sábado, 8 de enero de 2011

YOANI SANCHEZ, PREMIO PRINCIPE CLAUS 2010

YOANI SANCHEZ SPEEDY SPEECH

Buenas tardes a todos:

Al embajador holandés, que ha prestado tan atentamente su casa para
esta ceremonia, a los miembros de la Fundación Príncipe Claus que han
organizado la entrega de este premio, al cuerpo diplomático, a mis
familiares, mis amigos, a los bloggers aquí presentes y también a los
lectores, comentaristas y traductores de mi blog que están atentos a
este momento desde el ciberespacio. Un especial saludo a los otros
premiados en la edición de 2010 de este importante galardón. En fin, a
todos, les agradezco el acompañarme física, virtual o espiritualmente
en esta jornada.

Las palabras que diré ante ustedes esta tarde están imbuidas —en
parte— de esas experiencias que he vivido en los últimos tres años,
desde aquel abril de 2007 en que comencé a escribir mi blog Generación
Y. Podría dedicar largos minutos de esta alocución a hacer hincapié en
las escenas que componen lo que yo llamo “mi ruta del dolor”; ese
sendero tortuoso que he recorrido por el hecho de comportarme
libremente en un país lleno de máscaras. También podría reducirme a la
narración lastimera de la estigmatización, la vigilancia constante, la
presión sobre mi familia, la satanización en mi comunidad, las
citaciones policiales y hasta el ataque físico. Sin embargo, no voy a
centrarme en esos obstáculos, sino en la otra ruta, la de la
gratificación, la de la realización personal y los proyectos futuros.
Esa parte hermosa del sendero que comienza en cuanto salgo a la calle
y alguien —venciendo el miedo— se me acerca y me dice “te leo”,
“continúa”, “resiste”. Se completa además con la gratificación de que
cada día un número mayor de mis compatriotas busca mis opiniones,
rebate o simpatiza con mis puntos de vista, y también ahora son más lo
que utilizan la herramienta de un blog para expresar en la Cuba
virtual la discrepancia aún penalizada en la Cuba real. Ese camino del
crecimiento profesional y cívico es el que quiero que compartamos
juntos.

El Premio Príncipe Claus es un galardón que mira hacia adelante, un
estímulo que invita a realizar sueños y a plantearse metas más
elevadas. Este 2011 puede ser el escenario para concretar algunos
retos periodísticos con los que fantaseo hace un buen rato. Nuestra
Isla está urgida de argumentos, de polémicas e informaciones. No
podemos quedarnos sólo en la denuncia de la intolerancia, en la
descripción de lo que no funciona o con el dedo señalando hacia lo que
no nos gusta. Es tiempo ya de empezar a cambiar. Para los que nos
negamos a que otro ciclo de crispación y desconfianza se cierna sobre
nosotros, es también el momento de hacer algo, aunque sea pequeño. Me
gusta trabajar con la escritura, la noticia, el texto y siento que mi
lugar está justamente en los kilobytes, las páginas de los periódicos,
el mouse y el teclado. Lo cual no significa que vaya a encerrarme en
la torre de marfil de la escritura, sino todo lo contrario. El verbo
no tiene que comportarse siempre como una barricada o como un adoquín
lanzado; afortunadamente la palabra logra convertirse también en un
bálsamo muy eficiente sobre una nación acongojada. Creo en la medicina
de la libertad informativa, de la imperfecta democracia que algún día
los cubanos lograremos poner en práctica en nuestro país. Soy una
soñadora, ya lo sé, pero todos ustedes que están aquí también lo son…
y no somos los únicos.

Este año el monopolio estatal sobre la información verá como le surgen
algunas nuevas grietas. Cualquier blogger de provincia, armado apenas
con su teléfono móvil, podrá poner en jaque a los periódicos
oficiales, podrá transmitir directamente hacia la Web sus textos,
fotos, audios y videos. Me gusta decir, mitad en broma y mitad en
serio, que si los cubanos supimos inventar el picadillo de carne sin
carne, allá en los años más duros del Período Especial —cuando lo
hacíamos con cáscara de plátano— ahora estamos inventando la Internet
sin Internet. Desde esos pequeños artilugios celulares, hemos
aprendido a completar el espectro informativo que sale de esta Isla.

