jueves, 29 de marzo de 2012

ESTUVE PRESO, COMPAÑEROS


HABLAMOS DE STEVE JOBS, DE LA LIBERTAD, Y DE CÓMO UN OFICIAL DE LA INTELIGENCIA CUBANA TODAVÍA NO PUEDE APAGAR UN IPOD

Orlando Luis Pardo Lazo

Como el lenguaje cubano mismo (ese imposible), como la indigencia en que ha caído aquí la imaginación, como los restos de la cultura insular (por suerte ya balcanizada, sin orígenes ni teleologías de castidad), como nuestra insultante ignorancia de lo civil, como nuestra infantilizada institucionalidad (la grosería como una de las bellas artes y el despotismo como medida de todas las cosas), como nuestra diplomacia pedestre y nuestra gobernabilidad de palo (a palos), como la Cuba en sí, la Inteligencia de este país perdido para siempre no tenía por qué ser la excepción: la policía política no sabe pensar bien y en consecuencia actúa mucho peor. De la represión al ridículo.

No entremos en estadistismos —cientos de casos en pocas horas—, ese estilo estatal que mientras más informa con datos, menos significados puede mostrar. No entremos en el quejumbrismo costumbrista de tú-violas-mis-derechos-y-yo-hago-una-denuncia-internacional. No entremos en la biografía de dos cubanos que se quieren un poco más, ahora que compartieron una huelga de hambre y sed durante dos días de calabozo extrajudicial, cazados como alimañas en 3ra y 30, Miramar, esposados a tope de velocidad por el Geely 801 de la Seguridad del Estado, hasta desembocar en la Estación Policial de Regla (algún día China tendrá que indemnizar al pueblo cubano por el daño causado por esos vehículos). No entremos en nada. Dejemos correr la memoria en su absoluta y desesperada libertad.

Nunca había oído gritar “Abajo Fidel”. Seguramente ya es un poco tarde para tumbar a ese nombre en pasado perfecto, pero igual nunca había oído gritar “Abajo Raúl”. Pastor, Emilio y Judit, tres de los trece ex-ocupas de la iglesia de La Caridad el 13 de marzo, se encargaron de clavar esos alaridos de una punta a otra del barrio, haciendo añicos la solemnidad de muerte de los mil y uniformes de no sé sabe cuántos colores que pululaban allí. Ellos habían ido cruzado media Habana hasta allí, para averiguar sobre el anciano activista Corzo, pero quedaron ipso facto detenidos por un delito de lesa solidaridad. La estación estaba convertida en cuartel. Era obvio que se esperaba una intervención militar (o tal vez Cuba planeaba alguna contra un gobierno enemigo de la región).

No me golpearon (mi mano derecha teclea aún entumecida por unas esposas colocadas no para inmovilizarme, sino para causar daños de irrigación sanguínea: no lo confesé entonces, pero sí, funcionó). Tengo un pacto pendiente con uno de los secuestradores golpistas de Yoani Sánchez el viernes 6 de noviembre de 2009. Un hombre sobrecogedor que pretendió forzarnos hacia un hospital, según él para evidenciar que no había daños (como si existir en Cuba sabiendo que él sigue suelto no fuera ya suficiente daño).

Igual empeñé mi palabra (mi palabra de mercenario mentiroso, como gentilmente me llamó delante de sus subordinados con su complexión de atlas canoso). Hela ahora aquí. No me golpearon. De hecho, más allá de la guapería de un Jefe de Estación que acaso aprovechaba el lance para un ascenso, me sentí protegido por una Policía Nacional Revolucionaria que me confesó no tener nada que ver con aquello, que estaban ellos mismos cautivos de una instancia superior. Lo que no los hace, por supuesto, menos cómplices ni menos violadores del código policial. Jamás me permitieron llamar por teléfono ni avisaron ellos a nadie. Así que tuve que vocear, por un centímetro libre entre los barrotes tapiados, a ver si algún paseante captaba mi teléfono y dirección. La mayoría siguió de largo, supongo. Pero más de un cubano o cubana noble llamó. Gracias. Gracias de corazón. Alguien debiera hacer eso en todas las cárceles de la Isla y el mundo: pasar cerca de las rejas para escuchar y propagar los gritos de los desconsolados.

