miércoles, 2 de enero de 2019

La palabra N



Cuando el negro come melocotón, tiene los ojos azules. El negro sonríe. Éste es el plusdolor. El timbre profiláctico de su risa saludable.




En Cuba es blanco todo el que no parezca negro, desde el blanco marfil hasta el negro del melocotón. Hoy que ya nos separan la ley y la razón, ¿en dónde encontrar sentido?




Cuando el negro come melocotón, toca el violín a medianoche. El sentido fraternal e inteligente de esa sonrisa perenne o de esa risa ocasional. Éste es el plusdolor. Aunque suele confundirse esta risa con la del ser insensible o la del hombre sumiso.




Una raza que sabe amar y que no puede ser feliz. No te puedo olvidar. Siento que te perdí y eso me hace pensar: ¿en dónde encontrar sentido?




No digo prejuicio de razas, sino de colores. Si las almas hablaran, la cara se llena de arrugas. En su conversación, la cubanidad vegetará mediatizada.


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