domingo, 17 de noviembre de 2013

castrismos


y así es como la vida te sorprende una noche de sábado en manhattan, como si fuera en la esquina más deshabitada de la habana. no hay diferencias. el mundo es así. horizontal y simultáneo. todos estamos ahora y aquí. todos somos contemporáneos y actuamos para tantear los límites de dios.

por eso en mi país hay miles de cadáveres de estado. la única manera que tiene un país de existir es sobre la muerte de sus ciudadanos. la revolución es ante todo necrofilia. la democracia no tendría por qué ser diferente. es muy fácil hablar de transiciones y pacifismos. eso es de una ingenuidad indignante. o de una hipocresía que me da asco.

no hay cambio social sin control de quien muere o quien puede vivir. a mí mismo, ahora mismo, los demócratas cubanos me están diciendo todo el tiempo: cállate, comemierda, no eres uno de nosotros, no nos convienes para la causa criminal de la libertad.

¿saben qué? métanse su democracia. nunca pedí formar parte del pastel. soy libre. además, soy lindo. además, estoy locamente lúcido. además, estoy tocado por el don del lenguaje y la imaginación. además, todos ustedes me remiten a pequeños castros. piensan en castrismo. hablan como castros. gesticulan como castros. sin castro estarían perdidos en el universo. son castro. no el relevo de castro o un castrismo póstumo de signo contrario. no. ustedes son castro en sí, les digo. más castristas que castro, por supuesto, porque castro improvisaba sobre su estela de asesinatos sin nombre y ustedes están condenados a la imitación, que siempre es más auténtica que el original.

y así es como la vida te sorprende una noche de sábado bajo las leónidas cayendo en los cielos de manhattan y te das cuenta de que nunca nos conoceremos. por suerte. hay cubanía más allá de los cubanos. los estados unidos son el único país del tercer mundo, eso es algo ostensible. pero son el único país. el resto es un campo de batalla, de masacre como entrenamiento, como entretenimiento, como esterilidad. las estrellas caen una tras otra y no hay nada que hacer sino verlas caer una tras otra sin nada más que hacer sino verlas caer una tras otra.

voy a morir en este país. no sé si van a mandar a los verdugos de castro a matarme o si me voy a morir solito, caminando entre los túneles de una estación meada, o en uno de esos pasillos de mil puertas de los edificios donde los cubanos se esconden de cuba en esta ciudad. quiero dar testimonio al menos de las miradas. en la habana ya no es posible mirar. en manhattan es imposible dejar de mirar y de que te miren. la gente es de una belleza bárbara. pero lo han olvidado. hablan demasiado. la lengua norteamericana es una de las peores del universo, no comunica nada, puro vaciamiento de vísceras. me pregunto si no tendrán mucho miedo los norteamericanos al hablar. el inglés en los libros de mi padre como una lengua muerta. el inglés coloquial como el triunfo de castro en américa.


la medianoche se acerca. los trenes corren de prisa hacia todas partes. abro la boca y no pronuncio una sola palabra. por primera vez tengo esperanzas, por primera vez tengo miedo. no quiero ser ellos, no quiero ser ustedes, no quiero remitir a pequeños castros. no quiero pensar en castrismo. hablar como castros. gesticular como castros. ser otro castro de imitación auténtica perdido en este planeta. no quiero ser yo otra vez.

3 comentarios:

El Lapón Libre. dijo...

Estimado OLP. Me gusta las cosas que dices: verdades absurdamente reales, pero ?Podrías ajustarte un poco al buen uso de los signos de puntuación y las mayúsculas? Sólo eso y con mucho respeto. Es para "comprenderte mejor". Quizás sea tu forma "libre" de expresarte y ser un "auténtico Castro", pero haciéndolo de esa forma me pregunto: ?No éstarás tú -sin saberlo- hablando "el español en los libros de mi padre como una lengua muerta", también? Con muchísimo aprecio. El Lapón Libre.

Anónimo dijo...

AUXILIO!!!!!!!!!!!!!

Landyyyyy quiero que vuelvas a nacer en Alaska.

Agua limpia arboles osos pajaros

Naceras del blanco blanco en tu soledad Nevada

Podras respirar tranquilo y ya
AT

Rolando Pulido dijo...

no, no es difícil no mancharse de castro; la libertad lo repele.