viernes, 5 de abril de 2019

MIS ABUELOS POR PARTE DE PADRE



Prófugos de Cudillero

Para Monita y Manuel,
mis eternos abuelos desconocidos
por parte de padre.


Prófugos de Cudillero
caídos por azar polizón en un bar de tapas
del downtown siempre en riesgo de tuberculosis
de esa isla infinita llamada 
Manhattan
el mismo año en que un cometa cansado y cruel 
iba a acabar con La Tierra
pero 
increíblemente no la acabó.


Prófugos de Cudillero
rebotando de vuelta a casa 
en otra imposible isla de ultramar
madrastra patria 
a donde los expatrió de por vida
el uppercut de un inglés 
intraducible
la nieve sucia de la gran depresión yanqui
y la nostalgia de aquella Asturias 
asfixiante hasta la adoración.


Prófugos de Cudillero
primos Pardo-Fernández que se amaron analfabetamente
con un amor que no cabía en ningún Diccionario Real
porque era real 
no dependía de la tristeza de las palabras
pariendo hijos o acaso primos segundos 
en el caserío cubano de Casablanca
al otro lado de la bahía de esa Marruecos de mentiritas alguna vez llamada 
La Habana.


Prófugos de Cudillero
huyendo de los anatemas y de los mercados
buscando a España 
hasta en las fonditas de mala muerte del barrio
aferrándose a sus zetas y jotas ya sin resonancia 
en la nación del choteo y lo chabacano
criando como mejor pudieron 
a otros pobres padres
que a su vez criaron como mejor pudieron 
a unos hijos cubanos
antes de que la Revolución los embarcara a todos 
por última vez 
en una carabela brutal.


Prófugos de Cudillero
con Cuba cariada en una esquina caribe del corazón
y con Asturias agonizando 
en la senilidad nonagenaria del alma
parias que nunca perdieron de vista a su primera patria
y a los que la miseria jamás les arrebató 
el madero miserable de sus manos
ese milagro
hasta perecer ambos en la paz prístina 
de una primavera expatriada
el mismo año en que el mismo cometa cobarde 
iba a acabar con La Tierra 
otra vez
pero otra vez cariñosamente no la acabó.


miércoles, 3 de abril de 2019

SABADO 20 DE ABRIL 7PM EN MIAMI



Orlando Luís Pardo Lazo


Date:
 
April 20

Time:
 
7:00 pm - 8:00 pm
Books & Books in Coral Gables
265 Aragon Ave 
Coral Gables, FL 33134 United States
 
Phone:
 
3054424408


Presenta Espantado de todo me refugio en Trump
















“Espantado de todo me refugio en Trump” es un diario de crónicas contraculturales que constituye la venganza radical de un autor que escapó del castrismo cubano sólo para terminar atrapado en el castrismo académico norteamericano: es decir, la tiranía de lo políticamente correcto y la tontería izquierdista anti-Trump.
El título de este volumen es una parodia del Héroe Nacional cubano José Martí (1853-1895), en una nota que le dedicó desde el exilio a su hijo llamado el “Ismaelillo”: Hijo, espantado de todo me refugio en ti…
“Espantado de todo me refugio en Trump” no es una novela, pero se trata de un libro que tiene una estructura episódica novelesca, donde el personaje protagónico es precisamente un tal Orlando Luis Pardo Lazo de letras extremistas y tiernas nostalgias por su patria perdida junto con su infancia fundamentalista y feliz. El estilo de Pardo Lazo es una especie de laberinto del lenguaje donde cada palabra pretende ser una provocación peor que la anterior.
La nota de contracubierta es un remix de citas sacadas de los tweets del actual presidente norteamericano: “Me encantan estos escritores de tercera categoría, perdedores idiotas e idiotizados. Mis felicitaciones a este bloguero ripioso sin ningún talento, el Gran O, por el tan cacareado lanzamiento de su nuevo libro. ¡No me lo vas a crees si te cuento de qué va la cosa! Todo escritor de ficción se la pasa inventando historias sólo para degradar. Cero control sobre sí mismo. Así y todo, nunca debiéramos subestimar el poder de lo que sabe un autor tan jodido de la cabeza. Se trata de una oportunidad única para toda la generación de los fans de Orlando. 100% falso, 100% real. 100% equivocado, 100% responsable. 100% correcto, 100% en la talla de Trump. Por lo que yo sí apoyo incondicionalmente y estaré muy al tanto del escándalo Orlando, dada mi profunda fe en las virtudes de este autosuficiente. No es cosa de juego. Este libro noqueará a unas cuantas gentes. Léelo y pásalo, por favor. ¡Gracias!”
Acerca del autor:
Orlando Luis Pardo Lazo, La Habana 1971, es escritor, fotógrafo y bloguero cubano. En la Isla publicó los libros de cuentos “Collage Karaoke” (2001), “Empezar de cero” (2001), “Ipatrías” (2005) y “Mi nombre es William Saroyan” (2006). Fue ganador del concurso nacional de cuentos “La Gaceta de Cuba” (2005), con “Cuban American Beauty”. Su libro de cuentos “Boring Home”, ganador de una Mención en el Premio UNEAC 2007, fue censurado por la editorial estatal Letras Cubanas en 2009, por las columnas del autor en su blog “Lunes de Post-Revolución”.
Desde 2013, Pardo Lazo imparte conferencias sobre política y literatura cubanas en universidades norteamericanas y europeas. Editó y prologó la antología de nueva narrativa cubana “Cuba In Splinters” (O/R Books, New York 2014), traducida al inglés. Y publicó el foto-libro digital “La Habana Abandonada” (Restless Books, New York 2014). Hypermedia Ediciones ha publicado sus libros de crónicas contraculturales cubanas “Del clarín escuchad el silencio” (2016) y “Espantado de todo me refugio en Trump” (2019).
En el 2015 Pardo Lazo fue Profesor Adjunto de Escritura Creativa en Brown University (Providence, Rhode Island). De 2015 a 2016 fue becario de ICORN en Reykjavík, Islandia. Y a partir del 2016 realiza estudios de doctorado en Literatura Comparada en Washington University de Saint Louis, Missouri.

lunes, 1 de abril de 2019

Leinier bajo vigilancia castrista


PUEDES LEER MI COLUMNA COMPLETA EN CIBERCUBA EN ESTE ENLACE:


Leinier, Leinier, dinos qué otra cosa tenemos que hacer

Orlando Luis Pardo Lazo  


Los cubanos tenemos el corazón feliz, feliz, feliz.