NO ME GOLPEARON. El viernes 6 de noviembre de 2009 es historia. No me golpeaste, anónimo oficial que sabes todo de mí y hasta me has protegido de los fundamentalistas islámicos que iban a atentar contra @OLPL por sus twittazos sobre la criminalidad que mana de El Corán (como de La Biblia y de todo libro sagrado). NO ME GOLPEASTE. La pregunta en el aire es: ¿entonces era probable semejante acto mafioso de atrocidad? ¿Qué Dios me protegerá de la ira terrena de la Seguridad? ¿Qué Papa en primera plana con el Presidente General o qué Cardenal al que le queda grande su cargo (de la ineptitud a la herejía sólo hay un paso)?

Estuve preso. Por primera vez en la vida y sin cargos. No vi, ni veré ya nunca, la Santa Misa que en simultáneo simulaba el Sumo Pontífice en la Plaza de la Revolución. Un misa de marionetas materialistas entrenadas hasta para corear en latín. Hablando con la gente a ras de calle (y alquilando como taxi un van estatal de SEPSA), supe de los tres cordones de público coordinado o en plantilla por el Ministerio del Interior (un ministerio que cada vez guarda más mal sus misterios). También de los cientos de centros de trabajo convocados a coagular los cubículos enrejados de la explanada (nada de cartelones, por favor). Y del tráfico secuestrado con más de 24 horas de antelación. Y de la recogida forzosa de mendigos y disidentes, esa mezcla maravillosa. Brillar siendo de los de abajo no sé por qué siempre me llena de una esperanzada ilusión.

No tuve, ni tengo todavía, teléfonos móviles ni de casa. La lenta internet dial-up oficial también se esfumó como por arte de magia (los Tres Reyes Malos: libertad de movimiento, libertad de información, libertad de expresión). Ese jueguito de son-órdenes-de-arriba y quien-paga-manda es técnicamente una irresponsabilidad criminal (como la de la PNR) y tendrá que ser resarcida algún día por ETECSA y CUBACEL a sus respectivos usuarios, estafados por encima incluso del contrato oficial.

No creo en Dios, pero sí en que a pesar de la ausencia divina, el Bien a ratos logra habitar en el Hombre. Es arduo ser uno mismo y estar solo y encima no hacer el Mal de puro miedo y odio contra la realidad (contra nosotros mismos, rasgo único en la biosfera). No creo en Dios, pero sí creo, por ejemplo, en la excomunión del Cardenal cubano que enroló (y enlodó) a Su Santidad Benedicto XVI en una vaticinada vergüenza vaticana, así como en las dos únicas misas de mentiritas de la historia de la humanidad. El libro Guinness amenaza con ser la bitácora póstuma de la Revolución.

De poco servirán ahora retractaciones apostólicas y notitas a medio camino de las Nunciaturas. Los hijos de Cuba vivimos una jornada negra por culpa de la presencia de este sucesor de Pedro, al que tal vez le pesen ya demasiado sus altos atributos de más precio que valor. Su palabra estuvo en cualquier otra parte. No aquí y ahora. Y es lógico siendo de una institución avocada al mito híper-realista de la trascendentalidad.

No sabía que mi cuerpo podía estar bien sin agua y sin comida durante tantas (y tan pocas) horas. De celda a celda le pedí por señas a Silvia que no insistiera. Por señas me dejó saber que su situación allí era mucho más insultante: una Licenciada en Estomatología sin ningún tipo de militancia ni activismo (excepto el docente) estaba presa por error, por amor, por horror. Silvia disimulaba sus lágrimas, pero no su desprecio contra los oficiales (mientras más intimidatorios, más indignantes). Yo no sentía sino infinita conmiseración. Con el tiempo empezamos a hablar en voz alta de celda a celda. Ganamos coraje. Recordamos un clip carcelario de la reguetonera Patry White La Dictadora, metamujer que nos gusta a los dos. Nos pusimos de acuerdo en qué hacer y qué callar si nos separaban. Le pregunté sus deseos para el día después de. Nos lamentamos por nuestros bebés de gato, trancado en casa en estado de inanición involuntaria. Ella me animó con sus retazos de la vida de Steve Jobs y me pidió que la llevara a vivir a un mundo Mac, una planeta de plata y libre creatividad. Yo le conté lo humillante de ver nuestros objetos digitales manoseados con esa curiosidad primitiva, de primate, de violador que no entiende la lógica íntima de la propiedad personal (expusieron sin recato también, por primera vez en décadas, las vísceras vegetales del resguardo de mi padrino de infancia). Asumo que duplicaron nuestras llaves de casa (o que las usaron para un registro sin papeles en ausencia, tal como la intimidaron a ella). Silvia me dijo que Cuba era un país enfermo porque no nacían (ni cabían) seres como Steve Jobs. Yo le conté de nuestro Ipod prendido hasta descargarse pues sus requisadores no encontraron una tecla de OFF (intentaron que fuera yo el que los instruyera, pero me callé el dato en venganza). Eran evidentemente represores con mentalidad analógica, anacrónica, en todo caso del Windows más comercial.