Me siento también misionera del credo de difundir por todo el
territorio nacional esos conocimientos y herramientas que nos harán
libres. Porque cada uno de nosotros podemos llegar a ser nuestra
propia agencia de prensa, sin patrones ni censores. A eso he dedicado
también los últimos meses, con la magnífica experiencia de una
academia donde se graduaron 27 estudiantes y cinco profesores, de los
talleres, las conferencias temáticas y la asesoría a los que recién
abren un nuevo espacio web. En los próximos meses pienso extender
también el alcance de estos cursos. El virus blogger terminará por
contagiar a miles de cubanos.

El sueño más difícil —y por eso también el más recurrente— es la
creación de un nuevo medio de prensa. Muchos de los que están hoy aquí
presentes son, aún sin saberlo, los futuros redactores, fotógrafos y
corresponsales de ese periódico. Sin ustedes no será posible. Sin el
talento y la energía que pueden insuflarle a las páginas de ese
proyectado espacio informativo, todo se quedaría en la ensoñación de
una pequeña blogger. De manera que estas breves palabras también son
para decirles: ayúdenme, acompáñenme en la impredecible aventura de
empoderarnos como ciudadanos, de comportarnos libremente en un país
lleno de miedos, pero háganlo sin perder en el camino esas diferencias
que alimentan nuestra pluralidad y evitan el conocido error de la
unanimidad. Hay espacio para todos en este proyecto. Es más, sin
ustedes no podría lograrlo.

Muchas gracias,

Yoani Sánchez
La Habana, 7 de enero de 2011

UN POQUITICO DE CAMORRA VERSUS LA CULTURA MINISTERIAL

www.martinoticias.com/FullStory.aspx?ID=D4226214-31AC-450...

viernes, 7 de enero de 2011

ONCE UPON A CUBA


ONCE UPON A CUBA, originally uploaded by orlandoluispardolazo.

www.diariodecuba.com/de-leer/once

UN EXPERIMENTO.....



Intenten, por favor, buscar mi nombre (Orlando Luis Pardo Lazo) en el sitio oficioso (de ofidio) http://www.cubaliteraria.com.


Soy a estas alturas sólo eso para la burocracia rancia de Cubita mi país: un código malicioso...!!!


Es el descaro hecho Ley. Analfabetos a cambio de un salario. Borran la memoria con una impunidad que van a pagar bien caro, tarde o temprano, con nombres y apellidos, ¿se enteran? A menos que deserten en el primer viajecito al extranjero, como tantos hipócritas censores.


Por eso en 50 años no avanzan, abusadores. Dime algo, Lagarde! Varela, envalentónate y tírame una caricatura con esta atrocidad patria. A ver, Abel, ¿sigues ahí en funciones...? Barnet, por favor, entérate. Iroel Sánchez, ¿fuiste tú? Jorge Ángel Hernández Pérez, ¿algo que declarar además de tu talento? Bladimir Zamora, ¡salta! Chang..., nada, compadre.


Emborronan el documental TROCADERO 162, BAJOS de Tomás Piard sólo porque aparezco yo y fotografío bien y hablo con humanidad. Ahora cagan el prestigio del sitio CUBALITERARIA al censurar su buscador para que nadie sepa que yo soy un escritor y que, antes de la perretica histérica que han armado conmigo, publiqué mil cosas ahí en http://www.cubaliteraria.com.

jueves, 6 de enero de 2011

ARE WE EVER GONNA RETAKE IT...?

PRAYER FOR RUFO


RUFO R.I.P.

Orlando Luis Pardo Lazo

Chocamos una vez, en los 2000 tempranos, en plena redacción churrosa de la revista ExtramuroS, siendo él el gran crítico Rufo Caballero y yo lo mismo que hoy, un oscuro redactor de excentricidades políticamente incorrectas.

Habíamos publicado un texto de Duanel Díaz donde se le daba cuero conceptual sabrosón al caballero Rufo. Se lo merecía. Era, además, un ensayito delicioso donde Duanel Díaz violentaba teorías para dejar un poco desnudo al rey Rufo, que por esos años comenzaba a pasarse de engreído y despótico a la hora de legitimar o estigmatizar la más mínima recontrapelusa que tuviera que ver con arte. Era además, por supuesto, un texto brillante, como todo lo de DD desde que era estudiante en la Universidad de La Habana, para enojo y envidia hasta del claustro profesoral más mediocre y marxistodoxo.

