jueves, 28 de junio de 2012

KISSMOCRACIA




#MUA
Orlando Luis Pardo Lazo

¿A qué saben los besos de los comunistas? ¿El despotismo es causa clínica de halitosis? ¿La fidelidad acumula sarro? ¿La demagogia es fuente sana de saliva socialopositiva? ¿La gingivitis es un trauma higiénico o acaso histórico?

En fin, que voy a contaros una historia, heterolectores de mala muerte.

Hace como diez años, uno de los peores periodistas cubanos (cosa más que difícil de determinar en la Isla, dado lo rapaz de la competencia entre el gremio oficial), Guillermo Cabrera Álvarez, aquejado por entonces de infantilismo de izquierda, con agravantes poéticos de El Lado Oscuro del Corazón (un tipo de subielización benedittiana), lanzó en plena prensa presa cubana una convocatoria para besarse a la sombra un tanto siniestra de la Plaza de la Revolución.

Y allá iban a ir sus tecleros con halo de duendes lectores, y hasta se creían seres libres al menos en una columna mínima del periódico (peórdico) Juventud Rebelde.

Ah, pero el 2004 (creo) era una época de guerra imperialista y peligro impostergable de invasión insular, como de costumbre, y la mismisísima policía política acaso tuvo que acercarse y cercar a nuestro Guillermo Cabrera malo, para explicarle entre compañeros que aquella manifestación espontánea estaría bien en el cruel capitalismo, para tumbar los establishments explotadores, pero que en la Cuba de la alegría forzosa no tenía sentido mostrarse tan enamorados en público, mucho menos un Día del Amor (ese remanente burgués que debía ser sustituido por el Día del Piropo Proletario, el 17 de mayo, es sólo un ejemplo).

Además, Willy, coño, que tú no eres nuevo en esta jugada, podrían presentarse provocaciones del enemigo intestino, papito, sobre todo por parte de los periodistas independientes que no estuvieran ya presos desde marzo de 2003 (es sólo otro ejemplo).

Lo cierto es que los jóvenes comprometidos cubanos se quedaron con los labios al aire. Nunca se supo qué pasó. Todavía hoy no se sabe. Cabreralabaza, calabazálvarez, a besarse cada cual a su casa, cabroncitos. O en Caracas, qué carajo, pero váyanse a babosear bien lejos del espacio público de mi país.

Ah, pero lo cierto, también, es que más jala un par de labios divinos que una carreta de tanques de guerra entre el MINFAR y el MININT, así que allá vamos de nuevo esta tarde de orgullo maricombre, sáfico y seráfico y zafio llegado el caso, a cogernos el pico libremente con devoción, con unción de tun-tun-quién-es, abre esa muralla marxterialista de mierda, man, allá vamos a besar al que nos guste de sólo mirarlo o mirarla o ambos, a reír y abrazarnos en el primer territorio no totalitario de Cuba (la Sala Policaliente “Ramón Fonst”, frente a la cutre Terminal de Ómnibus Nacionales, 5pm), esta vez por suerte ya sin la tutela del fiel finado Cabrera Álvarez, ni los espías de ningún órgano de prensa aplanado por un botazo marcial del poder.

Hoy, entre los mil y un carritos Geely de los seguratas ascetas, entre sus camisitas de holán chino y sus celulares que no les sirven ya para nada, prestos para la represión en plena besada, bajo la lluvia de junio con la lengua afuera o esquilmados por el sol sub-socialista de la post-revolución cubana hoy, hoy juro que la convocatoria del Proyecto Arcoiris tendrá su clímax tras haberle dado la vuelta a la blogosfera cubana en 80 hits.

Hoy todos seremos de todo: incluso anti-capitalistas, si así lo piden estos activistas LGBT. Porque, aunque se empeñen en ignorarlo, hasta el anti-capitalismo en Cuba es irreverentemente contrarrevolucionario, de manera que los jardines del boca-a-boca serán pasto para el deseo y la tensión, para el pánico y la tolerancia, para quitarnos el pica-pica y soltarnos a boquejarro alguna que otra verdad (y algotra que una mentira, claro: miénteme más, mi cielo, mira que hoy me hace tu maldad, feliz), para mirarnos de cara a culo, con fe y con falos, sin tapujo y sin ansia, y también un poquito para fugar, y ojalá que también para jugar, y para enjugarnos las lágrimas de sentirnos ciudadanos reales por primera vez en cinco decadentes décadas de ciudad secuestrada por un set de tétricos titiriteros.

Tengo las teclas calientes, lo sé. Así que mejor me callo.

Sólo advierto que os amo a todos y todas y ambos y ambas por igual. Que no dejaré de quererte aunque me des tu asalariada espalda de sindicalero juvenil. Que somos mejores que ellos, y tú lo sabes, no te hagas el o la de otra época. Que estamos vivos y se nos está yendo la vida sin habitarla. Que aburre y humilla tanta biografía fría que nos las están disolviendo en una retórica retro (y retorcida) que se fue de rosca desde el inicio.

#Mua. Besitos para ti. Me gustas, ¿sabes? Me gustas y bien. Me encantas. Serás comunista, pero te quiero. Seré comemierda, pero te quiero. Estoy orgulloso de ser contemporáneo contigo o contiga o ambos o ambas.

Lind@, Genial, Bob@, Tuyo, siempre, Orlando Luis…

2 comentarios:

Armienne la Puta dijo...

Les mando el beso mío.

Rolando Pulido dijo...

#MUA mua y mua.
mua mua mua
mua mua and MUA.