Para extrañeza de mis captores y compañeros, terminé cantando, con eco de tenor de las catacumbas (“de leñador mediastino”, se burlaría de mí Eduardo del Llano), poco a poco perdiendo mi timidez de reo complaciente, desafinando un tema católico de moda sobre esa muñequita a quien todos tus hijos / a ti clamamos / Virgen Mambisa / que seamos hermanos. Y también canciones en inglés de algunos largometrajes de animación, incluido el clásico Voltus V. Como diría Papá Lorenzo en “El Juego de la Viola” de Guillermo Rosales, en verdad a este pueblo le gustan los muñequitos… Nuestra tragedia será ingrávida, nuestro destino es de cartoon.

Nos dijeron que estábamos bajo “investigación” por un “escándalo público” en tiempo futuro o tal vez en modo subjuntivo (los tiempos verbales no son el fuerte de los uniformados). Nos pasaron por el rompecabezas de una “ocupación” de bienes que serían y, de hecho, fueron quisquillosamente devueltos hasta el último cable y el próximo billete (todo era de Silvia, nada mío, incluidos unos paquetes de leche en polvo con tufo a “receptación”). Intentaron un fichaje policial en masa al que nos resistimos en paz nosotros (y con candadazos contra la reja los tres ex-ocupas del Partido Republicano Cubano). Nunca firmamos nada, nunca quisimos reconocer que nos habían violentado a estar abducidos allí (desaparecidos, esa es la palabra, pues al poder no le preocupó nada la angustia familiar llamando a ciegas a los cuerpos médicos de guardia).

Sólo con el despegue del tren de aterrizaje recobramos otra vez de súbito nuestra libertad, ese don indecible.

Imploro al mundo que no usen más a Cuba para ningún magno evento. Ruego que no ocurra nada más significativo en este país, por favor. Un día nos matarán como quien no pudo evitarlo: la cadena de mando es así de indolente (e inocente). Les garantizo que la lista de víctimas ya está redactada, casi consigo leer una de sus páginas en las manos en movimiento de un oficial. Les juro por mi fe en el Hombre que el personal para ejecutarla también está garantizado: yo los vi a lo largo e insomne de esa madrugada de sombras, son casi niños (o ángeles).

No habrá Plaza de la Tahrirevolución en Cuba. El exilio queda ya más lejos que de costumbre. La telefonía digital es sólo eso: dígitos en una nube que sí conserva bien visible el interruptor de OFF. Ni el más incompetente de los contra-inteligentes cubanos podría no reparar en él. Un click y el holocausto tornará a ser a puertas cerradas, digamos como en los 70s pre-internet. Ese botón, reminiscencia no atrofiada del mortífero botón rojo de la Guerra Fría, esa teclita programada acaso desde la Era de Eliecer en la Universidad de Ciencias Informáticas, ese golpecito de bits desatará barbarie de sobra en Cuba, suficiente para borrar la genealogía de una sociedad civil al margen del idilio totalitario que aquí muta y mata sin síntomas de extinción.

domingo, 25 de marzo de 2012

AYUDEMOS A RAUDEL AHORA

www.verkami.com/projects/1455-la-nueva-filosofia-de-lucha

AYUDEMOS, POR FAVOR, A patrocinar EL DISCO DE ESCUADRÓN PATRIOTA "LA
NUEVA FILOSOFÍA DE LUCHA", que se lanza por FINANCIACIÓN COLECTIVA POR
LA LIBERTAD DE CUBA.

