lunes, 2 de abril de 2012

SOLIDARIDAD CON ZURAIMA, ESPOSA DE SACERDOTE RASTAFARI PRESO EN CUBA: +53-52519247






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Yo, Héctor Riscart Mustelier, declaro por escrito lo realmente sucedido el miércoles 16 de Noviembre del año 2011.


Salíamos del “Cabaret Nacional”, donde nos encontrábamos trabajando el grupo “Herencia”, banda de música reague de la cual soy director. Íbamos Adrian (utilero), Daniel (percusionista), Zenén (sonidista) y yo cruzando la esquina de Prado y San José, cuando nos para un oficial con número de chapa 44777 y nos pide carnet. Nos pasa por la Planta, donde les dicen que podemos continuar, pero Zenén no tenía identificación y entonces comenzamos a explicarle que somos músicos, que venimos saliendo de la Peña, que todos los martes trabajamos allí, y en ese momento llega otro oficial que llamaban Duruti y se nos para detrás. Como yo llevaba un bolso con un DVD, el oficial 44777 nos pide revisarnos y le enseñamos todo, el bolso, los bolsillos, todo. Él nos dice que podemos continuar. Nos disponemos a irnos cuando viene otro 45717 y quiere que de nuevo le mostremos la identificación y revisarnos. Le explicamos que ya el otro oficial nos había revisado y todo lo demás, pero él estaba un poco agresivo. Dijo que nos pusiéramos abiertos y con las manos en la cabeza. Empecé a decirles que el público estaba todavía saliendo y ese espectáculo no lo quería pasar en la calle, que me pusiera las esposas y me llevara a la unidad, que eso era una violación, que no te pueden revisar en la calle si el detenido no está de acuerdo, que en la Constitución no dice que puedan hacer eso, y él, violando todo eso se alteró, me agredió, cogiéndome por el cuello y dando golpes por la espalda, me rompió la camisa y, ya tendido en el suelo, me pone las esposas. Ya mi turbante blanco estaba en el piso, que cayó en el forcejeo. Él me levanta y en ese mismo momento llegaba en la patrulla. Yo estaba muy insultado, al igual que mis compañeros, que no querían permitir ese abuso y también forcejearon con los policías y es por eso que también montan a Zenén. Estando en la patrulla, veo a Duruti y al 44777 hablando apartados. 44777 viene al auto y le dice algo al patrullero que no pude escuchar porque todavía estábamos palabreando con el 45717.


Al llegar a la Unidad de Dragones me quitan el bolso y al rato llegan los tres oficiales que se ponen a hablar bajito con el Oficial de Guardia. Nosotros estábamos sentados en el banco, de espaldas. Al ver la demora pensé que era algún problema con el DVD, pero cuando prestamos atención, escuchamos que el Oficial de Guardia le decía al 45717: “acusa tú, que eres del Partido, y nada van a poner en duda”. Así tramaban en la cara de nosotros todo. De repente, empiezan a acusarnos de tener drogas, y nosotros comenzamos a discutir con ellos viendo la mentira, y comienzan con la historia que dijeron de mi pelo. Es mentira, pero una mentira muy grande, porque mi turbante todo el mundo lo vio cuando cayó y nada había, ni ellos se acercaron al mismo a recoger nada, ni al piso, ni a mi cabeza, hay testigos de eso, ¡por dios…! Ni siquiera recogieron el turbante, fue un hermano y testigo que lo recogió y me lo alcanzó a la patrulla, y esto tiene que verse claramente en las cámaras del lugar. Exijo que aparezcan esas filmaciones que deberían estar al servicio de la seguridad de los ciudadanos. No puede haber confusión, toda mi ropa era blanca, fácil de ver en la noche, cada movimiento debe estar grabado.