Rufo se encabronó. Fue a varias librerías de la capital y compró tantos números como pudo de aquella edición paupérrima de la revista ExtramuroS. Se convirtió en un censor gracias a su creciente poder adquisitivo. Después, se convirtió en un policía literario, cuando le escribió una carta de queja patria nada menos que a Iroel Sánchez, presidente del Instituto Cubano del Libro, donde nos acusaba de "amarillismo" y de "atacar a figuras de la cultura nacional". Aún después, se personó en el Centro Provincial del Libro de Ciudad de La Habana, con el objetivo de sancionar laboralmente al staff de ExtramuroS de cara a nuestra más o menos inculta y aterrada directora (no quería perder su cargo como al cabo lo perdió).

Era una máquina de muerte. RC quería sangre. DD reía y se frotaba las manos allá en su refugio de Lawton (es mi vecino, aunque ahora vive en USA). Creo que todo el mundo debió aplaudir como en un ring de boxeo, si es que el campo literario cubano conservaba al menos una pizca de beligerancia. Rufo Caballero hizo entonces el ridículo de un radical (no era ni remotamente nuestro objetivo). Incluso convocó una especie de subasta privada para que sus amigos escribiesen contra Duanel Díaz (varios lo hicieron, de manera muy torpe). Lo cierto fue que, en el colmo de mi ingenuidad civil, yo quería aprovechar aquella entrevista enrarecida para conocer a uno de los críticos más inteligentes e iconoclastas de los años 90 en Cuba, pero sólo pude espantarme ante el ogro herido de su ego engordado.

Tuvimos que defendernos como peor pudimos. Rufo rabiaba. Nos apabulló con su sapiencia, pero nosotros nos apoyábamos en el Consejo de Redacción de ExtramuroS, que hizo votos a favor de la decisión de haber publicado aquella crítica de DD versus RC. A la postre perdimos la confianza de nuestra directora general, que a partir de entonces nos vio a Margarita Urquiola, a Norge Espinosa y a mí como a una cuadrilla de forajidos colados en el corazón editorial del sistema de revistas provinciales.

Nunca más interactué con RC. Tuve suerte para topármelo de tú a tú, siempre por las aceras de El Vedado y de la colina de San Lázaro abajo. Tal vez habitaba por esa zona. Cada vez que lo vi estuve tentado de saludarlo y comentarle en paz aquella anécdota inquisitorial. Pero la mirada en el infinito de Rufo Caballero ni siquiera se acordaba de mí. Estoy seguro que jamás me leyó (al contrario de ustedes, él sí se salvó de mí). OLPL había sido apenas un episodio de odio, como otros tantos para él. Una mosca merodeando sobre el pastel docto de su fama. Una mierdita mediocrísima molestando al maestro. Y, en más de un sentido, fue literalmente así. Perdón, si cabe, pero no me arrepiento. Porque nunca hubo inquina de nuestra parte, pues sólo pretendíamos provocar la polémica dentro de nuestra pacificada intelectualidad cubanesca.

Adiós ahora de verdad, querido Rufo de la retórica. De un modo que ni yo mismo entiendo tu muerte ajena me llena de pronto de dolor. Contaba secretamente contigo para el desmontaje de la demasiada cubanidad cultural. Te leía todavía con humor y respeto, con atención y ganas de replicar si tuviera las herramientas estéticas para mandarriarte. Eras de los buenos, no importa en cuántas canalladas puedas haberte visto involucrado como parte del flotar en las aguas revueltucionarias del aquí y ahora. No importa las cuotas de poder con las que soñaste investirte para proyectar desde adentro del monstruo tu vehemente voz. No importa en qué pudieras haberte convertido de tener un alto cargo político en esta Cuba de los cambios donde nada cambia.

Lo cierto es que vamos quedando menos y menos de los mejores. Y más y más de los brutos.