Quedan pocos días para lograr este sueño que será un puente entre los
cubanos libres de dentro y fuera de la Islita...!!!!

www.verkami.com/projects/1455-la-nueva-filosofia-de-lucha

FACEBOOK DE:
Ana Olema Hernández Matamoro

DESPERTAR


DESPERTAR, originally uploaded by orlandoluispardolazo.

DECLARACIÓN DE COOPERATIVA PRODUCCIÓNES

A quien pueda interesar:

El motivo de esta carta es un hecho que sucedió el pasado 6 de marzo
del 2012, Año del 53 Aniversario de la Revolución; un hecho que desde
nuestra percepción de noveles ...y no tan noveles realizadores, es un
hecho insólito. A las 14:00 horas nos entrevistamos con el director
del Centro de Información del Instituto Cubano de Artes e Industrias
Cinematográficas (ICAIC), compañero Roberto Smith, el cual nos
comunicó que el documental “Despertar”, de los directores Anthony
Bubaire Pérez y Ricardo Figueredo Oliva, se “apartaba de la política
cultural” de la ya mencionada institución; por lo tanto, se había
decidido “que no se exhibiera “Despertar” en la Muestra Joven”.

Ante esta noticia nos remitimos rápidamente al razonamiento lógico,
¿Por qué nuestra película no puede exhibirse, después de aceptada en
La Muestra Joven? ¿Cuán alejada está de lo artístico o de la política
cultural cubana? ¿Cuál es la política cultural cubana? Como segundo
paso nos citamos con Fernando Pérez, excepcional director en el cine
cubano y Presidente de La Muestra Joven; en la conversación con
Fernando, nos comunica que había decidido renunciar a su cargo de
Presidente, manteniendo su apoyo, pero tomando esa lamentable
decisión.
Fernando Pérez junto a su equipo de trabajo, en las reuniones de
selección, aprobaron “Despertar”; pero esto no valió para unos
funcionarios X de cultura; quienes le comunicaron a Fernando que
“Despertar” estaba fuera de competencia; obviamente, esta información
no fue compartida por el compañero Roberto Smith.

Lo que sí nos informó el compañero Roberto es que, después de ser
escogida la película para la competición, se hizo “una revisión” por
la dirección del ICAIC, donde determinaron, “entre otras cosas”, que
por “una cuestión de realización” ésta no podía ser presentada.

Todo esto, nos cuestionamos, ¿Existe todavía? Si esta estratagema
forma parte de la política cultural del país, consideramos entonces
que estamos involucionando emocionalmente o balanceándonos en el
subdesarrollo. Si vamos en vías de desarrollo social, si los proyectos
económicos están madurando, y en comparación con la situación mundial
estamos en un “período de proliferación”, esas mentalidades y
proyecciones son inversamente proporcionales a la política hasta
entonces expuesta. ¿Cambiamos realmente? ¿Rectificamos los errores?
¿Sucesos de este tipo son errores o soluciones? ¿En décadas
anteriores, nos equivocamos, o “nos equivocamos”?

Desde nuestra posición resulta más pequeño el aro, lo que nos traslada
a pensar que nuestro “caso” no ha sido el único en los últimos años,
por lo tanto es de esperar que estemos muy afectado. Debemos ejercer
una fuerte crítica contra sucesos como éste. Si continúan las
instituciones o los funcionarios de éstas instituciones manifestándose
de esta manera, el arte cubano, el que se manifiesta en las calles, el
que surge de la realidad, irá a pique uno de estos días; ¿O será que
el arte cubano es elitista? ¿O será que “el arte del pueblo” es
elitista? ¿Cuál es el “arte del pueblo”? A diario observo las
diferentes manifestaciones de arte cubano expuestas en los medios de
difusión masiva y la mayoría no nos representan, no muestran la
realidad real, ¿Es eso válido? ¿Qué representa entonces? ¿A quién o a
quiénes representa? ¿Es ésa la imagen? Acontecen festivales de
cultura, cine, teatro, música; pero ¿Qué “artistas” consiguen llegar
ahí?