Para continuar, ellos seguían con sus ofensas y había un oficial sin chapa de piel negra que mostraba una bolita de algo envuelta en nylon y decía que era droga, acusándome y haciéndole creer a todos los oficiales que eso era mío. Al rato llegaron los peritos y me subieron arriba, yo estaba muy molesto al ver la trampa e injusticia. Yo sabía que pasaban cosas en este país, pero no había vivido nunca algo así. No hablé ni una palabra más. Sabía que necesitaba un abogado a partir de ya, ellos seguían burlándose de mí y acusándome para hacer de eso una realidad. Al rato, se despierta un oficial de grado Mayor, vestido de verde oscuro y me empieza a acusar de lo mismo, dice inclusive que la prueba de ello es que la droga estaba en papeles del grupo, y es cuando me doy cuenta de que en el bolso que ellos tenían, el que me pidieron cuando llegué, habían algunas invitaciones promocionales del grupo junto al DVD, las que ellos manipularon evidentemente (esto debe haber sido abajo, en la carpeta, antes de que llegaran los peritos) y seguían acusándome, pero yo quedé callado, solo dije que quería declarar en presencia de un abogado.


Cada minuto que pasaba había mucha más confabulación. Al rato, llega el oficial del DNA, conversamos y se fue. Más tarde llega el DNA de San Miguel del Padrón, con el que tuve una discusión. Antes, hace años, él trabajaba en Centro Habana y quería que yo trabajara para él, e inclusive me dio sus teléfonos. Yo le di unos folletos para que aprendiera sobre nuestro modo de vida y filosofía e ideología cultural africana, donde se aclara que nuestra idea es la unificación de nuestra raza, la prosperidad espiritual, paz y mucho amor en todo y para todo, pero la visión policial y gubernamental es que solo somos negros, pelúos y drogadictos, y siempre estamos perseguidos y reprimidos por los elementos policiales de este país.


A este oficial llamado (creo) Yoandris le quedó bien claro que nunca trabajaría para él, me dijo en aquel año 2005 que un día yo me iba a arrepentir y él se la desquitaría, pero yo no hice caso a sus amenazas y nunca más volví. Ahora llega airado y diciendo en forma de burla (cito textualmente): “¡Así que te cogieron droga! ¡La droga da dinero con pinga...!”


Qué frase tan digna para un oficial jefe del departamento nacional anti-drogas. Decía: “Seguro que tienes todo tipo de lujos en tu casa”. Todo el mundo sabe cómo vivimos, tanto en casa de mi mamá como de mi esposa. Él seguía acusándome y provocándome. Yo solo abrí la boca para decirle: “Mentiroso, eso lo dices porque no trabajé con ustedes”.


Luego me llevaron a la Unidad de Picota, donde me recibió como instructor un oficial llamado Yordanis, el que me insistió durante días para que declarara, engañándome con que él iba a investigar bien el asunto. Le dije que yo tenía pruebas para desmentir a los policías y fue cuando declaré esto mismo con mi puño y letra.


Hoy sabemos, por todo lo que hay en el expediente 826/11, que me han tendido una trampa: utilizaron mi declaración para acomodar la de los policías, toda la mentira está bien organizada, y hoy, por haber declarado, me ha costado que desapareciera la única prueba visual que tenía a mi favor.


Ahora el expediente ha regresado a la Unidad con la única visión de arreglar mucho más todo, o sea, señalando detalles que no concordaban para que quedaran perfectos. Usaron a mi mamá para firmar un acta de entrega de DVD que nunca fue ocupado, porque ellos estaban tan preocupados en Dragones organizando su mentira, que no tuvieron ni idea de ocupar el DVD. Falsificaron las investigaciones de los CDR. Tenemos las cartas hechas por los compañeros del CDR donde dicen que no han ido a verificar nada, ni allí ni al Cerro ni a Centro Habana. Además, están dispuestos a declarar en tribunal.


Solo por el tipo de personas que somos, en la investigación falsa hablan de mí lo peor que se puede hablar de una persona. No conozco a casi nadie con carros ni motos, solo algunos y nos visitan bien poco. Las motos que visitan mi pasillo vienen a ver a dos investigadores de la PNR que son nuestros vecinos. El compañero que aparece declarando ahora, después del P4 que le envió la fiscalía (llamado Ernesto), de pronto dice que alguien dice que yo me dedicaba a la venta en el Nacional, pero en su declaración inicial decía que me había visto “como fumando”. Todo lo han perfeccionado para inculparme de un delito injusto de tráfico, que no me pertenece a mí, cometiendo ellos ilegalidades que ni la abogada tiene el valor de denunciar.