Rufo Caballero, para ti una flor no cortada del tallo, sino bien viva. Y por última vez, adiós.

miércoles, 5 de enero de 2011

SUDORSUICIDIO


JANUICEBERG

Orlando Luis Pardo Lazo

Por primera vez en meses hoy he vuelto a sudar. La frente. Se perla primero de goticas inocentes. Luego es la sensación de vapor en la sien. Humo en la cabeza. Sudor, sadness, sal. Ósmosis asquerosa de bacterias y enzimas. Tristeza de que el clima de Cuba siga siendo verdad.

Necesito un amor lejos. Un amor más allá del círculo polar. Aunque los hielos se estén derritiendo ahora también allí. Mejor. Será un amor del fin de los tiempos, para ser testigos juntos de la muerte en verano de este planeta. Canícula criminal. Tendrá que ser un amor que no hable ni pizca de español. O que lo hable, pero con un acento falseado de tan correcto, una dulzura afectada, de diccionario académico, un acento postraumático, laxo, casi dislálico. Pido un lenguaje de inmigrante para mi amor nórdico, que se derretirá enseguida bajo los rayos horizontales de un sol asesino. Pido un amor efímero que me deje al final muy solo, con un charquito de agua de iceberg bajo mis pies. Un amor que me haga mear de tristeza, pero no de sudor. La urea es más potable que las lágrimas de verdad.

Si alguien conoce de un amor así, por favor que le pase mis datos: están por dondequiera en este blog y en media internet cubana ("internet cubana" es una exageración). Tendrá que ser, por el momento, una muchacha. Lo siento. Una muchacha con Cuba en su cabeza para colmo de contradicciones, aunque sea Cuba como maldición. Una muchacha dulce y acaso un tin tosca, pero no tonta. Escandinava, pero no escandalosa. Que sepa desde el inicio de qué trata paradójicamente este amor de tira y encoje. Que entienda que estamos ya en las postrimerías no sólo de mi país. Que quiera disolverse en las altas latitudes y no retornar jamás a la humillación de nuestra luz vertical, disciplinante y totalitaria, fotones oficiales del Trópico en estado estéril de revolución.

Una muchacha capaz de engendrar. De quedar grávida, grave de mí. Conmigo en su cuerpo interior, por si ella no muriera al derretirse y entonces tuviera que volatilizarme yo. Saltar al vacío, como hizo el domingo pasado una mujer adulta desde lo alto del edifico FOCSA, en La Habanada. Colgarme de un árbol sin nombre, como hizo una adolescente hija de diplomáticos para eludir con pudor impúber el 2011 en esta Isla medio imbécil. Cometer el acto altanero de desaparecer, como lo soñara para sí el mejor José Martí, antes de casi darse él mismo un tiro y un machetazo mortal: "Sé desaparecer..."

Hoy he vuelto a sudar y me doy cuenta que había olvidado este detalle. No resisto. No quiero insistir. No tengo refugio aquí dentro para mis vísceras. No me merezco tanta falta de ilusión invernal. De niño, "invierno" y "vida" eran sinónimos (la culpa la tuvo mi padre y los relatos que plagiaba para hacerme dormir). De viejo, "invierno" y "vida" se han hecho antípodas. Basta. Me voy. Estoy vencido. Muchacha, ven. Convencida.

lunes, 3 de enero de 2011

LECTURAS ILIMITADAS

Reading Howl post-poetry from Orlando Luis Pardo Lazo on Vimeo.











HOWLABANA (Allen Ginsberg howls back in La Habana)
Orlando Luis Pardo Lazo

[Ejecutado en La Madriguera (Finca de Los Molinos), a las 9 PM del viernes 18 de septiembre de 2009, como parte de la lectura poética Mundo Beatnik/Hippie.]

I saw the best minds of my generation destroyed by madness, starving hysterical naked, dragging themselves through the negro streets at dawn looking for an angry fix, angelhead hipsters burning for the ancient heavenly connection to the starry dynamo in the machinery of night, who poverty and tatters and hollow-eyed and high sat up smoking in the supernatural darkness of coldwater flats floating across the tops of cities contemplating jazz.

He visto las mejores mentes y mierdas de mi generación destruidas por la locura y el lujo de la lujuria, tipos destituidos de un plumazo hipócrita del poder o tatuados para siempre por la pobreza política. Clamando por jama en una internet intervenida, escuadrones de una paz sepulcral que en silencio orgulloso son entrevistados por la policía o con un punzonazo de barrio pobre al Habanecer. Poetas patéticos que se achicharraron las venas con bulbos de agua bendita, intentando en vano reconectarse demoníacamente con la droga patriótica de dios mientras escuchaban un jazz jodido en la escala monocromática del Revolución.

