra imagen, ya han hecho un trabajo excelente en promoverla y protegerla.

http://www.uneac.org.cu/gaceta/PDF/2010/gaceta06_10.pdf