Ya en el año 2003 me hicieron cumplir una sanción injusta de tráfico que fue denunciada, pero nada ocurrió al respecto. Ahora resulta que me dedico también a un sembrado que todos nos preguntamos: ¿Dónde está? ¿Qué pasa? ¿Por qué? ¿Acaso está sucediendo aquí en Cuba? ¿O es que van a negar que inventaron todo? O es mejor, antes de ser justos y verdaderos, van a juzgar a alguien que no ha cometido tal delito, a quien no hay que ayudar pero tampoco perjudicar, porque no es para eso que la seguridad del país está capacitada. O si así sucede, entonces hay en Cuba injusticia, ilegalidades, corrupción, manipulación, mentira, violación de derechos humanos, abuso de poder, discriminación y racismo.


Sin más por el momento,


Rastafari.


ZURAIMA, SU ESPOSA RASTAFARI PIDE SOLIDARIDAD MUNDIAL: +53-52519247







INJUSTICIA, BRUTALIDAD Y DISCRIMINACIÓN A RASTAFARI EN LA CUBA DEL 2012. RASTAFARIS CUBANOS BAJO EL PODER NEGATIVO.

PIDIENDO AYUDA AL PODER DE LA LUZ Y LA VERDAD.

Por: Familiares, artistas y amigos de Héctor Riscart

LA VERDAD SIEMPRE POR DELANTE, LA VERDAD ANTES, LA VERDAD DESPUÉS, LA VERDAD CON AMOR…

En medio de los profundos cambios que están sucediendo en Cuba (lo crean unos o no, le parezcan lentos a otros, o un engaño a otros tantos), cambios que son exigidos por la Presidencia de la República y por todos a todos los niveles sociales, dentro y fuera de la isla, y a pesar de que cada día se publican en la prensa oficial nuevas aperturas en lo económico y en lo civil, y aparecen artículos que denuncian la discriminación, no se ven aún mecanismos que funcionen eficiente y urgentemente ante el abuso de poder y la injusticia de ciudadanos con autoridad policial sobre ciudadanos civiles, cubanos todos iguales, con los mismos derechos todos.


El pasado 15 de noviembre 2011 ha sucedido un hecho muy lamentable. El artista Héctor Riscart (El Ñaño), uno de los primeros Rastafaris en Cuba, director de la Banda Reggae Herencia, la agrupación musical más comprometida con el crecimiento espiritual de la juventud, respetada por el arte emergente alternativo cubano, al salir de su concierto en el Cabaret Nacional, fue registrado por la policía junto a otros integrantes de su agrupación en la esquina del Capitolio frente al cine Payret.

A El Ñaño esto le pareció humillante y pidió que, por favor, lo condujeran a una Unidad de Policía y que allí lo registraran, pero que no lo humillaran así en plena calle. Los policías no lo escucharon, y cuando El Ñaño defendía sus derechos, fue agredido con mucha violencia por los oficiales y tratado peor que el más despreciable delincuente. Ya en la Unidad Policial, tuvo que sufrir ofensas e improperios y, ante el asombro del Oficial de Guardia por la evidente brutalidad, escuchó, junto a otro hermano detenido, los planes de fabricarle una falsa acusación de tráfico de drogas: "Tú, que eres del Partido Comunista, acúsalo, porque nadie va a dudar de tu palabra".

Mucho menos se dudará, porque este mismo oficial se vanaglorió durante la violenta detención de haber encontrado a importantes artistas de este país con drogas duras. Durante los siguientes días se violaron todos los procedimientos legales establecidos, sin expediente ni acusación, con declaraciones de falsas investigaciones, negados a un careo entre testigos, sin permitir que lo asistiera un abogado, y con descarada manipulación mental a su esposa Zuraima para que no actuara en defensa pública de El Ñaño. Además, las autoridades visitaron al gerente del Cabaret Nacional para pedirle, con exageradas mentiras, la expulsión de la agrupación Herencia de su trabajo.


Así, El Ñaño fue enviado a una prisión provisional donde le cortaron sus dreadlocks, que es lo más sagrado para un rastafari.