Who bared their brains to Heaven under El and saw Mohammedan angels staggering on tenement roofs illuminated, who passed through universities with radiant cool eyes hallucinating Arkansas and Blake-like tragedy among the scholars of war, who were expelled from the academies for crazy & publishing obscene odes on the windows of the skull, who cowered in unshaven rooms in underwear, burning their money in wastebaskets and listening to the Terror through the wall, who got busted in their publics beards returning through Laredo with a belt of marijuana for New York.

Universitarios de ideas geniales y ortografía de escuela primaria Nguyen van Troi, fetos paternalizados que se escondieron en los evangelios o se atoraron con la Torah o en una aleya ilegible de un comunismo de Corán, alucinando en un manantial muerto de Matanzas o en una finca cannabis de Baracoa, apendejados en calzoncillos en un baño albañal de tren interprovincial, quemando billetes fotocopiados y, la oreja que no se cortaron, pegada a las paredes para espiar al vecino que los espía al otro lado del telón de azúcar o la muralla del deber, chicos de bien, dejados al margen del Estado (cuando no demasiado reclutados por el Estado), guerreros de chupachups y play-station y móviles de Motorola, expulsados como un esputo de la Facultad de Filología por publicar la parodia obscena de una enseña nacional que se les ensañó: fuera la bandera bucólica del aburrido Byrne o el trapo de trapear del promiscuo Poveda.

Who ate fire in paint hotels or drank turpentine in Paradise Alley, death, or purgatoried their torsos night after night with dreams, with drugs, with walking nightmares, alcohol and cock and endless balls all drained of brilliance in the drear light of Zoo, who talked continuously seventy hours from park to pad to bar to Bellevue to museum to the Brooklyn Bridge, a lost battalion of platonic conversationalists jumping down the stoops off fire escapes off windowsills off Empire State out the moon, yacketayakking screaming vomiting whispering facts and memories and anecdotes and eyeball kicks and shocks of hospitals and jails and wars, whole intellects disgorged in total recall for seven days and nights with brilliant eyes, meat for the Synagogue cast on the pavement, who vanished into nowhere Zen New Jersey leaving a trail of ambiguous picture postcards of Atlantic City Hall.

Comiendo cal o bebiendo aguarrás en cucarachentos hoteles de buena muerte, sus torsos de pájaros intelectuales de noche en derroche con sueños de semen y sabiduría, pesadillas de pingas, pastillas de vieja para roncar en el purgatorio social, temblando bajo los relámpagos de la noche migratoria caribe, caníbales en balsa que son castrados por los traficantes cubanoamericanos de Cancún, iluminándose con la ilusión de recobrar un tiempo perversamente perdido, hirviendo la flor de la campana en las vaquerías de hongos y los cementerios donde se cocinó y calcinó el hombre nuevo, borrachos de té en las azoteas, dando sermones anticuados de 70 horas sobre la transición de los semáforos digitales que sustituyeron a los analógicos, sudando su brillantez en un parqueo sin parquímetro o en parques zoológicos de tan fauna fósil como fiel, comando de conversacionalistas comemierdas (del museo al manicomio, siempre sin escaleras de incendio por donde escapar), vomitando sus anécdotas de policlínicos y calabozos y cines republicanos convertidos en dojos de wushu o zazen y sinagogas tan útiles como una visa para fugar a Israel.

Who wandered around and around at midnight in the railroad yard wondering where to go, and went, leaving no broken hearts, who lit cigarettes in boxcars boxcars boxcars racketing through snow toward lonesome farms in grandfather night, who studied Plotinus Poe St. John of the Cross telepathy and bop kaballa because the cosmos instinctively vibrated at their feet in Kansas, who thought they were only mad when Baltimore gleamed in supernatural ecstacy, who lounged hungry and lonesome through Houston seeking jazz or sex or soup, who reappeared in the West Coast investigating the F.B.I. in beards and shorts with big pacifist eyes sexy in their dark skin passing out incomprehensible leaflets.