¿Si los procesos de selección y “revisión” son semejantes al de mi
obra, ¿Qué se exhibe, arte o propaganda?

Es peculiar como el arte “dentro de la Revolución” ha experimentado
varios procesos interesantes; las reuniones en la Biblioteca Nacional
o Palabras a los Intelectuales; el Primer Congreso de Educación y
Cultura; el Caso Padilla; el Quinquenio Gris o Pavonato; y muchos
otros; en la mayoría o en cada uno de éstos se cometieron grandes
errores, errores irreparables para el arte y la cultura en general,
errores que quizás afectaron el actuar de muchos artistas, errores de
los cuales hoy no se aborda una palabra pues se hallan superados,
errores que hoy son expuestos como mecanismos de disposición;
observamos, si estos procesos son los tomados de ejemplos guía para
encaminar el arte cubano de hoy, quisiéramos subrayar entonces, que
estaríamos marchando en dirección contraria al progreso, y cada día se
fortalecerán más los ejecutores que no dudan en censurar , no en
función de una cultura soberana, sino en función de crecer como poder
inquisidor; convirtiendo así, para los años posteriores, a la cultura
cubana, en un estado sitiado por la prepotencia irracional, insensata
e irrazonable. Para limitar ese desagradable futuro inmediato desearía
que el ICAIC nos ofreciera una explicación por el hecho antes expuesto
o quizás una disculpa, una revaloración; naturalmente no querríamos
justificaciones obsoletas; existen muchas personas afectadas con esto
y hay mucho sacrificio en cada imagen; por lo tanto, hago un llamado
al buen juicio de algunas personas, de las cuales aún tenemos
esperanzas.

Muchas Gracias.

Atentamente

Cooperativa Producciones

CATOLICOMUNIST CENSORSHIT IN CUBA

GUSTAVO ARCOS A PROPÓSITO DE “LA PARTÍCULA DE HIGGS”, DE FERNANDO PÉREZ

cinecubanolapupilainsomne.wordpress.com/2012/03/20/gustav...

Hola, Juany:

No quería pasar por alto un significativo hecho ocurrido hace unos
días. Mientras participábamos en el exitoso Taller de Crítica
Cinematográfica, Fernando Pérez renunciaba a su labor como director
dela Muestrade Cine Joven, un evento que gracias a su visión y entrega
se ha convertido en un punto ineludible de referencia audiovisual en
la isla. Leyendo en tu blog, su texto: LA PARTÍCULA DE HIGGS y aun con
los ecos de nuestros recientes debates sobre el cine de los 70,
propiciados por el Taller, tengo que expresar mi absoluto apoyo a
Fernando, quien una vez más da muestra de su ética como artista y
cubano. Al mismo tiempo no puedo sino alarmarme ante el silencio que
muchos otros cineastas, jóvenes o veteranos, han tenido al respecto.

Hace más de diez años, en un texto que publicó Revolución y Cultura,
titulado Ruidos en el Almacén, expresaba mis puntos de vista sobre el
estado del audiovisual nacional a partir de la irrupción de las nuevas
generaciones y el debilitamiento de la industria oficial. Decía
entonces, que el principal problema que le veía a esa atomizada
creación era precisamente su fragilidad como generación. Cada uno
parecía mirarse a su ombligo, sin tomar realmente partido por el
destino de su cine. Para ellos lo importante era crear, hacer, filmar
contar las historias y expresarse pero sin un sentido de pertenencia a
nada, sin una fidelidad a otra cosa que no fuese ellos mismos. Poco
después, vimos el primer síntoma de ello cuando Ian Padrón vio
censurado su documental Fuera de Liga, sin que ninguno de sus
contemporáneos dijera la más mínima palabra pública. La propia Muestra
de Cine Joven ha visto como año tras año diversos materiales resultan
“incómodos” para ese aparato que no tiene rostro, ni nombre, pero que
prohíbe, corta, limita o silencia, las obras realizadas por los más
jóvenes artistas. El documental Revolution, fue objeto de escarnio,
polémicas, discusiones y malestares hace dos años y aunque la Muestra
logró exhibirlo y hasta premiarlo, otros Festivales posteriores le
negaron su inscripción por presiones de “las alturas”. Películas
significativas como Video de familia, la ya mencionada Fuera de Liga y
los documentales De buzos, leones y tanqueros, The Illusion,
Buscándote Habana, Utopía o Revolution, aún no han sido exhibidos en
nuestros cines o espacios televisivos, de forma natural y comercial.
Solo menciono algunos, los que han obtenido premios y han sido
considerados por la crítica nacional entre los más destacados filmados
en Cuba durante la pasada década.