Hay muchos hermanos conmovidos con esto, esperando en silencio una solución. Sólo casi dos meses después, El Ñaño pudo ver a su abogada, la cual tiene mucho temor y no sabe cómo defender este caso y dice que es imposible ir contra la palabra de la Policía Nacional Revolucionaria.


Todo esto sucedió bajo de las cámaras de vigilancia del Cine Payret, pero esas imágenes desaparecieron. Los instructores policiales enviaron a Fiscalía un expediente totalmente lleno de mentiras e incoherencias, donde dicen que El Ñaño no tiene testigos. La situación ha sido denunciada en dos ocasiones al Comité Central del Consejo de Estado (Atención a la Ciudadanía), pero nada se ha movido, y Héctor Riscart, conectado a su creencia bíblica en Dios, ya está dispuesto a no ingerir ningún tipo de alimentos o líquidos.


¿Por qué este empeño en tener en prisión a un artista tan noble y querido, que aporta mensajes de liberación espiritual y que todos saben dónde y cómo trabaja?


Hay antecedentes de mucha gravedad que no se cuentan en el libro Los Rastafaris en Cuba, cuya presentación fue promocionada el pasado año por la televisión nacional. Este libro debería reeditarse y distribuirse en las unidades policiales y en los centros de estudios del país. Artistas de la nueva canción protesta Hip Hop lo han denunciado una y otra vez en sus canciones. La internet está cargada de fabricaciones, pero también de documentaciones audiovisuales que no dan lugar a dudas sobre el abuso del poder policial.

En el mes de diciembre 2011 ya han visto la luz en Cuba varias canciones de compromiso con El Ñaño.


Según declaraciones del hermano Zenén (el otro detenido ese día, sonidista del grupo Herencia), que lo vio por última vez en la Unidad Policial, Héctor Riscart ya estaba convencido de que lo condenarían con toda premeditación negativa. "Cuídame a mis hijos, solo pienso en ellos", le dijo.

Zenén derramó lágrimas en la Unidad Policial ante la dura oficial que lo torturaba psicológicamente para que declarara una mentira. Justo entonces entró al local una muchacha muy joven, que estaba todo el tiempo junto a ellos en el cabaret durante el concierto de la agrupación Herencia, haciéndose pasar por prostituta. Es evidente que ya se tejía con ella la inculpación de este líder del arte alternativo cubano.


Quizás, a propósito de esta detención, se pueda abrir un debate sobre el uso de las drogas en Cuba. Las que más se consumen son 1) alcohol, 2) tabaco, 3) marihuana (al contrario de otros muchos países, aquí se condena incluso su consumo), 4) cambolo o piedra (que es un residuo muy tóxico de la coca), 5) metil, 6) paco, y 7) ketamina. Estas tres últimas son de producción médica industrial. Las que generan el más alto índice de muerte y violencia son las dos primeras, ambas legales en Cuba, por cierto. Existe un prejuicio muy grande de asociación negativa entre marihuana y Rastafari. Pero es necesario escuchar los fundamentos Rasta y atender a la verdad del comportamiento de la realidad a todos los niveles.


También es natural el miedo fundado en reiterados antecedentes, donde los testigos policiales se retractan y admiten en pleno juicio haber sido presionados e intimidados para declarar falsamente contra el acusado, y a pesar de esto, el juzgado condena al acusado, por lo que se deduce que el jurado estaba ya condicionado y con un fallo elaborado de antemano. Esto nos da un temor grande, y nos sugiere corrupción judicial. Nuestro Gobierno debería atender a estos datos, y sentirse profundamente preocupado por amor a la justicia.


Hay otros miembros del movimiento Rastafari que están sufriendo acoso, prisión e injusticia en todo el país, sobre todo cuando intentan hacer uso de los nuevos derechos ciudadanos económicos y de asociación. Algunos lo han denunciado también al Comité Central del Consejo de Estado, pero sin solución.


Ante la imposibilidad de recibir justicia con prontitud, y por la gravedad (que crece, pues sabemos que se continúa fabricando el modo de enjuiciar a El Ñaño, sin garantías de una defensa sólida), casi cinco meses después nos vemos obligados a dar al conocimiento público esta situación, esperando recibir Luz.


LUZ. LUZ...