Vagando entre las líneas férreas nacionalizadas. Fumando cigarros en CUC que aún paga aquel abuelo que fue viceministro de Comercio Interior, rompiendo culos pero no corazones, mirando sin montar una caravana de limosinas Mercedes por el malecón, cogiendo botellas hasta Satán Clara para ponerle un ramito raquítico de nomeolvides al Ché y travestirse en el mejunje de una orgía institucional, leyendo después a Plotino y a Poe y a San Juan y Sor Juana Inés de la Cruz antes de que el G-2 les decomise los libros, con sus barbas y sayas y gafitas y enormes ojos pacifistas al otro lado del vidrio de la patrulla, escribiendo y distribuyendo gratis sus incomprensibles panfletos sobre la poesía performativa y el perdón universal.

Who burned cigarette holes in their arms protesting the narcotic tobacco haze of Capitalism, who distributed Supercommunist pamphlets in Union Square weeping and undressing while the sirens of Los Alamos wailed them down, and wailed down Wall, and the Staten Island ferry also wailed, who broke down crying in white gymnasiums naked and trembling before the machinery of other skeletons, who bit detectives in the neck and shrieked with delight in policecars for committing no crime but their own wild cooking pederasty intoxication, who howled on their knees in the subway and were dragged off the roof waving genitals and manuscripts, who let themselves be fucked in the ass by saintly motorcyclists, and screamed with joy, who blew and were blown by those human seraphim, the sailors, caresses of Atlantic and Caribbean love.

Mamando y dejando mamar las morrongas de los marinos, a falta de marines, aullando en el metro de la Habana que iban a cavar como una trampa o trinchera en los sótanos de la Plaza de la Revolución. Despavoridos en la noche de las tijeras largas en la heladería Coppelia, donde pedir dos bolas de fresa, imperfectas como testículos, era entonces sinónimo de un acta de advertencia predelincuencial. Tirándose de cabeza de los pasillos aéreos de las becas sin conseguir con ese escándalo ser más ingrávidos, pesar un poco menos, flotar un poco más en la espuma socialipsista de los días, falaces y sin logar ser ni tampoco dejar de ser, como en las consignas de concreto, 100% felices aquí.

Who wept at the romance of the streets with their pushcarts full of onions and bad music, who sat in boxes breathing in the darkness under the bridge, who coughed on the sixth floor of Harlem crowned with flame under the tubercular sky surrounded by orange crates of theology, who scribbled all night rocking and rolling over lofty incantations who cooked rotten animals lung heart feet tail borsht & tortillas dreaming of the pure vegetable kingdom, who threw their watches off the roof to cast their ballot for Eternity outside of Time, who cut their wrists three time successively unsuccessfully, who were burned alive in their innocent flannel suits on Madison Avenue who jumped off the Brooklyn Bridge this actually happened and walked away unknown and forgotten into the ghostly daze of Chinatown soup alleyways.

Criaturas nocturnas parametradas bajo el demasiado y desasido sol tropical, poniendo cuñitos en una oficoda o biblioteca de municipio, empujando un carromato de bisuterías minoristas del MINIT o barriendo en el cementerio el más reciente y rebosante panteón militar del MININT, tosiendo bajo los cielos tuberculosos de los setenta, con penicilina inyectada gratis para paliar las gonorreas del proletariado, declarándose vegetarianos en los ochenta después de leer un largo artículo al respecto en Sputnik. Pioneros de la perestroika y giles de la glasnot, les salió el tiro por el ojo de la culata y volvieron a cortarse incesantemente y sin éxito las venas abiertas de América en la tina, antes de saltar del Puente de Bacunayagua dejando sobre el asfalto cincuentenario los once números del apocalipsis de sus carnets de identidad.

Who drove crosscountry seventytwo hours to find out if I had a vision or you had a vision or he had a vision to find out Eternity, who fell on their knees in hopeless cathedrals praying for each other’s salvation and light and breasts, until the soul illuminated its hair for a second, who retired to Mexico to cultivate a habit, who demanded sanity trials accusing the radio of hypnotism & were left with their insanity & their hands & a hung jury, with shaven heads and harlequin speech of suicide, demanding instantaneous lobotomy, and who were given instead the concrete void of insulin metrasol electricity hydrotherapy psycotherapy occupational therapy pingpong & amnesia, bickering with the echoes of the soul, bodies turned to stone as heavy as the moon, with mother finally ******, and the last fantastic book flung out of the tenement window, and the last door closed at 4 AM and the last telephone slammed at the wall in reply and the last furnished room emptied down to the last piece of mental furniture.

