miércoles, 28 de agosto de 2019

La Regata de la Revoluqué





Kcho: La regata

Los 59 límites de la lírica


Balseros de todos los países, huíos.



Que parece un pujo.

Y lo es.



La poesía como pujo.

La poesía cubana como un pujo mucho peor.



Más poetas fueron Álvarez Guedes y Bernabé.



Más poetas que Padilla

fueron sus compañeros en el

Ministerio del Interior.



La prisión del Príncipe como madre de toda metáfora.

La violencia verde oliva de un bofetón

es mucho más sincera que la bobería bucólica

de mil ochocientos y no sé cuántos versos.



Lo cubano en la policía.



Que ya no parece ni eso.

Perdimos incluso al pujo en sí.



Si el poeta era Kcho,

como dijo el poeta.



Cuando veas las balsas de tu vecino arder,

pon las tuyas en remojo.



Retórica del remo:

la balsa habla allí donde el barroco calla.



Qué gente, caballeros,

pero qué gente.



¿Cuál era el
colmo de pedirle peras al olmo?

Pedirle letras cubanas a los letrados cubanos.



Revolución es regatear todo lo que deba ser regateado

(otro renglón intraducible más allá de la tradición nacional,

esa tía tonta, tarada hasta de la entrepierna).



Barquito de papel,

mi amigo fiel.



La poeta que perpetró esta rimita también se suicidó,

en 1994.



Llévame a navegar

por el ancho mar.



La crisis de los balseros acabó con la quinta y con los mangos.

Todos se fueron, menos La Señorita Invisible,

aquella parienta radial del consabido Cintio Vitier.



Quiero conocer

cadáveres de aquí y de allá.



David Chericián para Poeta Nacional.

Maité Vera para Piñera del Proletariado.



Y a todos llevar

mi flor de amistad.



Toqui como tótem y tabú del totalitarismo.

Defenderemos esta
televisión al precio que sea necesario.



Ya ves yo soy tu amiiigo.

Puedes confiar en mí.



La palangana flota, flota, flota.

Pero Pancho plancha con cuatro lanchas.

En la chalupa de Enrique Lagardere,

en la cañonera del Elpidio Valdés.



Una Cuba de corcho, de recórcholis.

Del recontracoño de su madre.



Todas tus inquietuuudes,

tu modo de sentir:

país de papel,

papelazo de la poesía.



Y nunca más estarás solo.


Orlando
Luis Pardo Lazo





KCHO: Regatta

59 Limitations to Lyric

Boat rafters of the world, flee.

Looks like a pun.
It is.

Poetry as pun.
Cuban poetry, a pathetic pun.

True poets were Álvarez Guedes
and Bernabé.

Better poets than Padilla
were his comrades in the
Ministry of Interior.

A prison called The Prince is the
mother of all metaphors.
A violent slap wearing olive
green fatigues
is more virtuous than the poor pastoral
of eighteen hundred and who knows
how many verses.

Cuban poetry turned into Cuban police.

Doesn´t even look like a pun.
Even the joke-in-itself is gone.

If the poet was Kcho,
as once other poet said.

When you see your neighbor´s rafts
on fire,
water your own.

Rhetoric of rowing:
the boat speaks best when baroque
is silent.

Such a people, ladies and gentlemen,
such a people.

What´s beyond expecting pears from
an elm tree?
Expecting Cuban literature from the
Cuban literati.

Revolution is to bargain every
barge bargainable.
(another untranslatable line
beyond our national tradition,
that uncanny uncle, boring to the
bone).

Little paper boat,
my faithful friend.

The poet who contributed to the
last stanza at last committed suicide too,
in 1994.

Take me to sail with you
across the wide wild sea.

The crisis of the boat rafters destroyed
both the devil and the divine.
Everyone left but Miss Invisible
Lady,
the radiophonic relative of the so-and-so
Cintio Vitier.

I want to sail away
with corpses from all the world.

David Chericián for Prime Poet.
Maité Vera for the Piñera Prize of
the Proletarians.

I´ll bring to all of them
my friendship in a flower stem.

Toqui as totem and taboo in the
time of totalitarianism.
We will defend our television at whatever
price needed to defend our television.

You see I'm your friend for
suuure.
You just can trust in me.

The washbowl floats, floats,
floats.
While Fifo fears this fleeting
fleet.
Henri de Lagardere´s chivalry
on a gunboat chasing Elpidio
Valdés.

Cuba as cork, Cuba as pulp.
Cuba as motherfucking cunt.

All of youuur worries,
the way you feel so deep:
paper country,
county poetry.

You´ll never be alone as long as
you are with me.
 


Orlando
Luis Pardo Lazo