jueves, 29 de noviembre de 2012

PENULTIMECES


Have you wondered why all the windows in Heaven were broken? Does anyone know if this wandering Earth will be found? Donde la noche, tan larga. Donde el olvido no duela. Y el tic tac digital de la madrugada. Y la fecha, impar. Día 29, mes 11, yo 1.

Comienza a nevar en el corazón secreto de Europa. Leche celestial, copos de Dios, sémola sin más sentido que su carácter físico, híper-real. Estamos vivos, ahora. Será desconsolador no estarlo luego. El paraíso y el infierno son dos castigos descomunales para quien ha nacido en la Tierra y ama a sus contemporáneos de Historia.

No quiero compartir nada con millones de almas puras o putrefactas. Quiero los cuerpos que amé. Quiero las conversaciones que pude y las que no supimos traducir con nuestro pobre lenguaje, tan mudo, tan cubano. Quiero el brillo de unas córneas, no un aura de salvación. Quiero el tacto de la punta de un dedo. Los voy a extrañar demasiado, a todos. Te voy a extrañar demasiado a ti. Es perfecto.

Todo es tarde. Todo ocurre ayer. No sabemos habitar el hoy. Es perfecto también.

Son fogonazos. La vida es menos que un sueño, pero mucho más intensa por eso mismo: la vida acaso sea ese instante efímero en que parece que por fin nos quedaremos rendidos o que ya estamos a punto de despertar. Después, en el sueño o la vigilia, life is what happens to you while you are busy doing other things.

Estamos en el penúltimo día del penúltimo mes y esta es mi penúltima línea, aunque sea sólo por imitación.

Tengo mucho más que añadir y se me ocurre ahora lo perfecto que sería saber callarlo todo otra vez.