Manejando en las Ocho Vías que son el esófago entubado de este país, sólo para acceder a alguna visión celestial menos materialista, arrodillados en catedrales de la Colonia sin obtener la misericordia de la verdad, una generación de gente genial que a los veinte años ya se sentía geriátrica, arañando la tabla de surf de la salvación en la evasión ya que la invasión les parece demasiado ajetreo para su inercia en fase terminal. Acompañados por sus madres ancianas hasta Mazorra, ellos mismos diagnosticándose la paranoia que termina en paraplejia, con las cabezas afeitadas como bufones votando unánimemente para momificar una constitución que nunca leyeron (o leyeron y olvidaron como una nana infantil) locos por una lobotomía que les acorte el camino al Nirvana, aunque en lugar de esta técnica sólo recibieron hidroterapia, psicoterapia, terapia ocupacional, golpe de insulina, metrasol, electricidad, noticieros y beisbol (la amnesia es la mejor anestesia).

Rejected yet confessing out the soul to conform to the rhythm of thought in his naked and endless head, the madman bum and angel beat in Time, unknown, yet putting down here what might be left to say in time come after death, and blew the suffering of America’s naked mind for love into an eli eli lamma sabacthani saxophone cry that shivered the cities down to the last radio with the absolute heart of the poem of life butchered out of their own bodies good to eat a thousand years.

Rechazados y reciclados por el alma con Alzheimer de su noción de nación, marcando los teléfonos y mails y SMS del último emigrado como los del último milagro, tecleando palabras en clave para internarse en la intriga de internet, rasgando las cuerdas sin cuerda de una guitarra sin garganta, filmando videos porno amateur para matar o mutar el justo destiempo humano que les tocó, recordando acordes de piano con los dedos de los pies, hasta soplar un eli eli lamma sabacthani en el saxofón de sus sexos, sobre el paisaje lunar de una ciudad clínicamente cínica que aún se preocupa por ellos como el carnicero cuida de sus cuchillos.

What sphinx of cement and aluminum bashed open their skulls and ate up their brains and imagination? Moloch! Solitude! Filth! Ashcans and unobtainable dollars! Children screaming under the stairways! Boys sobbing in armies! Old men weeping in the parks!

¿Qué esfinge de fibrocemento y bagazo de caña les habrá abierto sus cráneos y les comió los cerebros y la falta de imaginación? ¡Martirologio y elogio de Martí! ¡Suciedad de sociedad! ¡Ceniceros inciviles y dólares de fantasía heroica! ¡Bebés berreando bajo las escaleras de escuela! ¡Muchachos muriendo en los ejercicios de ejército! ¡Ancianos aburridos en los parques del poder!

I’m with you in Rockland where we are great writers on the same dreadful typewriter.

Estoy con ustedes en La Habana: somos todos grandes estertores de escritores sobre el mismo tétrico teclado.

I’m with you in Rockland where you will split the heavens of Long Island.
Estoy con ustedes en La Habana: donde se raja del velo vil de una larga isla.

The world is holy! The soul is holy! The skin is holy! The nose is holy! The tongue and cock and hand and asshole is holy!

¡El mundo inmundo es sagrado! ¡El arma del alma es sagrada! ¡La piel de la pinga es sagrada! ¡La nariz y las nalgas son sagradas! ¡La lengua y el lenguaje y nuestras manos y maneras son sagradas!

Everything is holy! Everybody’s holy! Everywhere is holy! Ever day is in eternity! Everyman’s an angel!

¡Todo es sagrado! ¡Todos son sagrados! ¡En todas partes lo sagrado! ¡Cada día está en la eternidad! ¡Y cada humano es un ángel!

Holy the supernatural extra brilliant intelligent kindness of the soul!

¡Como sagrada ha de ser la superbrillante y sobrenatural bondad inteligente del alma!

CLAUSURA DEL FESTIVAL POESIA SIN FIN 2010





I do I do I do I do I do