jueves, 23 de febrero de 2012

23 DE FEBRERO #OZT


PERO EL MUERTO, AY, SIGUIÓ MURIENDO

Orlando Luis Pardo Lazo


Los febreros comienzan a acumularse, con la complicidad de nuestra amnesia indolente. Indecente. Hasta que la muerte nos reúna. ¿Fue hace uno o tres años? ¿Orlando Zapata Tamayo o los apellidos eran al revés? ¿El de Santa Clara o el de Santiago de Cuba? ¿Antes o después del caso clínico de Laura Pollán...?


Las cárceles cubanas continúan coaguladas y no hay indulto que alivie su alta densidad poblacional. No habrá piedad patria con los cuerpos en resistencia. Es una cuestión estratégica de gobernabilidad. Las mentes que se pongan en pie de guerra serán abatidas hasta obligarlas a pensar en paz. O hasta abolirlas. La única táctica de sobrevivencia ante el poder seguirá siendo jugar al testigo, sin entrometer la nariz en el camino estatal. Sin poner en voz alta nuestro desprecio o nuestro pánico. Sin pronunciarlo por escrito en público tampoco. Invisibilizarse, vivir la vida de nosotros, aunque sea una existencia sin biografía. Imbecilizarse.


Mutismo materialista. Mezquindad mediocrizante. Inmisericordia innata o, peor, aprendida.


Los muertos morirán única y exclusivamente a nombre de los muertos. Sobre la inutilidad de la virtud. Un país en espera eterna manipula hasta a sus mártires a golpes de desmemoria. No queremos creer que la insolidaridad nos desnuda de cara al verdugo. Antes bien, abandonar a su suerte el cadáver del vecino está tenido como un buen síntoma de idoneidad. Idioteidad. Hay demasiados cubanos. De cualquier forma, no todos podíamos conquistar el futuro. La estadística es la estadística y sin estadística no hay estadística.


Los febreros continúan acumulándose, como una conjura de complotados contra nosotros mismos. Hasta que la muerte nos reúna. Que el capitalismo nos coja confesados. ¿Fue hace dos o tres años? ¿Orlando Tamayo Zapata o con los apellidos al revés? ¿En una unidad de cuidado intensivos o en una celda de castigo de máxima inseguridad? ¿Antes o después del caso cínico de Laura Pollán...?


Irreconocibles cubanos. Irreparables cubanos. Cuando un pueblo enérgico y viril tiembla, la justicia llora.


1 comentario:

Puta Armienne dijo...

A la libertad y a la justicia la matan y la entierran en Cuba todos los días ante la complicidad de un pueblo acobardado.