Esta ha sido la derrota moral más grande del castrismo en los últimos tiempos. Y no la obtuvo un oportunista político de la oposición ni un disidente digital en la Isla, sino un pacífico Gran Maestro de ajedrez, que no por gusto es el “juego-ciencia”. Es decir, justo lo contrario del dogma marxista que hizo de la nación cubana una piltrafa patética al margen de la civilización occidental, y que ha despoblado a nuestro pueblo de sus mejores mentes y almas, en una suerte de eugenesia negativa llamada totalitarismo.

Esta debacle para los totalitarios anquilosados en el poder en La Habana tiene a un joven protagonista: su nombre es Leinier Domínguez (35 años de edad), quien ha demostrado ser el jugador de ajedrez cubano más fuerte desde la época de nuestro campeón mundial José Raúl Capablanca (1888-1942).

Se trata de un muchacho de casa (específicamente, del campo), de humilde familia religiosa, respetuoso de la pluralidad, y decente al punto de que no le gusta ni alzar la voz. Ni falta que le hace tampoco para ser sencillamente un campeón de campeones, ampliamente el número 1 de toda Hispanoamérica, ubicado entre los veinte primeros del planeta, y con un currículo cuyo colofón es ser otro cubano sin Castro que ha huido de la ridiculez de la Revolución. Otro paria expulsado por los policías déspotas del paraíso del proletariado. Otro ciudadano libre que fue reprimido por la Utopía fascistoide de la fidelidad, esa misma que tanto aplauden cómplicemente los medios y la academia de los países democráticos, en su bobalicona búsqueda del anticapitalismo perdido.

En efecto, Leinier Domínguez, cubano hasta los tuétanos, asesorado por otros dos Grandes Maestros de élite que también se exiliaron de Castro (Lázaro Bruzón y Yunieski Quesada), acaba de coronarse como subcampeón de ajedrez de los Estados Unidos. Para colmo, ha sido la suya una proeza invicta, sin perder ni una sola partida, como le gustaba hacerlo al inmortal Capablanca.

Ha sido, pues, un bofetón bellísimo en plena cara descarada y descascarada de los barbudos moribundos, así como un escupitajo de excelencia a la continuidad criminal de los imberbes segurosos como Miguel Díaz-Canel, que ya ni ellos mismos se creen que la constitución comunista les va a permitir permanecer a perpetuidad en el poder, oprimiendo a un país que una y otra vez les ha dicho bien alto y claro que NO.

Sin embargo, la mala noticia es que Leinier Domínguez, flamante subcampeón norteamericano, por desgracia es ahora un objetivo a atacar por parte de la Seguridad del Estado del Ministerio del Interior. Esta guerra más o menos al descubierto nadie debe de ningunearla, mucho menos Leinier Domínguez (pero tampoco Lázaro Bruzón ni Yunieski Quesada).

La realidad arrasada de las últimas seis décadas de odio gubernamental contra nuestra ciudadanía son suficiente lección: los asesinos uniformados de verde oliva nunca se quedan humillados. Al contrario, ellos siempre intentarán su guerra sucia contra todos y cada uno de los cubanos, de manera personalizada, con golpes a traición y cuando ya menos nos lo esperamos.

Puede ser una invitación a la Isla para demostrar lo generoso que es el régimen. Puede ser una coacción familiar tipo mafia post-soviética. Puede ser una triquiñuela fiscal foránea o alguna acusación de acoso sexual para denigrar a este genio sin Castros. Pero también puede ser un lamentable accidente automovilístico o una operación quirúrgica menor que casualmente se complicó. La divisa del castrismo al respecto siempre ha sido la misma: contra los cubanos, todo; a favor de la libertad, nada.

En cualquier caso, Leinier Domínguez le ha echado un cubazo de agua fría a la dictadura caribe que ha cooptado incluso al deporte, dejando cero espacio respirable para el individuo no esclavo, que en la Isla tiene prohibido crear ni siquiera un club de barrio para jugar damas o dominó. De hecho, esos 35 mil dólares talentosamente recién ganados por el subcampeón Leinier Domínguez son un ejemplo muy peligroso para la “estabilidad de la escasez” impuesta a tiros por los tiranos de La Habana, porque semejante premio es sólo una prueba más de que los cubanos triunfamos donde quiera que no llegue el maleficio de los Castros.

Paranoias aparte, precisamente por esto es que los Castros intentarán ahora extender sus manos mediocres hasta boicotear la biografía de Leinier Domínguez. El odio no olvida. La envidia es la superestructura de la venganza. Razones más que suficientes para que los cubanos libres del mundo cerremos filas alrededor de este joven Gran Maestro y, además de felicitarlo en internet, apoyemos no solo simbólica sino materialmente a nuestro ajedrecista de alto rendimiento en cualquier empresa que este cubano emprenda ahora, tan lejos como le sea posible de la isla infame de la infelicidad.






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