Cuando Fernando Pérez, suscribe su texto y recuerda su posición como
gestor de un proyecto inclusivo, que tanto ha tenido por años, que
lidiar contra todo tipo de “fuerzas externas”, aquellos que aman el
arte y el cine deberían estar de su lado, aunque por ello tengan que
paralizarla Muestra. Noimporta aquí si el documental censurado ahora,
es bueno, logrado o mediocre, lo que interesa es la posición común que
deberían tener los creadores más jóvenes y también los que no lo son,
para con esta actitud de censurar y prohibir. Si los ideólogos, o
funcionarios del ICAIC, consideran que un documental puede provocar la
caída de un sistema, una idea, o un proyecto de sociedad, entonces
poco han conseguido a lo largo de 50 años. Si un filme, por lo crítico
o realista que sea, consigue que la burocracia y la mediocridad lo
censuren, preocupada por las “ideas” que en él se expresan, solo será
una muestra del fracaso total de esa voluntad y la extraordinaria
debilidad de este proyecto político.

Gustavo Arcos, La Habana.

CENSURA CATOLICOMUNISTA EN CUBA

¿Por qué no Despertar?
artículo sobre censura del documental sobre Escuadrón Patriota

Cada febrero, el Cine Chaplin abre su puertas, para dejar inaugurada
la Muestra de jovénes Realidores que organiza el Instituto cubano de
Arte e Industria Cinematográfico (ICAIC). La Muestra se presenta como
la única y por ende la mejor oportunidad que poseen los más jóvenes
realizadores para proyectar sus trabajos.

Organizada bajo los lineamientos que rigen en el ICAIC y siendo este
un centro que a pesar de la cierta autonomía que goza, responde a los
intereses estatales; La Muestra se deroga el derecho de aceptar o no
aquellos trabajos que segun sus políticas no responden a los intereses
de la misma. Por lo que se puede decir que en ella funciona mas el
críterio de filme políticamente correcto que el de la obra como hecho
artístico y medio crítico de expresión.

Se hace evidente que bajo este derecho de seleccion se encuentra
escondida la censura y la exclusión del sistema, de la que Despertar,
documental dirigido por Ricardo Figueredo Oliva y Anthony Bubaire no
escapó esta vez.

El tema, Raudel Collazo más conocido por Escuadrón Patriota, quien por
su fuerte y directo discurso sobrte temas medulares que atacan a la
sociedad cubana tales como: el racismo, el miedo y la segregación, en
las letras de sus canciones se haya actualmente censurado. La
situación nos remite a la muestra del año pasado cuando Revolution,
documental que nos adentra en la historia de Los aldeanos el grupo de
hip hop cubano mas exitoso dentro y fuera de la isla de los últimos
tiempos, fue tambien censurado, solo que esta vez al contrario de
aquella, todas las partes involucradas no llegaron al consenso.

La libertad de creación y exihibición es aún una conquista por
alcanzar en el medio audiovisual cubano, y las instituciones
enmohecidas por el tiempo y por políticas obsoletas para el contexto
actual lucen hoy a la vista de los tiempos como viejos dinosaurios.
Más que nunca, hoy el cine cubano vive, entre los cientos de
realizadores que como Anthony Bubaire y Ricardo Figueredo se empenan
en asaltar la realidad y presentarla con todos sus matices.

Se hace necesario que el ICAIC, institución que ha defendido el arte
como premisa fundamental , se haga eco de las necesidades de las que
la sociedad cubana esta avida: de la realización de un arte que se
hacerque más a su realidad, de un cine que les muestre mas lo que son
y lo que pueden ser, y que de una vez deje atrás aquellas políticas
que solo mantienen al cine atada a los rezagos de un pasado que solo
se empeña en dejar ver la realidad de dos solo colores rojo y verde

Mely Acosta

TOMADO DE: FACEBOOK DE RICARDO FIGUEREDO