jueves, 14 de abril de 2016

LIQUEN





Líquenes foliosos, líquenes frutales, líquenes crustáceos. Mímesis y memoria del mundo. Cruce anti-evolutivo entre hongos y algas, al límite mismo de la vida.

Líquenes efímeros y reincidentes desde hace doscientos, trescientos, quién sabe cuántos miles de millones de años. Antes de la vida en la Tierra. Antes que la Tierra fuera la Tierra, cuando el planeta era sólo la luna deshabitada de otra luna inhabitable.

Líquenes apareciendo y desapareciendo con los rayos horizontales del sol, como fantasmas que tienen la delicadeza de no dejar ni fósiles. Proteínas de colores tan vivos que resultan luctuosos. Lujo de las latitudes tan altas. Urgencia de ultravioleta.

Líquenes habituados a ser el otro, a mutar. Hongos convertidos en algas. Algas convertidas en hongos. No por la fuerza de la costumbre, sino por la elección de no seguir siendo uno mismo. De no poder ser ya uno mismo. Células hijas que se resistieron a ser como sus células madres. La vida no tiene derecho a engendrar más vida, ni tampoco puede evitarlo.

Reproducción permanente, preferiblemente asexual. Colonizando kilómetros y kilómetros de una selva sin árboles, en silencio seminal. Lava, leche de magma, nieve germinativa. Mariposas ralentizadas, insectos vegetales que demoran años en su metamorfosis en medio de estos bosques bonsái. Hierbitas sin clorofila que emanan como géiseres en cámara lenta durante doscientos, trescientos, quién sabe cuántos millones de miles de años. Después de la vida en la Tierra. Después de que la Tierra vuelva a ser sólo una luna habitada con otra luna habitual.

Y todo esto ocurriendo a tope de velocidad metabólica en apenas unas semanas al año, cada año. Siempre la misma supernova biológica de primavera. Siempre la misma masacre otoñal. Tundra enfebrecida de líquenes. Tungá intraducible para los que no nacimos, pero igual tendremos ser morirnos aquí. Fallecer, desfallecer.

Los líquenes son islas. Esporas tan efímeras como eficaces. Intentan estar en todas partes y terminan no estando en ninguna.

Los líquenes son líquidos. Maquinarias moleculares de guerra, polen antigravitatorio. La muerte como estrategia extrema para sobrevivir. Belleza pluriplasmática, fractal.


Los líquenes son las flores vírgenes de nuestra derrota más victoriosa. Un resumen de la realidad que no cabe en la realidad.

1 comentario:

Anónimo dijo...

este escrito te quedo volao.

el hacha.